Cuando no termina el invierno

Análisis del libro de “El Escritor”

Analizaremos los argumentos del abogado del imputado suicida, plasmados en su libro Cuando no termina el invierno. Primero consideraremos su conclusión, es decir, lo que el abogado de la defensa persigue; luego, parte de la trayectoria de sus argumentaciones, y finalmente presentaremos lo que el legislador divino ha establecido para aquellos que deshonran el principal bien jurídico protegido que el ser humano posee: la vida misma.

El abogado de la defensa, con mucha sutileza, condiciona o prepara el escenario, como buen cristiano y ante un auditorio cristiano, mostrando sensibilidad y empatía con el deprimido.

Finalmente descubre sus intenciones: vindicar, es decir, declarar inocente al imputado; procurando crear jurisprudencia, y en consecuencia, declarar inocentes a todos los “cristianos” que viven y terminan su existencia como Cowper: “Desdichadamente”; de igual forma, dar cierta tranquilidad tanto a los que están viviendo una experiencia parecida como a los familiares de estos.

Uno de los objetivos del abogado de la defensa es sembrar duda acerca de la soberanía de Dios y la preservación divina, ya que como reza el principio jurídico: “La duda favorece al reo” (2).

  1. Conclusión de la defensa a William Cowper

El abogado de Cowper declara que no conocía a cabalidad el resultado por la lucha del gozo de su defendido.Está persuadido de que los cristianos entran en tiempos de tinieblas y hasta que pueden morir en medio de ellas, como su defendido. Él cree que Dios tiene sus razones para abandonar a algunos de sus hijos.

En esta astuta conclusión, finamente elaborada, el abogado de la defensa plantea:

  • Ignorancia cabal en cuanto a la lucha por el gozo de su defendido:ignora de forma plena el resultado de la lucha por el gozo de Cowper.
  • Convicción de que un verdadero creyente entra, como Cowper, en tiempos de tinieblas: “Está persuadido que cristianos entran en etapas de inviernos permanentes”.
  • Que puede morir en esa oscuridad o pecados dominantes o suicidios. Para “El Escritor”, que mueran en medio de uno de ellos no es una evidencia de que no fueran cristianos.
  • Que la tragedia de ese creyente no significa: “Que no fuera protegido en su invierno espiritual por la poderosa mano de gracia del Señor”.
  • Que hay razones secretas o misteriosas para Dios permitir que uno de sus hijos se suicide o que se sienta tan abandonado:“Es un misterio, el Señor guarda sus motivos para consentir que uno de sus amados se encuentre desamparado”.
  1. Argumentos inmediatos de su conclusión: comparar el suicidio con inmolación y martirio
  • Inmolación y Suicidio

El diestro abogado defensor trata de hacernos pensar que su defendido es inocente en su tiempo de abandono. Usa el recurso de la premisa implícita; esta premisa es aquella en la cual el enunciado no se formula explícitamente, sino que se da por sentado.

“El Escritor” da por sentado, que al igual que Jesús, Cowper estaba en el marco de la voluntad perfecta de Dios haciendo su obra y que su vida y muerte miserables fueron el resultado del abandono de Dios. Esto dijo de su defendido: “El Señor conoce porqué consiente que uno de sus amados se sienta abandonado”. Entonces pasa a la premisa implícita: “Dejó solo a Su Hijo en el madero:“DIOS MÍO, DIOS MÍO, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?” (Mateo 27:46LBLA). “El Escritor” entiende que sus razones estaban llenas de amor hacia Él y hacia nosotros.

Aquí no está escribiendo un neófito en la fe, está escribiendo un abogado experimentado. Él conoce muy bien, por su bagaje teológico y bíblico, la marcada diferencia entre ser abandonados por Dios por pecados deliberados y persistentes y ser abandonados por Dios por expiación o como Cordero inmolado. Esta comparación no tiene otro calificativo quede diabólica.

“El Escritor” está comparando la depresión y desesperanza de Cowper con el abandono de Jesús por su padre amante por causa de nuestros pecados. A “El Escritor” se le olvidó que Jesús puso el gozo delante de Él: “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:2LBLA). Y un suicida está viviendo un pre-infierno por su pecado.

  • Martirio y Suicidio

Refuerza su “premisa implícita” ahora con algo tan digno y noble como el martirio. Implícitamente, el abogado defensor declara que Cowper fue un mártir. Argumenta que Dios tenía sus motivos para permitir el martirio de sus hijos y pone como ejemplo a Pedro: “En verdad, en verdad te digo: cuando eras más joven te vestías y andabas por donde querías; pero cuando seas viejo extenderás las manos y otro te vestirá, y te llevará adonde no quieras” (Juan 21:18–19LBLA).Y todo esto para comparar o semejar el martirio de los piadosos con suicidas reincidentes.

“Con qué muerte”, es decir, con qué clase de muerte había de glorificar a Dios. La muerte de los hijos de Dios es estimada antes sus ojos porque independientemente de la clase de muerte, mueren finalmente por la gracia de Dios, en santidad y en paz.

La pregunta sería: ¿Cuándo el apóstol Pedro se infatuó de su prima hermana, hasta el punto de deprimirse por esa causa? ¿Cuándo dedicó su tiempo a escribir poemas seculares confusos? ¿Cuándo renegó de la fe de manera recurrente? ¿Cuántas veces intentó suicidarse? ¿Murió neciamente o por una causa digna y eterna?

Debemos destacar que por Pedro hubo una intercesión eficaz, que no la hubo por Judas: “Cuando estaba con ellos, los guardaba en tu nombre, el nombre que me diste; y los guardé y ninguno se perdió, excepto el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliera” (Juan 17:12LBLA). Deduzca bíblicamente.

¿Es usted de los que cree que una pitonisa o adivina merece algún mérito por decir :“Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os proclaman el camino de salvación” (Hechos 16:17 LBLA)- El hecho que el imputado haya compuesto maravillosos y muy edificantes himnos no lo hace meritorio ante Dios. Solo fueron obras literarias con contenido religioso que formaron parte de su repertorio artístico y literario. ¡Que Inglaterra como nación le rinda sus méritos como gran poeta, pero en el Reino de Dios los meritorios son los que perseveran gozosos hasta el final viviendo en santidad!

Cowper negó con su vida la eficacia y poder del Evangelio: somos más que vencedores; de poder en poder; no es espíritu de cobardía, sino de poder, amor y dominio propio; todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

He aquí la duda y la confusión del abogado del imputado: él no sabe los motivos de por qué Dios determina inviernos espirituales de sufrimientos. Con esto “El Escritor” pasa por alto la verdad bíblica que dice sabiamente el porqué: “Para que participemos de su santidad”(Hebreos 12:10 LBLA).Esto es verdad, pero no se aplica a su defendido: el “cristiano” que opta por suicidarse.

La conciencia del abogado del imputado suicida lo traiciona y lo lleva a traicionar a su defendido. Nuevamente reitera que Cowper no fue un líder militar para dirigir un ejército en una guerra victoriosa. Tristemente él murió desgraciadamente. ¿Un cristiano muriendo “miserablemente”?

Pero despierta, se sacude y retoma la defensa de su cliente. Llama a la depresión de su defendido:“Gato oscuro”, y de manera confusa mezcla la manera como su “Gato oscuro” sirvió para llevar esperanza a miles con la salvación final de su defendido. Las muy edificantes composiciones fueron el resultado de su “Gato oscuro” y que de manera extraordinaria han llevado edificación a millones de personas a través de los tiempos, tal como “Hay un precioso manantial”.

Creo que tanto Judas como Ahitofel fueron grandes compositores e instrumentos poderosos en las manos de Dios antes de apostatar de la fe y morir neciamente. De estos dos hombres se escribió lo siguiente:“El consejo que Ahitofel daba en aquellos días era como si uno consultara la palabra de Dios; así era considerado todo consejo de Ahitofel tanto por David como por Absalón” (2 Samuel 16:23LBLA). “Aun mi íntimo amigo, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía,contra mí ha levantado su calcañar” (Salmos 41:9LBLA).Y la descripción que da el Espíritu Santo de hombres como estos se encuentra en Hebreos 6: “Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6 pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y le exponen a la ignominia pública (Hebreos 6:4-6LBLA).

Por otro lado, no hay porqué preocuparse tanto por los deprimidos y desesperanzados, ellos pueden ser instrumentos como Cowper. Ese “precioso manantial” aunque se profane, “limpia y salva” al suicida y ¿por qué inquietarse por llevar esperanza a los que piensan terminar con sus vidas, si terminando con ella se salvan y partir y estar con Cristo es muchísimo mejor?

El libro: “Cuando las tinieblas no se disipan” por John Piper

Tomado del libro “La nobleza de Dios” por Willy Bayonet

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