Veredicto bíblico para los que caen en desesperanza como William Cowper

Ninguna maldición viene sin causa: O William Cowper y los que viven y mueren como él dentro del pueblo de Dios son inocentes y Dios es culpable, o William Cowper y los que viven y mueren como él dentro del pueblo de Dios son culpables y Dios es inocente. La afirmación de Pablo bajo la inspiración del Espíritu Santo en ese contexto es la siguiente: “¡De ningún modo! Antes bien, sea hallado Dios veraz, aunque todo hombre sea hallado mentiroso; como está escrito: PARA QUE SEAS JUSTIFICADO EN TUS PALABRAS, Y VENZAS CUANDO SEAS JUZGADO” (Romanos 3:4LBLA). Y debe entenderse que el contexto era muy parecido a la situación con el caso Cowper.

La incredulidad de algunos, en Israel, que los conducía a rechazar al enviado de Dios y en consecuencia los llevaba a la miseria espiritual y a la depresión, no hacía nula la fidelidad de Dios: “Entonces ¿qué? Si algunos fueron infieles, ¿acaso su infidelidad anulará la fidelidad de Dios?”(Romanos 3:3LBLA). La balanza de un siervo de Dios fiel siempre se deberá inclinar a favor del juez justo, es decir, Dios.

De acuerdo con el testimonio de los biógrafos de William Cowper y el testimonio de su abogado defensor, “El Escritor”, la vida de Cowper fue una vida miserable, de continuas ambivalencias, y su forma de morir:“Miserablemente”. Su coqueteo con el pecado y con el mundo eran frecuentes. Sus poesías seculares muestran su exploración o incursión en el mundo de las profundas tinieblas; por eso el mundo lo recibió y hoy en día es tenido como uno de los principales iconos, no de la fe cristiana, sino de la literatura secular. Su biografía es una deshonra, no para el evangelio romántico de hoy día que salva sin arrepentimiento hasta al que se suicida; sino para el Evangelio de Jesucristo, que es poder de Dios para salvación. Su ambivalencia mostró su falta de firmeza y fe. Es seguro que si hubiera orado y esperado con fe, su historia hubiera sido otra: “Pero que pida con fe, sin dudar; porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra”(Santiago 1:6–8LBLA).

Sus depresiones continuas eran el resultado de un corazón incrédulo, como bien señala el Dr. Martyn Lloyd-Jones después de enumerar las posibles causas de la depresión, incluyendo las orgánicas: “En verdad, yo puedo ponerlo finalmente así: la causa fundamental de la depresión espiritual es la incredulidad. Es por escuchar al diablo en vez de escuchar a Dios, por lo que nos rendimos ante él y caemos ante sus ataques” (6).

Vindicar bíblicamente a William Cowper y a los que viven el Evangelio como él es una farsa que estimularía a muchos a la indulgencia espiritual y a seguir ese mal camino.

Al deprimido se le trata como enseña la Biblia: con misericordia y verdad; o como también exhortara el apóstol Pablo a los creyentes en Roma: “En cuanto a vosotros, hermanos míos, yo mismo estoy también convencido de que vosotros estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento y capaces también de amonestaros los unos a los otros.” (Romanos 15:14LBLA). Pero no es tan fácil usar la pedagogía divina para el deprimido crónico que ha confesado a Cristo como su única esperanza. La pedagogía es la de la epístola a los Hebreos: “Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo” (Hebreos 3:12LBLA). Luego establece la responsabilidad de cada integrante del cuerpo de Cristo y hace un llamado urgente a cuidar el corazón: “Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado” (Hebreos 3:13LBLA). Entonces habla claramente de la condición para ser hechos participantes de Cristo que el deprimido debe saber: “Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos firme hasta el fin el principio de nuestra seguridad” (Hebreos 3:14LBLA). Finalmente exhorta a que nos cuidemos de no provocar a Dios “Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación” (Hebreos 3:15LBLA).

Dejémonos de expectativas infundadas, no todos se van a salvar. No todos entrarán por la puerta estrecha y caminarán la senda angosta. No todos recibirán en su depresión el consejo de Dios. Aun Dios haciendo de consejero o de psicólogo no libraría de la depresión a aquel que ha decido trillar ese camino de melancolía, amargura y desesperanza. No olvide que el consejero que tuvo Caín en su depresión fue Dios mismo: “Entonces el Señor dijo a Caín: ¿Por qué estás enojado, y por qué se ha demudado tu semblante? Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo” (Génesis 4:6–7LBLA).Según los estándares para medir el éxito de forma pragmática, Dios fracasó como consejero.

Una mentira o falsedad dicha por hombre reconocido como de Dios es sumamente peligrosa.

El abogado del imputado es un hombre de gran influencia a nivel mundial. Su imagen es de hombre piadoso y generoso. Para algunos su palabra, tristemente, es ley; pero siervos de Dios como William Gurnall advirtieron de este gran peligro: “El brillante barniz que algunos oradores utilizan ciega el juicio de sus admiradores hasta llegar a la conclusión de que sus palabras son de origen divino. Entonces es difícil amar y estimar a un hombre como tal, y reverenciarlo, sin correr peligro de amar sus errores también”(7).

Esta profanación sin sentido de vindicar al injusto, que al mismo tiempo declara culpable a Dios, se ha regado como pólvora: en revistas cristianas, blogs, libros y conferencias. Este libro de “El Escritor” es también un medio de soporte para los que pretender demostrar que un nacido de Dios tiene la posibilidad de suicidarse e ir al cielo. En medio de un reñido debate acerca del tema alguien con donaire de victoria y como si exclamara, ¡Eureka!:““El Escritor”, ¡sí! “El Escritor” en su libro “Cuando no se disipa el invierno” cree como nosotros, léanlo”. Es triste, le han creído más a “El Escritor” que a la misma Biblia.

Dos vivos ejemplos de esta influencia

  • Primer ejemplo: Un pastor de una pequeña iglesia en la Florida

Este pastor, fiel admirador y seguidor de “El Escritor”, asume la premisa implícita de la posibilidad de la melancolía como norma en un cristiano, y la posibilidad de una muerte vergonzosa. “El Pastor Castillo”, así lo llamaremos, escoge un título para su artículo, totalmente contraproducente, al igual que hizo su mentor, y lo triste del caso es que ni siquiera se da cuenta de su contradicción: “William Cowper, un cristiano amargado por la tristeza”. No sabíamos que la santidad producía depresión.Un santo abatido es una contradicción: un santo puede abatirse, pero nunca puede ser calificado como amargado.

En la síntesis y propósito del artículo, en lugar de llamar o motivar al contentamiento, estimula a los creyentes deprimidos a la resignación. El seguidor de “El Escritor”, como buen alumno, quiere animar a los abatidos con una historia de fracaso espiritual como la de William Cowper y entiende que los predicadores no deben limitarse a historia de éxitos para alentar a los piadosos.

En otras palabras, las historias de fracaso, como la “penosa vida” de William Cowper, traen esperanza.

No hay la menor duda de que el autor es un profundo poeta de la melancolía contraproducente que alivia y da esperanza al deprimido de una forma inverosímil a través de “La penosa vida de William Cowper”.

  • Segundo ejemplo: Para cuidar su identidad la llamaremos “Una Escritora de Fama Mundial”

Según “La Escritora”, la vida de Cowper fue grandemente confusa y fatal. ¡Qué calificativos más sobrecogedores para un ejemplo cristiano! “Grandemente confusa y fatal”. El pueblo de Dios ha perdido la capacidad de asombro. Y como si esto fuera poco, añade que era un desequilibrado mental.

¿Cómo puede ser un ejemplo, un hombre descrito de la siguiente manera en cuanto a su conversión? “Infeliz”. La felicidad es Cristo en el corazón. Menos de ahí es falsedad.

Nos preguntamos: Habiendo tantos ejemplos de hombres y mujeres de Dios de piedad y santidad ¿por qué escoger a este “hombre complejo” como estímulo para los deprimidos? Realmente, ¿a quién se quiere consolar, a los deprimidos fracasados o a sus familiares?

¿Vive un cristiano, como “La Escritora” describió, extrañamente, a Cowper? Lleno de incredulidad y obsesionado con su condenación eterna.

¿Y qué espíritu fue que recibió este hombre el día de su conversión? No fue el descrito por el apóstol Pablo: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”(2Timoteo 1:7LBLA).La advertencia de Pablo a Timoteo es pertinente para nuestros días: “Ten cuidado de ti mismo y de la enseñanza; persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan” (1 Timoteo 4:16LBLA). No ver la verdad clara del Evangelio que es poder de Dios para la salvación es estar ciego. Usted cuídese de no ser guiado por un ciego: “Dejadlos; son ciegos guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo” (Mateo 15:14LBLA)

El gran peligro de ser “El Arpa de David”

En conclusión, hay un gran peligro en que pastores y creyentes en general, en algunos casos sin proponérselo, se conviertan en “El Arpa de David” para los deprimidos y atormentados. Al parecer, John Newton, con todo y sus santas intenciones, era una especie de “Arpa de David” para William Cowper. Saúl era atormentado por un espíritu maligno de parte de Dios, dice claramente la Biblia: “El Espíritu del Señor se apartó de Saúl, y un espíritu malo de parte del Señor le atormentaba” (1Samuel16:14LBLA). En lugar de ir directamente a Dios, para encontrar verdadera paz, ya que su palabra dice: “Los sacrificios de Dios son el espíritu contrito; al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás.” (Salmos 51:17LBLA). Prefería “El Arpa de David” porque esto lo aliviaba:“Sucedía que cuando el espíritu malo de parte de Dios venía a Saúl, David tomaba el arpa, la tocaba con su mano, y Saúl se calmaba y se ponía bien, y el espíritu malo se apartaba de él” (1 Samuel 16:23LBLA).

“El Arpa de David” es sinónimo de un fármaco o estimulante humano. Es un subterfugio. Todo verdadero cristiano en su aflicción o angustia debe decir con sinceridad de corazón: “Desde los confines de la tierra te invoco, cuando mi corazón desmaya. Condúceme a la roca que es más alta que yo” (Salmos 61:2LBLA).

Nota: Nancy Leigh DeMoss es “La escritora”.

Referencias

Juan Bosh, Judas Iscariote, el Calumniado, Editora Alfa y Omega, edición dominicana, 1977,p. 7.

  • William Hendriksen, Comentario al Evangelio según San Juan, Subcomisión de Literatura Reformada, Gran Rapids, Michigan, E.U.A., p. 310.
  • Derecho Procesal Penal.
  • William Gurnall, El cristiano con toda la Armadura de Dios, Estandarte de la verdad,edición en español, 2011, p. 295.
  • Confesión de fe de Londres 1689, Editorial Bereana.
  • John Bunyan, El progreso del peregrino.
  • Martín Lloyd Jones, La depresión espiritual, sus causas y su cura, TELL, 1991, p. 23.

William Gurnall, op. cit., p. 295.

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