John Piper abogado de la muerte

Respuesta de Willy Bayonet a un viejo profeta extraviado

El reconocido pastor y escritor John Piper escribió una sutil apología en defensa de los intereses de la visión del partido Demócrata de los Estados Unidos y una fuerte censura al candidato por el partido Republicano y su visión. La vía utilizada fue su poderoso e influyente medio de Desiring God y luego traducido al español por Coalición por el Evangelio. Algunos dirán que no es así, sino que él muestra “dos caminos a la ruina”, pero es lo que parece, no lo real. Lo real es que él pone de manera inteligentemente distrayente prácticas criminales y aberrantes, como debatibles. Esta es la gran estrategia del Enemigo en estos tiempos finales, debatir todo incluso hasta la pedofilia y el suicidio, si son pecados o no. De igual forma usa el recurso de la “descalificación total”, que es uno de los recursos favoritos de satanás. 

En lo personal tengo deuda de gratitud con el Dr. Piper y la iglesia que pastorea. Fui hospedado con mucho amor por una familia de Betlehen y la mitad de mi ticket aéreo me fue cubierto al participar de una de sus conferencias pastorales en Minnesota, Estados Unidos.  Fui privilegiado en ser el primer dominicano en entrevistarlo para la televisión nacional de mi país. He tratado de comunicarme con él a través de un amigo común, pero no ha sido posible. 

Mi tristeza y frustración vino por primera vez cuando leí su libro “Cuando las tinieblas no se disipan” en donde vindicaba a un suicida, y luego cuando lo escuché en una conferencia en Francia ratificando su doctrina del cristiano suicida. Quisiera ser indiferente o estar del lado de Piper, pero el temor de Dios me impide ser insensible al error. No lo combato a él como persona sino al error de su doctrina.  Es lógico, es muy difícil separar la herejía del hereje. Finalmente, a quien Dios condenará es al hereje. 

Procuré no leer las diversas respuestas a la postura de John Piper para no viciar mi análisis y comentario. Una vez terminado los leí. El amiguismo cristiano y la cofradía están cercenando la verdad. Es muy triste ver a soldados del ejército de la verdad con balas de salvas y preocupándose de si sentirá mal el que diseminó la herejía, en lugar de preguntarse cómo se siente Dios con el error fomentado que atenta contra su gloria. No se trata de un asunto personal. Se trata de la gloria de Dios y la preservación de millones de personas. No hemos entendido, al parecer, lo que significa “Herejías destructoras” son herejías que causan muertes, destrucción y condenación eterna. 

Uno que abandona la verdad ya no puede ser nuestro hermano. Nuestra hermandad o unidad se fundamenta en la verdad. Será siempre la verdad, en amor, pero la verdad con todo su fervor, ardor e implicaciones.

Nota: (Todas las letras en negritas son del autor Piper las demás del pastor Bayonet) 

Título del articulo:

“Políticas, personas, y caminos a la ruina: Considerando las implicaciones de las elecciones 2020”

El titulo del artículo es concluyente: “Caminos a la ruina”. Se podría inferir de inmediato lo que es “caminos a la ruina” por la posibilidad de que un candidato pro-infanticidio y pro-homosexualidad gane la presidencia de los Estados Unidos; y “Caminos a la ruina” porque un candidato pro-vida y a favor de la familia tiene la posibilidad de volver a ganar. Claro, él no censurará al candidato Republicano por ser pro-vida y pro-familia, sino por tres pecados mortales: “autoexaltación pecaminosa, la jactancia y la contienda” y por practicas de las cuales se acusa al candidato tales como: “inmoralidad sexual (porneia), jactancia (alazoneia), vulgaridad (aischrologia), disensiones (dichostasiai)”. Que lo hacen semejante al primero, según el pastor Piper.

John Piper comienza de la siguiente manera:

“Este artículo es probablemente lo más cercano a una respuesta sobre cómo votaré en las próximas elecciones presidenciales”.

Piper, está dando respuesta a una pregunta, no por quién votaré, sino cómo votaré, ¿Cuál es la diferencia?

Por quién, es la persona, en este caso el candidato. En principio su propósito no es que te decidas por uno o por otro candidato: Trump o Biden.

Cómo votaré, no solamente incluye la forma del voto, sino los procesos cognitivos del voto, es decir, cuál de los dos se acerca más a mi cosmovisión o a mi filosofía de vida por no decir, a la vedad verdadera, la Biblia.

“¿Probablemente?” Probablemente es un adverbio de duda o inseguridad. No guarda relación con lo expuesto anteriormente. Probablemente, ¿qué? ¿Probablemente no sea lo más cercano a una respuesta sobre cómo votaré en las próximas elecciones presidenciales? 

“Correcto. Solo Dios sabe lo que puede pasar en los próximos días”. Sin lugar a dudas qué Dios es omnisciente y soberano también. Piper tiene una lucha interna que se muestra desde el inicio en el aspecto conclusivo, infiriendo que sus lectores saben de sus luchas, es decir, de las luchas de Piper. 

Nada de lo que digo aquí tiene la intención de dictar cómo deben votar los demás, sino más bien de señalar una perspectiva que parece que se ha descuidado. Sí, esta perspectiva influye en mi voto. Pero no necesariamente estás pecando al sopesar las cosas de manera diferente”.

Nuevamente usa el “cómo” en lugar de “por quién”. Piper no es un escritor improvisado, él tiene muy claro, casi siempre, su propósito; ya me lo había expresado en una conversación que sostuvimos en Minnesota. Si no tiene la intención de dictar “cómo deben votar los demás” ¿cuál es la intención del artículo? Él lo revela inmediatamente: “señalar una perspectiva que parece que se ha descuidado”. Nuevamente, nuestra pregunta ¿Con cuál propósito? Piper dice que esta perspectiva sí influye en la decisión de su voto, es decir que él votará y ya sabe por quién votará.

Piper entiende que el tema es de libertad cristiana: “Pero no necesariamente estás pecando al sopesar las cosas de manera diferente”. Se está haciendo costumbre en lideres evangélicos conservadores de renombre confundir a los distraídos calificando temas fundamentales como de libertad cristiana. Esto, sin lugar a equivocación, es puro relativismo.

En realidad, este es un artículo que he trabajado por un tiempo, el cual intenta explicar por qué sigo desconcertado al ver que tantos cristianos consideren impenitentes los pecados de inmoralidad sexual (porneia), jactancia (alazoneia), vulgaridad (aischrologia), disensiones (dichostasiai) y otros similares, que son solo tóxicos para nuestra nación, mientras que las políticas que respaldan el asesinato de bebés, el cambio de sexo, la limitación de la libertad, y la extralimitación socialista se consideran “mortales”.

Piper revela que este articulo no es improvisado ni fruto de un momento emotivo: “este es un artículo que he trabajado por un tiempo”. Piper está desconcertado. Desconcertado significa: “Sumamente sorprendidos, anonadados o alucinados por la sucesión de determinado hecho que no se esperaba sucediera o por una situación fuera de serie, sorprendente y hasta espectacular que descoloca al destinatario o espectador”.

Piper es consistente con su teología y su forma de pensar que de manera sutil ha diseminado entre sus seguidores: “Todos los pecados son iguales”. Ciertamente todos los pecados son iguales, pero no todos los pecados tienen las mismas implicaciones morales y judiciales. Piper sabe muy bien que la Biblia contempla esta santa y justa demarcación. Cuando se apela a este aspecto forense de que, “todos los pecados son iguales” es casi siempre cuando se quiere justificar algún delito mayor, esta es la norma de los terroristas, narcotraficantes y prostitutas que acallan o tratan de silenciar sus conciencias con las maldades o delitos de otros señalando a los políticos corruptos, los delitos de cuello blanco y la hipocresía religiosa.

Observe como de una manera “malcriada”, como un niño resentido, hace la perversa comparación: “inmoralidad sexual (porneia), jactancia (alazoneia), vulgaridad (aischrologia), disensiones (dichostasiai) y otros similares, que son solo tóxicos para nuestra nación, mientras que las políticas que respaldan el asesinato de bebés, el cambio de sexo, la limitación de la libertad, y la extralimitación socialista se consideran “mortales””.

Es decir, que al gran intelectual se le olvidó que hay delitos o pecados conductuales y hay delitos o pecados que además de ser conductuales son fruto de teorías, filosofías, leyes o sistemas de pensamiento cómo el aborto y la homosexualidad. Al teólogo Piper se le olvidó algo tan elemental como Romanos 1:21 y 25 “…se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido…ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira”. También se le olvidó que hay pecados que son más pecados, son juicios divinos: “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos… Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza” (Romanos 1:24, 26).

Piper usa el recurso de la “descalificación total” para juzgar y discriminar; ya sus seguidores lo habían hecho y lo hacen cuando defienden la herejía del cristiano suicida: “Piensa alguien que va a morir sin pecado en el corazón… Si este techo se cae ahora mismo, ¿Piensas que te iras a la eternidad sin pecado en el corazón?” Así se expresó el anfitrión fatalista del evento “Por su Causa 2013” descalificando a todos los que enseñan que los homicidas no entrarán al reino de Dios y esto lo dijo el anfitrión, seguidor del pensamiento de la “descalificación total”, para justificar a un suicida.

Piper se convierte en abogado del diablo y no es la primera vez, ya lo había hecho con un suicida como William Cowper que para defender sus actos suicidas lo comparó al abandono de Jesús por el padre en la cruz: “…mientras que las políticas que respaldan el asesinato de bebés, el cambio de sexo, la limitación de la libertad, y la extralimitación socialista se consideran “mortales””. Es decir, que a razón de la conducta del presidente Trump, que el considera inmoral, se pone en duda la dimensión de estas políticas antinaturales de maldad. Creo que el señor Piper perdió el sentido de la realidad.

Observe que buen “sofista cristiano” es. “La razón por la que pongo esas palabras griegas entre paréntesis es para recordarnos que estos son pecados mencionados en el Nuevo Testamento. Para ser más específicos, son pecados que destruyen a las personas. No solo son mortales. Son mortales para siempre. Conducen a la destrucción eterna (2 Ts. 1: 9). Destruyen personas (Hch. 12: 20-23). Y a través de las personas, destruyen naciones (Jer. 48: 29–31, 42)”. Creo que su próximo libro deberá llamarse “El Sofista Cristiano por John Piper”.

Al Dr. Piper al parecer, ahora le interesa la doctrina del arrepentimiento, no le interesaba para nada cuando se trataba de defender a sus suicidas cercanos:

El perdón a través de Cristo siempre es posible donde hay arrepentimiento y confianza —como la de un niño— en Jesús (Mt. 19:14). Pero donde no hay arrepentimiento humilde, los pecados condenan. El Nuevo Testamento enseña que “los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gá. 5:21) y que “los que practican tales cosas merecen morir” (Ro. 1:32)”.

Quién podría negar esta verdad antes dicha de que el arrepentimiento es vital para la salvación eterna como dice el Señor, “si no os arrepentís todos pereceréis igualmente”. Piper debió aplicar esto también a el supuesto cristiano que se suicida y va directamente al cielo; pero Dios le levanta las faldas para que se descubra su vergüenza y de igual forma caiga en el hoyo que él mismo cavó.  Usa el tema del arrepentimiento para defender a su candidato abortista y homosexual (si no lo es de practica lo es de pensamiento y doctrina).

Satanás se mueve en el caos y la confusión. Esto es lo que está haciendo de una manera muy astuta, pero descarada el señor Piper. La confusión estriba en mezclar asuntos forenses con asuntos prácticos o sociales. Asuntos objetivos con asuntos subjetivos. Evaluar a los candidatos como si fueran cristianos o no: 

“A lo que tú podrías argumentar: “¿Y qué? Rechazar a Jesús como Señor también conduce a la muerte, pero estás dispuesto a votar por un no cristiano, ¿no es así?” Lo estoy, asumiendo que hay suficiente superposición entre la rectitud bíblica y la manifestación visible de su carácter y convicciones”. 

Con toda firmeza digo, que el pastor Piper tiene un solo propósito en mente y no es el de convencer a los que se inclinan por la vida y el matrimonio entre un hombre y una mujer, sino tranquilizar la conciencia de los que como él ya decidieron, por cualquiera que fuera la razón, votar por la muerte y las aberraciones.

Es muy fino en su forma de argumentar o en su retórica el “sofista cristiano”, John Piper. Él no pone su atención en la muerte misma, que es la corriente demócrata que aprueba el asesinato de un niño en el vientre materno hasta de nueve meses, sino en “los comportamientos públicos que conducen a la muerte” haciendo alusión, lógicamente, al candidato Republicano:

“Mi punto hasta el momento es elevar el estándar de lo que es modelado externamente en el liderazgo, para que los cristianos hagan un alto. No es poca cosa tratar a la ligera un patrón de comportamientos públicos que conducen a la muerte”.

No se entiende por qué un pastor que conoce muy bien la trascendencia de las doctrinas y creencias, que es realmente la razón por la cual combatimos con el evangelio y neutralizamos el error con la sana doctrina, las minimiza. Piper está contraponiendo la conducta con las políticas o filosofías, inclinando la balanza a favor de las políticas o dirección asumidas de un Estado o Gobierno. A Piper de le olvidó que las conductas pecaminosas, que son dignas de condenar, pasan, pero que las políticas institucionalizadas como sistema quedan y su alcance es impredecible: “De hecho, creo que es un grave error pensar que las influencias mortales de un líder provienen solo de sus políticas y no también de su persona. Esto es cierto no solo porque la flagrante jactancia, vulgaridad, inmoralidad, y rebeldía son inculpatorias en sí, sino también porque corrompen la nación. Se alejan de los centros de influencia para infectar culturas enteras. Los últimos cinco años atestiguan claramente esta infección en casi todos los niveles de la sociedad”.

Una conducta vulgar, inmoral y rebelde de un presidente (partiendo de que sea cierto) no determina una sentencia, pero una ley sí; y de igual forma una interpretación pragmática de la Constitución en lugar de una interpretación histórica y ortodoxa de la misma.

El sistema de injusticia y aberración, con la despenalización del aborto y el matrimonio homosexual, data de décadas y no de cinco años: “Los últimos cinco años atestiguan claramente esta infección en casi todos los niveles de la sociedad”.

La siguiente declaración es ambigua, pero creemos saber a qué se está refiriendo el pastor Piper:

“Esta verdad no es exclusivamente cristiana: “Un poco de levadura leuda toda la masa” (1 Co. 5: 6). “Las malas compañías arruinan las buenas costumbres” (1 Co. 15:33). Ya sea que ande con esa compañía en su casa o en las redes sociales, esta corrompe. Hay pecados que “llevan a la gente a más y más impiedad” a medida que “su palabra [se propaga] como gangrena” (2 Ti. 2: 16-17).

Trump pasará y su legado quedará: Combate de la ideología homosexual (Cero arco iris, símbolo pervertido, en la Casa Blanca, Cero presupuesto o fondos para ONG abortistas, nuevos jueces de la Suprema Corte de Justicia a favor de la vida, celebraciones de oración y estudios bíblicos en la Casa Blanca).

“Existe una conexión de carácter entre gobernantes y súbditos. Cuando la Biblia describe a un rey diciendo: “Él pecó e hizo pecar a Israel” (1 R. 14:16), no significa que les torció el brazo. Significa que su influencia moldeó a la gente. Ese es el llamado de un líder. Toma la iniciativa para dar forma al carácter de su pueblo. Así es como funciona. Para bien o para mal”.

Hasta donde sabemos el presidente Trump no es idolatra, ni sacrifica niños a Moloc, ni incita a rebelarse contra Dios; creo que él es todo lo contrario. Jeroboam, pecó e hizo pecar a su pueblo de la manera siguiente: “sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus espaldas” 1 Reyes 14:9).

Reflexione señor Piper, ¿del lado de quién usted está? Creo que los que han hecho pecar a su nación y al mundo, incluyendo a mi nación la RD enviando un embajador homosexual y con una agenda homosexual, son los que por inferencia usted está vindicando o defendiendo.

Creo, ciertamente, que la siguiente afirmación, pastor Piper, es una apreciación suya muy personal y que tristemente usted no tiene el valor como líder responsable de llamar las cosas por su nombre como bien le enseñó el maestro que usted dice seguir, el Señor Jesucristo: “¿No es desconcertante, entonces, que tantos cristianos parecen estar seguros de que están salvando vidas humanas y libertades al tratar como mínimos los efectos destructivos de la propagación de la gangrena del pecado de alto perfil, prepotente y que moldea la cultura? Este punto tiene una especial relevancia para los cristianos”.

Dígales, señor Piper, a tantos cristianos a quién usted se refiere cuando habla de: “propagación de la gangrena del pecado de alto perfil, prepotente y que moldea la cultura”. Usted está hablando de su presidente señor Piper, quien por la gracia de Dios ha revertido de manera dramática la agenda diabólica del nuevo orden mundial y por eso es tan odiado por muchas naciones incluyendo a la ONU.

Piper, su conciencia lo inquieta y como el diablo no viene como diablo, sino que se disfraza como ángel de luz y así son sus mensajeros como bien nos advirtiera el apóstol Pablo: “Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (1 Corintios 11:14,15). Usted espiritualiza el tema como es su costumbre:

“La libertad y la vida son valiosas. Todos queremos vivir y ser libres para buscar la felicidad. Pero si nuestras libertades, o incluso nuestras vidas, se ven amenazadas o arrebatadas, la esencia de nuestra identidad en Cristo, la certeza de nuestro gozo eterno con Cristo y la santidad y el amor por los cuales hemos sido salvados por Cristo, nada de esto perdemos con la pérdida de la vida y la libertad”.

Después de espiritualizar y sublimizar el tema, en donde usted da una apariencia de piedad, como buen “sofista cristiano”, usted vuelve y ataca, pero de una manera más agresiva; sus discípulos del cristiano suicida han aprendido muy bien de usted, su pecado es grande: “Por lo tanto, los cristianos comunicamos una falsedad a los incrédulos (¡que también están desconcertados!), cuando actuamos como si las políticas y leyes que protegen la vida y la libertad fueran más valiosas que ser cierto tipo de persona. La iglesia está pagando caro, y seguirá pagando, pues seguimos comunicando esta falsedad año tras año”.

Es decir que, “las políticas y leyes que protegen la vida y la libertad…” usted las está comparando con la persona de su presidente Donald Trump al cual usted acusa de rebelde, arrogante y corruptor de su nación. Nuevamente digo que al parecer usted perdió la noción de la realidad.

“Las justificaciones para clasificar los efectos destructivos de las personas por debajo de los efectos destructivos de las políticas, suenan huecas. Me parece desconcertante que los cristianos puedan estar tan seguros de que los malos jueces, las malas leyes, y las malas políticas causarán un daño mayor que el que está causando la propagación de la gangrena de la autoexaltación pecaminosa, la jactancia y la contienda (eristikos)”.

Nuevamente la pregunta, señor Piper ¿Cuál es su propósito? ¿Establecer que la conducta de un presidente, es decir, Donald Trump, es más nociva que las políticas de Estado, es decir, la cosmovisión perversa de los demócratas en cuanto a la vida, Dios, la sexualidad y la eutanasia que se muestran a través de leyes e interpretación pragmática o relativista de la Constitución? 

Uno de sus aliados en la doctrina del cristiano suicida se ha dado cuenta de que el barco se está hundiendo y de forma ambigua por temor a los hombres ya le respondió a usted a través de un Twitter: “Una sola persona puede hacer mucho daño; pero una plataforma política involucra a miles que influenciaran a múltiples niveles es aún más peligrosa” (doctor Miguel Núñez).

Escuchar o leer lo siguiente de un pastor evangélico es sumamente vergonzoso:

“¿Cómo saben esto? ¡En serio! ¿De dónde obtienen la certeza de que los jueces, las leyes y las políticas son menos destructivos que la contienda jactanciosa en las altas esferas?”

En su retórica, Piper, da por sentado que Donald Trump es más peligroso que la ley a favor del aborto (la tipología correcta para este crimen es infanticidio) o de su despenalización, la ley a favor del matrimonio homosexual y la eutanasia. Esto no tiene otro calificativo que de diabólico. 

En la siguiente parte del artículo de Piper, él se descuidó plenamente y el diablo tomó total control de su mente:

“¿Qué pasa con el aborto? ¿De dónde viene la maldad de defender la matanza de niños? Viene de corazones absortos en arrogancia y jactancia (Stg. 4: 1–2). Viene de corazones insubordinados a Dios. En otras palabras, proviene del carácter mismo que tantos líderes cristianos tratan como comparativamente inocuos, porque piensan que Roe, SCOTUS y Planned Parenthood son campos de batalla más fundamentales y decisivos”. Cuando un líder modela jactancia ensimismada, modela el comportamiento más mortífero del mundo. Él lleva a su nación hacia la destrucción Creo que Roe es una mala decisión. Creo que Planned Parenthood es un nombre en clave para matar bebés y (al menos históricamente) promover una “limpieza étnica”. Y creo que es desconcertante y presuntuoso suponer que las políticas proaborto matan a más personas que un orgullo ególatra que satura la cultura. Cuando un líder modela jactancia ensimismada, modela el comportamiento más mortífero del mundo. Él lleva a su nación hacia la destrucción. Destrucción de más tipos de los que podemos imaginar. Es ingenuo pensar que un hombre puede ser efectivamente provida y manifestar consistentemente los rasgos de carácter que conducen a la muerte temporal y eterna.

El centro de ataque de Piper es el de llevar a un grado superlativo el orgullo del presidente Trump y minimizar, a través de la comparación, a los abortistas y homosexuales: “Cuando un líder modela jactancia ensimismada, modela el comportamiento más mortífero del mundo”.

La retórica de Piper es la siguiente: Si el origen del aborto es el orgullo y Donald Trump es sumamente orgulloso, él está al mismo nivel de crimen o maldad, no importa que su orgullo todavía no se halla mostrado o desarrollado en el sentido de sus efectos prácticos cuantificables, que los abortistas y homosexuales.

Acusa a líderes cristianos de no ver la trascendencia del gran crimen de Donald Trump, de la siguiente manera: “proviene del carácter mismo que tantos líderes cristianos tratan como comparativamente inocuos”.

Para Piper, Donal Trump es casi el mismo diablo: “Cuando un líder modela jactancia ensimismada, modela el comportamiento más mortífero del mundo. Él lleva a su nación hacia la destrucción. Destrucción de más tipos de los que podemos imaginar”. 

Debo responderle a Piper desde esta nación bananera que el conoce porque nos ha visitado: Donald Trump lleva casi cuatro años y USA no ha experimentado una sola guerra, muy por el contrario de los presidentes anteriores; y que las revueltas internas se deben a influencia de personas como él (Piper) que siembran el odio de manera sutil no contra Donald Trump, sino contra lo que él representa.

El alma de Piper está enferma y no desde ahora, temo por su vida. 

Piper debería especificar cuáles son los rasgos de carácter de Donald Trump que lo hacen comparable a un genocida de hecho: “Es ingenuo pensar que un hombre puede ser efectivamente provida y manifestar consistentemente los rasgos de carácter que conducen a la muerte temporal y eterna”. Creo que Piper está viendo mucho a CNN.

Como buen “sofista cristiano” Piper debe concluir de una manera muy espiritual y sensible, y que mejor manera que tocando las fibras del alma por medio del martirio cristiano y dirigiéndose a los pastores, claro, después de haber dejado su perverso veneno:

Una palabra a los pastores, ¿Puedo sugerir a los pastores que en la tranquilidad de su estudio hagan esto? Imagina que Estados Unidos se derrumba. Primero anarquía, luego tiranía, de derecha o de izquierda. Imagina que la libertad religiosa se ha ido. Lo que queda para los cristianos son multas, prisión, exilio, y martirio. Entonces pregúntate esto: ¿Mi predicación ha estado desarrollando cristianos verdaderos y radicales? Cristianos que pueden cantar en la horca: Esa Palabra del Señor, Que el mundo no apetece, Por el Espíritu de Dios, Muy firme permanece. Nos pueden despojar De bienes, nombre, hogar, El cuerpo destruir, Mas siempre ha de existir De Dios el reino eterno”.

Pero de qué horca puede hablar el señor Piper si el Bando al cual él se ha inclinado, es el bando enemigo de Dios que desde hace muchos años viene persiguiendo a cristianos en los Estados Unidos por alegadas discriminaciones. Acaso él no sabe que los maestros cristianos en USA no son libres para hablar la verdad de Dios. Que se asustan cuando hablan de Gorge Washington y hablan de sus creencias religiosas, como me contó una maestra anglosajona estadounidense en la Florida, que después de dar su clase de sociales se fue llena de miedo a su hogar pensando que uno de sus alumnos se lo diría a sus padres y ellas sería sometida.  No es justo ni noble lo que hace este “hedonista cristiano”.

Muy desconcertante su arenga, después de tratar de corromper el discernimiento de los hijos de Dios, solamente los que no tengan el cinto de la verdad puesto seguirán el desenfreno de este viejo profeta, retorna a su sublimizado mensaje bíblico intencionado:

 Cristianos que actuarán como los creyentes en hebreos 10:34: “Aceptaron con gozo el despojo de sus bienes, sabiendo que tienen para ustedes mismos una mejor y más duradera posesión”. Cristianos que enfrentarán el odio, la injuria, y la exclusión por causa de Cristo y, sin embargo, “alégrense en ese día y salten de gozo, porque su recompensa es grande en el cielo” (Lc. 6: 22-23). ¿Has estado cultivando verdaderos cristianos que ven la belleza y el valor del Hijo de Dios? ¿Has revelado y anunciado fielmente “las inescrutables riquezas de Cristo” (Ef. 3: 8)?¿Estás levantando generaciones de aquellos que dicen con Pablo: “Todo lo cuento como pérdida por el inmenso valor de conocer a Cristo Jesús mi Señor” (Fil. 3: 8)?¿Les ha mostrado que son “peregrinos y desterrados” (1 P. 2:11), y que su “ciudadanía está en los cielos”, de donde “esperan un Salvador, el Señor Jesucristo” (Fil. 3:20)? ¿Sienten en sus huesos que “el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Fil. 1:21)? ¿O has descuidado la mayor de todas las realidades y has desviado repetidamente su atención hacia las estrategias políticas?

¿Has creado inadvertidamente la mentalidad de que el mayor problema en la vida es salvar a los Estados Unidos y sus beneficios terrenales? ¿O le has mostrado a tu pueblo que el mayor problema es exaltar a Cristo con o sin los Estados Unidos? ¿Les has mostrado que las personas que hacen el mayor bien al mayor número durante más tiempo (¡incluidos a los Estados Unidos!), son personas que tienen el aroma de otro mundo con otro Rey?

El señor Piper del cielo baja a su realidad social:

“El día de la elección. ¿Dónde me deja eso cuando enfrento un deber cívico el 3 de noviembre? Esta es mi respuesta. No necesito que nadie me siga (como si pudiera hacerlo), ni mi esposa, ni mis amigos, ni mis colegas. No desarrollaré algún cálculo para determinar qué camino de destrucción apoyaré. Ese no es mi deber. Mi llamado es llevar a las personas a ver a Jesucristo, confiar en su perdón por los pecados, atesorarlo por encima de todo en este mundo, vivir de una manera que muestre su valor que todo lo satisface, y ayudarlos a llegar al cielo con amor y santidad. Ese llamado se contradice al apoyar cualquiera de los caminos hacia la corrupción cultural y la ruina eterna”.

John Piper se parece al resentido John Robert Bolton ex asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca quien dice ser neutral y que no votará por ninguno de los dos candidatos; Sin embargo, su balanza se inclina a ir a CNN y destruir la reputación de su antiguo jefe. Eso no es justo, ni noble.

“Tú puedes creer que existen tipos de apoyo para tales caminos que no involucran tal contradicción, tal debilitamiento del auténtico testimonio cristiano. Debes actuar sobre lo que ves. Yo no puedo verlo. Por eso dije que mi camino no tiene por qué ser el tuyo”.

Disfrazado de luz, lleva el asunto a la libertad de conciencia y después que tira la piedra esconde la mano. Nuevamente señor Piper ¿cuál es su propósito o es un articulo vano de consideraciones hipotéticas?

Apreciado pastor Piper, ¿Cuál es su camino? ya que los dos caminos conducen a la corrupción cultural y la ruina eterna. Cuando usted dice: “mi camino no tiene por qué ser el tuyo” ¿Se refiere al camino de Obama y Hilary Clinton Y Biden? Porque al de Donald Trump no puede ser. 

Señor Piper, ¿de qué lado está usted? Y ahora no me refiero al lado político o de la política partidista. Usted ya reveló cual es la ética que domina sus pensamientos, es la ética de la “descalificación total”.

Cuando considero la remota posibilidad de que pueda hacer algo bueno al respaldar la devastación que ya es evidente en las dos opciones que tengo ante mí, soy reacio a socavar mi llamado (y la misión de la iglesia) de defender la fe, la esperanza, y el amor que exaltan a Cristo. Se me pedirá que dé cuenta de mi devoción a este llamamiento vivificante. El mundo preguntará. Y el Señor del cielo preguntará. Y mi conciencia preguntará. ¿Qué voy a decir?

Es decir que las dos opciones son iguales: “al respaldar la devastación que ya es evidente en las dos opciones que tengo ante mí”. Usted se autoengaña apreciado Piper y los incautos se dejan engañar por usted. Ya usted con su articulo condenó al inocente y justificó al impío: “El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación al Señor” (Proverbios 17:15). Pregúntele a Hollywood cuál de los dos caminos va a escoger. Pregúnteles a los abortistas, a los homosexuales y a los socialistas; Vaya ahora mismo y pregúntele, ya usted sabe la respuesta. Usted será contado entre lo impíos. 

“Con una sonrisa alegre, le explicaré a mi vecino incrédulo por qué mi lealtad a Jesús me pone en conflicto con la muerte: muerte por aborto y muerte por arrogancia. Lo llevaré al Salmo 139 y Romanos 1. Y si está dispuesto, le mostraré cómo el aborto y la arrogancia pueden ser perdonados por Cristo (Ef. 1: 7). Y lo invitaré a convertirse en un exiliado, a tener un reino que nunca será sacudido, ni siquiera cuando los Estados Unidos sean una nota al pie de página en los archivos de la nueva creación”.

El final de su artículo, como el diablo mismo, es descarado: “Con una sonrisa alegre” usted no tiene en su mente el cuadro dramático o la escena del crimen de un aborto o de un suicidio. Solo en el día del juicio final usted lo sabrá y no quiero ni estar cerca de usted. Su conflicto interno es infundado: “conflicto con la muerte: muerte por aborto y muerte por arrogancia”. Usted señor Piper es un emancipar de conciencias impías, que saben muy bien que matar es un delito y matar a una criatura además de ser infanticidio en una sublevación cósmica en contra del diseño divino. A usted le encanta inventarse términos sonoros con donaire de intelectualidad: “muerte por arrogancia” que bonito le quedó; pero en ningún diccionario jurídico lo encontrará, el que si usted apreciado Piper encontrará es, muerte por infanticidio del cual usted es ya cómplice. Dios tenga misericordia de usted, de los que están cerca de usted, de la iglesia que usted pastorea y de sus millones de seguidores del mundo entero; El barniz que usted tiene de intelectualidad y falsa espiritualidad no deja ver a algunos la letalidad de sus gotas de veneno en el vaso de leche, como bien diría el puritano William Gurnal: “El brillante barniz que algunos oradores utilizan ciega el juicio de sus admiradores hasta llegar a la conclusión de que sus palabras son de origen divino. Entonces es difícil amar y estimar
a un hombre como tal, y reverenciarlo, sin correr peligro de amar sus errores también”.

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