John MacArthur Y el suicidio

«El suicidio es un pecado grave es autoasesinato, pero puede ser perdonado como cualquier otro pecado», dice perversamente John MacArthur.

Esto es parte del origen de la epidemia de suicidios. El autor de este libro en la década de los 80 fue procesado por instigación al suicidio. UN JOVEN DE APENAS 24 AÑOS QUE SE HABÍA EXPUESTO A ESTA DOCTRINA SE SUICIDÓ, SE LLAMABA KENT NELLY. Una periodista, después de haberse cerrado el caso, declaró: Aunque JM legalmente ganó el caso moralmente lo perdió. Nos preguntamos: ¿Un pastor instigando al suicidio?

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Dios es inocente

Cada suicidio tiene su historia(conocida y desconocida) de maldad y soberbia:

«He visto a otros desfilar esposados, guardando su miserable existencia, pero Alan García no tiene porqué sufrir esas injusticias y circos, por eso le dejo a mis hijos la dignidad de mis decisiones, a mis compañeros una señal de orgullo y mi cadáver como una muestra de mi desprecio hacia mis adversarios, porque ya cumplí la misión que me impuse”(Carta de Alan García, antes de suicidarse).


La vida de este hombre carecía de verdadero propósito de vida. Al parecer él decidió entrar en este mundo de los vivientes y él mismo decidió salir. Pasó por alto a su Creador como todos los que toman ese camino oscuro y fatal.

Murió en su ley

“Murió en su ley…» que definición tan precisa para definir el suicidio del presidente peruano Alan García dada por una secular.

 “Murió en su ley, sin responder ante su país, la justicia, ni la ley”,  fue el análisis hecho por la activista de los derechos humanos Mónica Sánchez con relación al suicidio del presidente peruano Alan García. Ciertamente eso hace todo aquel que sigue el camino oscuro del suicidio: «muere en su ley». Es por esto que todo aquel que decide morir «en su ley» va, como Judas Iscariote, a  su lugar: «para irse a su lugar» (Hechos 1:25). Otra versión de la Biblia traduce: «para irse al lugar que le correspondía». La ley de Dios es clara, «No matarás» (Ex 20,13) y del lugar para los homicidas se sentencia: «Mas a los temerosos é incrédulos, a los abominables y homicidas, a los  fornicarios y hechiceros, y a los idólatras, y a todos los mentirosos,  su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte  segunda» (Apocalipsis 21:8).

Todo religioso que da garantías de salvación a un suicida está predicando su propio evangelio o su propia ley y tanto él como sus seguidores irán a parar a «Su propio lugar”.

Para más información de este tema le recomendamos el libro «La nobleza de Dios: Vivir o Morir».

«Realmente nadie se suicida» Del libro «La nobleza de Dios: Vivir o morir» por Willy Bayonet

La actitud del presidente peruano Alan García ante el suicidio no es nueva.

Hermann Wilhelm Göring, el segundo hombre más poderoso en la Alemania de Hitler, prefirió suicidarse antes de que se le diera cumplimiento a la sentencia de ahorcamiento en el juicio en Núremberg por los delitos de lesa humanidad.

La pregunta ante un hecho como este, sería: ¿Por qué prefirió auto sentenciarse, ser su propio juez y verdugo en lugar de dejar que la justicia humana establecida lo hiciera?¿Acaso no hubiese habido más posibilidad para su salvación y que dejara la duda de su arrepentimiento ante Dios el ser sentenciado por otros, que cometer auto asesinato? Si era inocente, ¿no se inclinaría la balanza a su favor delante de Dios?

Pero su orgullo pesaba más que su inocencia. Él pensó, en su altivez, que nadie le iba a quitar la vida, ni aun Dios mismo, solo él. Pero se equivocó como se equivocan todos los que siguen el camino oscuro del suicidio.

Realmente nadie se suicida: “Como canales de agua es el corazón del rey en la mano del Señor; Él lo dirige donde le place” (Proverbios 21:1). Dios no puede jamás ser burlado, y Él: “Es el que prende a los sabios en su propia astucia” (1 Corintios 3:19).

Perezca tal pensamiento si alguien cree que Dios es cómplice de suicidios: “Muy limpios son tus ojos para mirar el mal” (Habacuc 1:3LBLA).El suicidio es un juicio irreversible.

El potencial de maldad de un suicida

Por favor no se asuste. Cuando usted lea el capítulo 9, “El conflicto no es médico, sino jurídicoentenderá que no todo lo que se tipifica como suicidio es realmente suicidio, sino accidente; y no todo lo que se tipifica como accidente es accidente, sino suicidio. El suicida perdió toda sensibilidad humana:“Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida…” (Efesios 5:29 LBLA). El que es capaz de atentar contra su propia vida es capaz de atentar contra la vida de toda su familia y hasta de toda una nación. Mientras escribo estas líneas escucho, en el noticiario de CNN, al presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, decir: “Un acto de pura maldad”, haciendo referencia a un hombre de 64 años de edad que desde el piso número 32 de un hotel en Las Vegas, perpetró una de las peores matanzas del siglo a una multitud indefensa de más de 22,000 personas, dando muerte a más de 50  e hiriendo a más de 500, y luego se suicidó. Este hombre primero se aborreció así mismo y luego a los demás. No quiso irse solo.

Abundancia en el Intervalo

Fe y razonamiento de un administrador exitoso

Mateo 25:14 al 30
“La lógica o razonamiento de un administrador exitoso se subordina a la fe”.

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El fracaso del administrador que no puso a producir el talento del inversionista fue que ante puso la lógica o el razonamiento a la fe.


Anteponer la lógica a la fe es una viva declaración o manifestación de orgullo.

Estamos en la serie Abundancia en el Intervalo. Considerando la parábola de los talentos desde el punto de vista de la prosperidad o el fracaso que se puede llegar a tener de acuerdo a la actitud de quien recibe el don o el talento.

El orgullo nubla el entendimiento y embrutece. Nos hace improductivos a la manera de Dios.

Dos aspectos a destacar a manera de introducción:

  • ¿Por qué tomó el talento si él sabía de antemano que no lo iba a poner a producir?
  • ¿En dónde radica la maldad de enterrar el talento? (Tomar del libro La nobleza de Dios)

Pablo ejemplo de un administrador exitoso:

  • Fue fariseo
  • Dios se le reveló y en tendió a Habacuc 2:3: “Mas el justo por su fe vivirá”
  • El describió a un administrador exitoso 1 Corintio 4
  • Su lema: Creí por lo cual hablé
  • Su entendimiento de la lógica de su talento 1Corintios 1:

18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
19 Pues está escrito:
Destruiré la sabiduría de los sabios,
Y desecharé el entendimiento de los entendidos.
20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?
21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.
22 Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría;
23 pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura;
24 mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.
25 Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.
26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;
27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;
28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,
29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.
30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;
31 para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.

Lo importante en un administrador exitoso no es cómo murió, sino cómo vivió:
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”(2 Timoteo 4:7 y 8).

Vivir la vida de los impíos y querer la muerte de los piadosos.
El profeta profano dijo: “Muera yo la muerte de los rectos, y sea mi fin como el suyo” (Números 23:10).

Quiera Dios ayudarnos a ser buenos administradores de lo que El nos ha dado y que al final de esta vida nos diga:

Biensiervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.”