Llévame a la roca que es más alta que yo

Una roca es un mineral solido que permite construcciones firmes, y de igual forma, dependiendo de su tamaño, sirve de protección contra vientos y huracanes. Ser llevado a una roca es señal de debilidad e insuficiencia. Y pedir ser llevado a una roca más alta es señal de sabiduría.

Una agente del servicio secreto de USA no podía proteger al presidente Trump porque era muy pequeña. Ella misma se aisló. Fueron los hombres altos y fuertes del servicio secreto que pudieron hacer un escudo protector, ellos, todos, con chalecos de seguridad como rigor.

La roca que protegió al presidente Trump fue Cristo mismo ya que es “la roca que es más alta que yo”.  Ya él lo había dicho: Que Cristo era su jefe y que era más famoso que él mismo.

Dios honra a los que le honran y es poderoso escudo a favor de los que en Él confían.

Muchos son sus enemigos, pero de seguro que él, como David, también puede decir: “Llévame a la roca que es más alta que yo, Porque tú has sido mi refugio, Y torre fuerte delante de mis enemigos”.

Para lograr tu visión: De poder en poder

“Irán de poder en poder…” (Salmos 84:7).

Para lograr tu visión no puedes detenerte, podrías ir, en algún momento, lento, pero sin pausa; de igual forma nunca retroceder.

Dios nos da la fuerza para hacer riquezas: “Mas acuérdate del Señor tu Dios, porque Él es el que te da poder para hacer riquezas”( Deuteronomio 8:18).

Para no detenerte en el logro de tu visión dos cosas son de vital importancia: Reconocer que Dios es la fuente de todo poder o energía y que el método establecido Dios es generar energía con energía.

1-Dios es la fuente de todo poder o energía: “porque en Él vivimos, nos movemos y existimos”.

En palabras sencillas: “Él nos da poder para vivir y movernos, y para ser lo que somos”.

2-De poder en poder: Energía trae energía

El evangelio es la energía o dinamo de Dios.

Dinamo: Máquina destinada a transformar la energía mecánica en energía eléctrica, por inducción electromagnética, debida a la rotación de cuerpos conductores en un campo magnético.

En este sentido, podemos entender la palabra dinamo como un símbolo de la energía divina que impulsa y mantiene en movimiento todo lo que existe en el universo. Esta energía no solo se manifiesta en la creación y el movimiento de los astros, sino también en la vida y en el espíritu humano.

“Por lo tanto, el significado bíblico de la dinamo puede interpretarse como una invitación a conectarnos con la fuente divina de energía y a dejarnos mover por ella. Esto implica confiar en la providencia divina y en nuestra propia capacidad de realizar cosas grandiosas gracias al impulso que nos da la energía de Dios” …

Para lograr tu visión: Invierte (3)

Para invertir sabiamente se requiere paciencia

“Dame lo mío ahora” dice el fracasado derrochador con carencia de visión y negligente.

Invertir es sembrar. El hombre de éxito, según Dios, es paciente y sabe invertir o sembrar para esta vida y para la venidera.

Ley de la siembra y la cosecha es muy sencilla:

Pero esto digo: “El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (2 Corintios 9:6-11).

La ley del labrador que es también la ley del inversionista, declara:

“El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo” (2 Timoteo 2:6-8).

La mujer virtuosa de proverbios 31 fue una mujer paciente: “Considera la heredad, y la compra”. No se apresuró, consideró, ponderó, investigó, analizó, consultó, oró y luego tomó la decisión. No se infatuó con la heredad.

El en caso del profeta Jeremías mostró su paciencia en la inversión cuando solicitó la presencia de un notario y de testigos y luego guardó el documento de compra y venta: “le compré el campo a mi primo Hanamel. Le entregué diecisiete monedas de plata, que fue el precio convenido, y puse el contrato por escrito, sellado y firmado por los testigos. Delante de ellos dije a Baruc:  “El Señor todopoderoso, el Dios de Israel, dice: Toma las dos copias de este contrato, la sellada y la abierta, y guárdalas en una vasija de barro, para que se conserven mucho tiempo”.

Para lograr tu visión: Invierte…Para invertir sabiamente se requiere paciencia.

Para lograr tu visión: Invierte (2)

“Debías entonces haber puesto mi dinero en el banco, y al llegar yo hubiera recibido mi dinero con intereses” (Mateo 25:27).

Su gran fracaso fue que no invirtió. Si tenía miedo de invertir, entonces, como última opción debió generar ganancias o beneficios de los intereses bancarios.

Una persona en su estado normal está llamada a invertir. Toda inversión tiene sus riesgos, pero es mejor fracasar intentándolo que fracasar sin haberlo intentado.

Como ya se ha considerado invertir en el ser debe ser prioritario. Cuando se trata de los hijos, que son parte de los maravillosos valores agregados, se debe invertir sin pensarlo mucho, en la educación.

Las inversiones materiales sabias se multiplican o aumentan de valor.  Abraham el padre de la fe fue un muy buen inversionista: “Abram era muy rico, pues tenía oro, plata y mucho ganado. Desde el Néguev, Abram avanzó lentamente hasta llegar a Betel. Una vez allí, se dirigió al lugar donde había acampado antes, es decir, entre Betel y Hai. En ese mismo lugar Abram había construido un altar para invocar el nombre del SEÑOR. También Lot, que iba con Abram, tenía muchas ovejas, vacas y carpas. De modo que ya no podían vivir juntos, pues el campo no era suficiente para alimentar a tantos animales” (Genesis 13:1 al 18).

Jeremías, el profeta, estando en la cárcel hizo una inversión: “le compré el campo a mi primo Hanamel. Le entregué diecisiete monedas de plata, que fue el precio convenido, y puse el contrato por escrito, sellado y firmado por los testigos. Delante de ellos dije a Baruc:  “El Señor todopoderoso, el Dios de Israel, dice: Toma las dos copias de este contrato, la sellada y la abierta, y guárdalas en una vasija de barro, para que se conserven mucho tiempo.  Pues el Señor todopoderoso, el Dios de Israel, dice: En esta tierra volverán a comprarse casas, campos y viñedos” (Jeremías 32:9 al15).

La mujer de Proverbios 31 también fue inversionista: “Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos”.

Invertir no es pecado, la avaricia sí. El propósito básico de la inversión es la no devaluación del bien que se tiene y aumentar el capital. Las inversiones en bienes materiales no son un fin último para un cristiano, sino un medio para dar gloria a Dios.

Un vivo ejemplo de un inversor o inversionista de un hombre conforma al corazón de Dios fue Job:  

“¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra” (Job 1:10-12)…Continuará…

Para lograr tu visión: Invierte

“Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” (1 Timoteo 4:16).

Pablo, como hombre de éxito, según Dios, sabía la importancia de invertir y de manera particular en invertir en sí mismo. Advierte: “Ten cuidado de ti mismo”. Es tener un cuidado espiritual y de manera especial un cuidado de la mente o emociones. Ten cuidado de tus pensamientos y de tus emociones. No podía tener cuidado de la doctrina si no tenía cuidado primero de él mismo.

Para nuestro propósito: Antes de pensar en invertir en cosas materiales invierte en ti mismo. Primero ser y luego tener. Si tienes, pero no eres, nunca estarás satisfecho en la vida.

Es mejor invertir en el cuerpo comprando sanos y nutritivos alimentos que comprar medicamentos por falta de visión y sabiduría.

Cada vez que vas a la iglesia local no es un gasto es una inversión. Por dos razones: inviertes para la eternidad, la mejor inversión, e inviertes en tu estabilidad emocional y espiritual.

Amor propio. No amarte a ti mismo es un pecado con grandes repercusiones. Es por esto que Pablo el apóstol consideró como un acto antinatura el aborrecerse así mismo: “Nadie aborrece su propio cuerpo; antes bien, lo alimenta y lo cuida con esmero” (Efesios 5:29). También el Señor Jesucristo dijo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Es muy importante entender la diferencia entre gasto e inversión: Un gasto no genera retorno, es un dinero que se va y no regresa. Una inversión, aunque es dinero que sale de los ahorros, va a tener un retorno. Es dinero que te regresará como ingreso.

La inversión en uno mismo se refiere a cualquier acción que tomes para mejorar tu vida y bienestar, ya sea a nivel personal o profesional. Esto incluye la vida espiritual, la educación, la formación, el desarrollo de habilidades, el cuidado personal y la salud emocional…

Para lograr tu visión: Invierte…Continuará.

Para lograr tu visión: Dignidad

“Y no come el pan de balde” (Proverbios 31:27).

“Ni comimos de balde el pan de nadie, sino que con trabajo y fatiga trabajamos día y noche a fin de no ser carga a ninguno de vosotros” (2 TESALONICENSES 3:8).

Dignidad es auto respeto. La mujer virtuosa de proverbios 31 nos enseña de ese auto respeto. Las personas con auto respeto son respetadas y valoradas. Las personas con dignidad no dependen del progreso, ni de las dadivas de los demás, sino de su esfuerzo propio, como el apóstol Pablo enseñó:

“Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:34-36).

Tener auto respeto o dignidad es un asunto inherente, pero en su accionar se convierte en un hábito que resulta liberador y sus resultados son el esfuerzo y la productivad cuantificables.

Tener autorrespeto o dignidad no significa ser orgullosos.

La falta de dignidad o autorrespeto es, por ejemplo, ser colocado en una lista de ayuda social cuando realmente no se necesita. Es exhibir la necesidad para provocar lastima, es capitalizar la pobreza y hasta no querer salir de ella ya que se ha convertido en fuente de ganancia.

La mujer de proverbios 31 fue una emprendedora digna que logró su visión de vida:

  • Su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas
  • El corazón de su marido está en ella confiado
  • No carecerá de ganancias
  • Busca lana y lino
  • Con voluntad trabaja con sus manos
  • Es como nave de mercader: Trae su pan de lejos
  • Se levanta aun de noche
  • Da comida a su familia Y ración a sus criadas
  • Considera la heredad, y la compra
  • Planta viña del fruto de sus manos
  • Ciñe de fuerza sus lomos Y esfuerza sus brazos
  • Ve que van bien sus negocios
  • Su lámpara no se apaga de noche
  • Alarga su mano al pobre
  • Extiende sus manos al menesteroso
  • No tiene temor de la nieve por su familia
  • Toda su familia está vestida de ropas dobles
  • Ella se hace tapices, de lino fino y púrpura es su vestido
  • Hace telas, y vende Y da cintas al mercader
  • Fuerza y honor son su vestidura
  • Se ríe de lo por venir
  • Considera los caminos de su casa
  • No come el pan de balde

Para lograr tu visión: Dignidad.

Para lograr tu visión: Optimizar

Adquiere conocimiento

“Y yo me dije: Mejor es la sabiduría que la fuerza” (Eclesiastés 9:16).

Los aparatos electrónicos o muebles adquiridos en formato ensamblaje vienen con un manual de la manara más fácil y sencilla de cómo armarse. En la mayoría de los casos los diseñadores de estos objetos hacen los manuales pensando no en los súper inteligentes, sino en los de coeficientes promedios o bajos. Usualmente se complica o se hace difícil por el orgullo o por el obstáculo de un conocimiento previo.

El armador orgulloso y desesperado dice: Eso es muy fácil yo sé cómo hacerlo. En muchos casos también dice: Faltaron piezas o le sobraron piezas o estás piezas no son necesarias. Es probable que un niño arme uno de estos equipos mucho mejor que hasta un adulto.

La química es una ciencia que nos enseña a ser humildes. No usar el químico apropiado, por haber usado el sentido común o el empirismo y no la ciencia, puede producir perdida de tiempo, muchos esfuerzos y hasta daño en el objeto que se quiere limpiar. Lo propio pasa con las enfermedades y medicamentos. Usar por experiencias previas un medicamento sin un diagnóstico científico previo es muy riesgoso y hasta temerario.

Las tareas de un contador o contable se pueden simplificar en un mil porciento o más con tan solo sacar un tiempo para aprender el arte de Excel.

En cuanto a lo más importante en la vida, que es la salvación del alma, bien se puede decir que la optimización de la misma se encuentra en Jesús. Una sola mirada de fe, un puesto los ojos en Jesús o tan sencillos como esto, un  creer: Cree en el señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa…

Para lograr tu visión: Astuto como serpiente y manso como paloma

“El señor elogió al mayordomo injusto porque había procedido con sagacidad, pues los hijos de este siglo son más sagaces en las relaciones con sus semejantes que los hijos de la luz” (Lucas 16:8).

Usualmente se habla de la astucia o sagacidad en sentido negativo, pero como siempre el Señor Jesucristo en su hablar libre, y que de igual forma no se fiaba de los hombres, llama nuestra atención al darle a esta cualidad un sentido positivo.

El empresario alabó al mayordomo infiel no por su infidelidad, sino por su astucia. Es que como si dijera, este hombre en su maldad es genial, si fuera un mayordomo fiel y usara esta capacidad mental sería extraordinario.

De igual forma es como si nuestro Señor dijera: Usen la mente, usen el sentido común ya que hasta los malos en su maldad la usan. Y cuestiona: ¿Son los hijos de la luz menores que ellos en sagacidad, astucia o inteligencia?

Él concluyó: “Pues los hijos de este siglo son más sagaces en las relaciones con sus semejantes que los hijos de la luz”.

Es la suma de dos cualidades lo que marca la diferencia: Astutos y humildes. La astucia en el cristiano se regula por su ética y no es perversa. La astucia es guardar silencio, cuando hay que guardar silencio y entrar y salir como lo hacia David cuando con vivía con un paranoico rey:

“Y salía David a dondequiera que Saúl le enviaba, y se portaba prudentemente. Y David se conducía prudentemente en todos sus asuntos, y Jehová estaba con él. Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente, tenía temor de él. Mas todo Israel y Judá amaba a David, porque él salía y entraba delante de ellos” (1 Samuel 18:5-16).

Para lograr tu visión: Astuto como serpiente y manso como paloma

“Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas” (Mateo 10:16).

Los animales tienen conductas, pero son criaturas que viven por instintos. Sobrevivir, preservar su existencia es su meta. No lo piensan, pero así es su diseño.  La maldición cósmica y la guerra espiritual hacen de estos seres vivos parte de este drama. Satán usó a la serpiente en Edén y desde ese momento se le dio el calificativo de, la serpiente antigua.  De igual forma otros animales han sido tomado como símbolos de paz y de fuerza. La paloma como símbolo del Espíritu Santo y al león asociado a Jesús como el león de la tribu de Judá.

En este mundo de maldad en donde reina el maligno los hijos de Dios debemos tener un andar sabio. Astutos, atentos, sigilosos, discretos, estratégicos, prudentes como la serpiente, pero de igual forma: humildes, mansos, sencillos, tiernos como la paloma. La razón es muy clara: “El trabajo que yo los envío a hacer es peligroso. Es como enviar ovejas a un lugar lleno de lobos”.

Y añadió: “Por eso, sean listos y estén atentos como las serpientes, pero sean también humildes, como las palomas» (Mateo 10:16).

Planifícate

“Ordena tus labores de fuera, y tenlas listas para ti en el campo; y después edifica tu casa” (Proverbios 24:27).

Muchos creyentes no oran por diversas razones. Unas de ellas es que no tienen motivos de oración. Lo propio puede pasar con una iglesia local. Es la planificación la que genera los motivos creando también los anhelos y las necesidades. 

Jesús es nuestro ejemplo de planificación y no era movido por la presión de los que estaban a su alrededor: “Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.  Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez.  Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?  Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él” (Juan 11: 6 al 10).

La planificación permite visualizar el futuro en el presente y así desarrollar un plan de trabajo para conseguir las metas deseadas. La improvisación es todo lo contrario. Hay muchas personas que no saben ni piensan lo que van a hacer el próximo día, ni el próximo mes, año o década.

“Ordena tus labores de fuera, y tenlas listas para ti en el campo; y después edifica tu casa” (Proverbios 24:27).

En otras palabras: «Apresta tu obra de afuera, Y disponla en tu heredad; Y después edificarás tu casa”.

Y de manera más puntual: “Si piensas construir tu casa, atiende primero a tus negocios, y no desatiendas a tu familia”.