Locura o insania mental por no cuidar la conciencia

La locura está asociada a muchos factores del comportamiento humano. Desde el punto de vista jurídico, es la pérdida de la conciencia o de la voluntad. El loco o demente es un enajenado y, por tanto, es libre de responsabilidad jurídica. La insania mental, en cambio, es un concepto más particular, que puede, cuando se ha cometido un delito, atenuar la carga penal en un momento de provocación o de profunda indignación. El individuo mantiene su autoconciencia, pero factores internos y externos que él pudo controlar, le hicieron cambiar su percepción de los principios éticos inherentes y del sentido de lo verdadero y justo.

La insania puede ser temporal o permanente y no necesariamente se ve en la cara.

En la Biblia, la insania mental está íntimamente ligada al descuido y a la falta de esfuerzo por tener una conciencia sin ofensa o irreprensible. Tanto el rey David como el apóstol Pablo nos muestran su gran preocupación por tener una conciencia sana: “No me dejes decir mentiras; ¡por favor, enséñame tu palabra!” (Salmos 119:29). Y Pablo, escribiendo a su hijo en la fe le exhortó: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse” (2 Timoteo 2:15). Eso significa tener una conciencia sana, libre de insania mental.

La insania mental es el resultado de:

No haber procurado una limpia conciencia delante de Dios y delante de los hombres.

Pelear y tener éxito en contra de la conciencia que insiste en la prevalencia de la verdad.

La irresponsabilidad de una pretendida neutralidad.

Ser un mentiroso por encargo y un profesional de la misma.

Ser beneficiado con la mentira organizada.

Formar parte de una comunidad a sabiendas de tener errores doctrinales fundamentales.

Guardar silencio cómplice cuando se propaga el error destructor y se cometen actos de injusticia.  

La doble moral y el auto-engaño.

Entristecer y apagar al Espíritu Santo y, en conductas irreversibles, blasfemar contra el Espíritu Santo.

Los más proclives a la insania mental son:

Pastores, sacerdotes, políticos, abogados, jueces, comunicadores y fanáticos egoístas que carecen de sinceridad.

El apóstol Pablo sabía que era vulnerable a la insania mental, por eso dijo: “Y por esto yo procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres” (Hechos 24:16). Los que naufragan en cuanto a la fe han sido el resultado de una insania mental, por no haber procurado una limpia conciencia: “guardando la fe y una buena conciencia, que algunos han rechazado y naufragaron en lo que toca a la fe” (1 Timoteo 1:19).

La insania mental se evidencia:

Por la forma natural y sin inmutarse de hablar la mentira.

Cuando la mentira es crónica, por una posesión demoníaca (Pérdida total de la sensibilidad).

Por la incoherencia entre el discurso y la conducta.

Por el auto-aborrecimiento, que muchas veces termina en suicidio.

Conclusión

No te sorprendas cuando veas a líderes religiosos que, por no cuidar sus conciencias, no solamente cayeron en insania mental, sino, que también ensuciaron las conciencias de sus fanáticos seguidores.

No te sorprendas cuando veas a comunicadores y comentaristas de noticias torcer los hechos y tratar de cambiar la realidad con perversas y sofisticadas mentiras. Llegan a un punto que no son ellos, sino, posesiones demoníacas.

No te sorprendas cuando veas a abogados defender con mentiras a criminales, declarando perversamente que ese es su oficio. Hay hasta pastores que se convierten en defensores o abogados de suicidas.

Sé cauto, cuida tu conciencia y nunca alegues neutralidad ya que es una manifestación de cobardía y los cobardes además de no entrar al reino de Dios terminan odiándose a sí mismos.

Ganar o perder no es el punto, ya él ganó

Me siento privilegiado. Soy testigo activo de lo que Dios con poder está haciendo hoy por medio de su sabia providencia. Estoy fascinado. Es como si leyera la historia de los reyes de Israel o la historia de los tiempos de cautiverio en días de Daniel o la reina Ester en donde Dios mostró su soberanía e ironía. Un hombre ha sido levantado con poder para vergüenza de las naciones y de los apóstatas: Provida, promatrimonio y amante del pueblo de Dios, un pueblo tan odiado por causa del pacto divino. Este hombre no está solo. Todos contra él, pero Dios con él. Ni a los ateos ni a los apostatas les creo aun cuando tengan apariencia de piedad. Los medios de comunicación son ateos y los pseudos pastores son apóstatas. Ganar o perder no es el punto, ya él ganó. Las huestes del mal dentro y fuera del campamento santo fueron descubiertas, sus faldas fueron levantadas y se descubrió su vergüenza. El diablo luce desesperado. Me siento feliz en este día al saber que la mano de Dios no se ha acortado y que no estamos solos, Dios cumplirá fielmente su propósito y que tanto aquí como en el día del juicio final los malos serán aplastados y la gloria de Dios resplandecerá juntamente con aquellos que no se avergonzaron de padecer por causa de la justicia y la verdad.

John Piper, The Death’s Lawyer

 Willy Bayonet’s response to an awry old prophet

 Renowned pastor and writer John Piper wrote a subtle advocacy in defense of the interests of the vision of the Democratic party of the United States and a strong censure of the candidate for the Republican party and his vision, from his powerful and influential Christian Media Outlet of “Desiring God” and  later translated into Spanish by Coalition for the Gospel to be read by millions of the hispanic world population.

 John Piper’s Article Title:

 “Policies, People, and Paths to Ruin: Considering the Implications of the 2020 Elections”

 The title of the article is conclusive: “Roads to Ruin”.  It could be immediately inferred that it is “roads to ruin” by the possibility that a pro-infanticide and pro-homosexuality candidate will win the presidency of the United States, but no,  it is quite the opposite.  “Roads to ruin” because a pro-life and pro-family candidate has the chance to win again.  Of course, he will not censure the Republican candidate for being pro-life and pro-family, but for three deadly sins: “sinful self-exaltation, boasting and strife” and for practices of which the candidate is accused such as: “sexual immorality (porneia), boastfulness (alazoneia), vulgarity (aischrologia), dissension (saidtasiai)”.

 Piper begins as follows:

 “This article is probably the closest thing to an answer on how I will vote in the next presidential election.”

 Piper is answering a question, not who will I vote for, but how will I vote, what is the difference?

 For whom, is the person, in this case the candidate.  In the beginning, his purpose is not that you decide on one or the other candidate: Trump or Biden.

 How will I vote, not only includes the form of the vote, but also the cognitive processes of the vote, that is, which of the two is closer to my worldview or my philosophy of life, not to say the true truth, the Bible.

 “Probably?”  It is probably an adverb of doubt or insecurity.  It is not related to the above.  Probably what?  Probably not the closest thing to an answer on how I will vote in the next presidential election?

 “Right.  Only God knows what can happen in the next few days.”  Without a doubt that God is omniscient and sovereign as well.  Piper has an internal struggle that is shown from the beginning in the conclusive aspect, inferring that his readers know about his struggles, that is, about Piper’s struggles.

 “Nothing I say here is intended to dictate how others should vote, but rather to point to a perspective that seems to have been neglected.  Yes, this perspective influences my vote.  But you are not necessarily sinning by weighing things differently. “

 Again use the “how” instead of “For whom.”  Piper is not an improvised writer, he is very clear, almost always, his purpose had already been expressed to me in a conversation we had in Minnesota.  If you do not intend to dictate “how others should vote” what is the intention of the article.  He reveals it immediately: “pointing out a perspective that seems to have been neglected.”  Again, our question For what purpose?  Piper says that this perspective does influence the decision of his vote, that is, he will vote and he already knows who he will vote for.

 Piper understands that the issue is one of Christian freedom: “But you’re not necessarily sinning by weighing things differently.”  It is becoming customary for renowned conservative evangelical leaders to confuse the absent-minded by labeling fundamental issues as Christian freedom.  This, without a mistake, is pure relativism.

 “Actually, this is an article that I have been working on for a while, which attempts to explain why I remain puzzled to see that so many Christians consider the sins of sexual immorality (porneia), boasting (alazoneia), vulgarity (aischrologia), dissensions unrepentant  (Suchtasiai) and the like, which are only toxic to our nation, while policies that support baby killing, sex change, limitation of freedom, and socialist overreaching are considered “deadly.”

 Piper reveals that this article is not improvised or the result of an emotional moment: “this is an article that I have worked on for a while.”  Piper is puzzled.  Disconcerted means: “Extremely surprised, stunned or hallucinated by the succession of a certain event that was not expected to happen or by an unusual, surprising and even spectacular situation that disloys the recipient or viewer.”

 Piper is consistent with his theology and his way of thinking that he has subtly disseminated among his followers: “All sins are equal.”  Certainly all sins are equal, but not all sins have the same moral and judicial implications.  Piper knows very well that the Bible contemplates this holy and just demarcation.  When appealing to this forensic aspect that “all sins are equal” is almost always when you want to justify a major crime, this is the rule of terrorists, drug traffickers and prostitutes who silence or try to silence their consciences with evils  or crimes of others pointing to corrupt politicians, white collar crimes and religious hypocrisy.

 Observe how in a “spoiled” way as a resentful child makes the perverse comparison: “sexual immorality (porneia), boasting (alazoneia), vulgarity (aischrologia), dissensions (saidtasiai) and the like, which are only toxic to our nation,  while policies that endorse the murder of babies, sex change, limitation of freedom, and socialist overreach are considered “deadly.”

 That is to say, the great intellectual forgot that there are crimes or behavioral sins and there are crimes or sins that, in addition to being behavioral, are the result of theories, philosophies, laws or a system of thought such as abortion and homosexuality.  The theologian Piper forgot something as elementary as Romans 1:21 and 25 “… they became puffed up in their reasoning, and their foolish heart was darkened … since they exchanged the truth of God for a lie.”  He also forgot that there are sins that are more sins, they are divine judgments: “For this reason God also gave them up to filth, in the lusts of their hearts, so that they dishonored each other their own bodies … For this reason God gave them up  to shameful passions;  for even their women changed the natural use for that which is against nature” (Romans 1: 24,26).

 Piper uses the remedy of “total disqualification” to judge and discriminate;  His followers had already done it and they do it when they defend the heresy of the suicidal Christian: “Think someone who is going to die without sin in their heart … If this roof falls right now, do you think you will go to eternity without sin in the  heart?”  This is how the fatalistic host of the event for his cause 2013 expressed himself, disqualifying all those who teach that murderers will not enter the kingdom of God and this was said by the host following the thought of “total disqualification” to justify a suicide.

 Piper becomes the devil’s advocate and it is not the first time, he had already done it with a suicide bomber like William Cowper who, to defend his suicidal acts, compared it to the abandonment of Jesus by the father on the cross: “… while the policies that  they support the murder of babies, the change of sex, the limitation of freedom, and the socialist overreach are considered “deadly.”  I think Mr. Piper lost his sense of reality.

 Notice what a good “Christian sophist” he is.  “The reason I put those Greek words in parentheses is to remind us that these are sins mentioned in the New Testament.  To be more specific, they are sins that destroy people.  They are not only deadly.  They are mortal forever.  They lead to eternal destruction (2 Thess. 1: 9).  They destroy people (Acts 12: 20-23).  And through people, they destroy nations (Jer. 48: 29–31, 42) ”.  I think your next book should be called “The Christian Sophist by John Piper”.

 I think now you are interested in the doctrine of repentance, you are not interested at all when it comes to defending your close suicides:

 “Forgiveness through Christ is always possible where there is repentance and trust — like that of a child — in Jesus (Mt. 19:14).  But where there is no humble repentance, sins condemn.  The New Testament teaches that “those who practice such things will not inherit the kingdom of God” (Gal. 5:21) and that “those who do such things deserve to die” (Rom. 1:32) “.

 Who could deny this aforementioned truth that repentance is vital for eternal salvation as the Lord says, “if you do not repent, you will all perish equally”.  Piper should have applied this also to the supposed Christian who commits suicide and goes directly to heaven, but God lifts his skirts so that his shame is discovered and in the same way he falls into the hole that he himself dug.  He uses the theme of repentance to defend his abortionist and homosexual candidate (if it is not practical, it is thought and doctrine).

 Satan moves in chaos and confusion.  This is what Mr. Piper is doing in a very cunning but shameless way.  The confusion lies in mixing forensic matters with practical or social matters.  Objective matters with subjective matters.  Evaluate candidates as if they were Christian or not:

 “To which you could argue:” So what?  Rejecting Jesus as Lord also leads to death, but you are willing to vote for a non-Christian, aren’t you? “  I am, assuming there is enough overlap between biblical righteousness and the visible manifestation of your character and convictions. “

 I firmly say that Pastor Piper has only one purpose in mind and it is not to convince those who are inclined towards life and marriage between a man and a woman, but to calm the conscience of those who like him have already decided, for whatever reason, vote for death and aberrations.

 The “Christian sophist”, John Piper, is very fine in his way of arguing or in his rhetoric.  He does not focus his attention on death itself, which is the Democratic current that approves the infanticide of a child in the womb up to nine months, but on “public behaviors that lead to death”, alluding, logically, to the  Republican candidate:

 “My point thus far is to raise the bar for what is externally modeled in leadership, for Christians to come to a halt.  It is no small thing to treat lightly a pattern of public behavior that leads to death ”.

 It is not understood why a pastor who knows very well the transcendence of doctrines and beliefs, which is really the reason why we fight with the gospel and neutralize error with sound doctrine, minimizes them.  Piper is contrasting behavior with policies or philosophies, tipping the balance in favor of the policies or direction of a state or government.  Piper forgot that sinful behaviors that are worthy of condemnation pass, but that institutionalized policies as a system remain and their scope is unpredictable: “In fact, I think it is a serious mistake to think that the deadly influences of a leader come from  only of his policies and not also of his person.  This is true not only because blatant boasting, vulgarity, immorality, and rebellion are incriminating in themselves, but also because they corrupt the nation.  They move away from centers of influence to infect entire cultures.  The last five years clearly witness this infection at almost all levels of society ”.

 A vulgar, immoral and rebellious conduct of a president (assuming it is true) does not determine a sentence, but a law does;  and in the same way a pragmatic interpretation of the Constitution instead of a historical and orthodox interpretation of it.

 The system of injustice and aberration with the decriminalization of abortion and homosexual marriage dates back decades and not five years: “The last five years clearly witness this infection at almost all levels of society”.

 The following statement is ambiguous, but we think we know what Pastor Piper is referring to:

 “This truth is not exclusively Christian:” A little leaven leavens the whole lump “(1 Cor. 5: 6).  “Bad company ruins good morals” (1 Cor. 15:33).  Whether you hang out with that company at home or on social media, it corrupts.  There are sins that “lead people to more and more wickedness” as “her word [spreads] like gangrene” (2 Tim. 2: 16-17).

 Trump will pass and his legacy will remain: Combat of homosexual ideology (Zero rainbow, perverted symbol, in the White House, Zero budget or funds for abortion NGOs, new judges of the Supreme Court of Justice in favor of life, celebrations of prayer  and Bible studies at the White House …)

 “There is a character connection between rulers and subjects.  When the Bible describes a king saying, “He sinned and caused Israel to sin” (1 Kings 14:16), it does not mean that he twisted their arm.  It means that his influence shaped people.  That is the calling of a leader.  Take the initiative to shape the character of your people.  Is that how it works.  For better or worse”.

 As far as we know, President Trump is not an idolater, nor does he sacrifice children to Molech, nor does he incite to rebel against God;  I think he is the opposite.  Jeroboam, sinned and made his people sin in the following way: “but you did evil on all those who have been before you, because you went and made yourself other gods and cast images to anger me, and you cast me after your  backs (1 Kings 14: 9)”.

 Think about it Mr. Piper, whose side are you on?  I believe that those who have made their nation and the world sin, including my nation, the DR, by sending a homosexual ambassador and with a homosexual agenda, are the ones that by inference you are vindicating or defending.

 I certainly believe that the following statement, Pastor Piper, is a very personal appreciation of yours and that sadly you do not have the courage as a responsible leader to call things by their names as the teacher you say you follow, the Lord Jesus Christ, taught you well.  : “Isn’t it puzzling, then, that so many Christians seem confident that they are saving human lives and freedoms by minimizing the destructive effects of the spread of the gangrene of high-profile, overbearing, culture-shaping sin?  This point has a special relevance for Christians ”.

 Tell so many Christians, Mr. Piper, who you mean when you talk about “spreading the gangrene of high-profile, pushy, culture-shaping sin”.  You are talking about your president, Mr. Piper, who by the grace of God has dramatically reversed the diabolical agenda of the New World Order (NWO), and that is why he is so hated by many nations including the UN.

 Piper’s conscience worries him and how the devil does not come as a devil, but disguises himself as an angel of light and so are his messengers, as the Apostle Paul warned us: “And it is not surprising, because even Satan disguises himself as an angel  of light.  Therefore, it is not surprising that their servants also disguise themselves as servants of justice;  whose end will be according to their works (1 Corinthians 11: 14,15)”.  You spiritualize the subject as is your custom:

 “Freedom and life are valuable.  We all want to live and be free to seek happiness.  But if our freedoms, or even our lives, are threatened or taken away, the essence of our identity in Christ, the assurance of our eternal joy with Christ, and the holiness and love by which we have been saved by Christ, none of this  we lose with the loss of life and freedom ”.

 After spiritualizing and sublimating the subject where you give an appearance of piety, like a good “Christian sophist”, you go back and attack, but in a more aggressive way;  Your disciples of the  Christian suicidal have learned very well from you, your sin is great: “Therefore, Christians communicate a falsehood to unbelievers (who are also bewildered!), when we act as if the policies and laws that protect the  Life and freedom were more valuable than being a certain type of person.  The church is paying dearly, and will continue to pay, as we continue to communicate this falsehood year after year”.

 In other words, “the policies and laws that protect life and liberty …” you are comparing them with the person of your President Donald Trump whom you accuse of being rebellious, arrogant and corrupting your nation.  Again, I say that you seem to have lost track of reality.

 “The justifications for ranking the destructive effects of people below the destructive effects of policies ring hollow.  I find it puzzling that Christians can be so sure that bad judges, bad laws, and bad policies will cause greater harm than is causing the spread of the gangrene of sinful self-exaltation, boasting, and strife (eristikos)”.

 Again the question, Mr. Piper What is your purpose?  To establish that the conduct of a president, that is, Donald Trump, is more harmful than the policies of the State, that is, the perverse worldview of the Democrats regarding life, God, sexuality and euthanasia that are shown through  laws and programmatic or relativistic interpretation of the Constitution?

 One of your allies in the doctrine of the Christian suicidal has realized that the ship is sinking and in an ambiguous way out of fear of men, he already responded to you through a Twitter: “One person can do a lot of damage;  but a political platform involves thousands that will influence at multiple levels even more dangerous ” (Doctor Miguel Núñez).

 Listening to or reading the following from an evangelical pastor is extremely embarrassing:

 “How do you know this?  Really!  Where do they get the assurance that judges, laws, and policies are less destructive than boastful contention in high places?”

 In his rhetoric, Piper takes for granted that Donald Trump is more dangerous than the law in favor of abortion (the correct typology for this crime is infanticide) or its decriminalization, the law in favor of homosexual marriage and euthanasia.  This has no other qualification than, diabolical.

 In the next part of Piper’s article he completely neglected himself and the devil took full control of his mind:

 What about abortion?  Where does the evil come from defending the killing of children?  It comes from hearts absorbed in arrogance and boasting (James 4: 1–2).  It comes from hearts insubordinate to God.  In other words, it comes from the very character that so many Christian leaders treat as comparatively innocuous, because they think that Roe, SCOTUS and Planned Parenthood are more fundamental and decisive battlefields. “When a leader models self-absorbed bragging, he models the deadliest behavior in the world.  He leads his nation to destruction. I think Roe is a bad decision.  I think Planned Parenthood is a code name for killing babies and (historically at least) promoting “ethnic cleansing.”  And I think it’s puzzling and presumptuous to assume that pro-abortion policies kill more people than egotistical pride that saturates the culture.  When a leader models self-absorbed bragging, he models the deadliest behavior in the world.  He leads his nation to destruction.  Destruction of more types than we can imagine.  It is naive to think that a man can be effectively pro-life and consistently manifest the character traits that lead to temporal and eternal death.

 Piper’s center of attack is to take President Trump’s pride to a superlative degree and downplay through comparison to abortionists and homosexuals: “When a leader models self-absorbed bragging, he models the deadliest behavior in the world.”

 Piper’s rhetoric is as follows: If the origin of abortion is pride and Donald Trump is extremely proud, he is at the same level of crime or evil, it does not matter that his pride is not yet shown or developed in the sense of his  quantifiable practical effects, than abortionists and homosexuals.

 He accuses Christian leaders of not seeing the significance of the great crime of Donald Trump, as follows: “It comes from the very character that so many Christian leaders treat as comparatively innocuous”.

 For Piper, Donal Trump is almost the devil himself: “When a leader models self-absorbed bragging, he models the deadliest behavior in the world.  He leads his nation to destruction.  Destruction of more types than we can imagine ”.

 I have to answer Piper, from this banana nation that he knows because he has visited us, that Donald Trump has been here for almost four years and the USA has not experienced a single war, quite the opposite of previous presidents;  and that the internal revolts are due to the influence of people like him (Piper) who sow hatred in a subtle way not against Donald Trump, but against what he represents.

 Piper’s soul is sick and not from now on, I fear for his life.  Piper should specify which are the character traits of Donald Trump that make him comparable to a genocide in fact: “It is naive to think that a man can be effectively pro-life and consistently manifest the character traits that lead to temporary and eternal death”.  I think Piper is watching CNN a lot.

 As a good “Christian sophist” Piper must conclude in a very spiritual and sensitive way and what better way than touching the fibers of the soul through Christian martyrdom and addressing the shepherds, of course, after having left their perverse poison:

 A word to the pastors: May I suggest to the pastors that in the quiet of their study they do this?  Imagine that the United States collapses.  First anarchy, then tyranny, from the right or from the left.  Imagine that religious freedom is gone.  What remains for Christians are fines, prison, exile, and martyrdom.  So ask yourself this: Has my preaching been developing true and radical Christians?  Christians who can sing on the gallows: That Word of the Lord, That the world does not want, By the Spirit of God, Very firm remains.  They can deprive us of property, name, home, the body destroy, but the eternal kingdom must always exist of God ”.

 But what hanging can Mr. Piper speak of if the Party to which he has bowed is the enemy of God who for many years has been persecuting Christians in the United States for alleged discrimination.  Does he not know that Christian teachers in America are not free to speak the truth of God.  That they get scared when they talk about Gorge Washington and talk about their religious beliefs? As an Anglo-Saxon teacher in Florida told me, who after giving her social class went home full of fear thinking that one of her students had it.  he would tell his parents and they would be subdued.  It is neither fair nor noble what this “Christian hedonist” does.

 Very disconcerting his harangue, after trying to corrupt the discernment of God’s children, only those who do not have the belt of truth on will follow the debauchery of this old prophet, he returns to his sublimated intentional biblical message:

 “Christians who will act like the believers in Hebrews 10:34: “You accepted with joy the spoil of your property, knowing that you have for yourselves a better and more lasting possession.”  Christians who will face hatred, injury, and exclusion for the sake of Christ and yet “rejoice in that day and leap for joy, for your reward is great in heaven” (Lk. 6: 22-23).  Have you been cultivating true Christians who see the beauty and worth of the Son of God?  Have you faithfully revealed and announced “the unsearchable riches of Christ” (Eph. 3: 8)? Are you raising up generations of those who say with Paul: “I count everything as loss for the immense value of knowing Christ Jesus my Lord”  (Phil. 3: 8)? Has He shown them that they are “pilgrims and exiles” (1 Pet. 2:11), and that their “citizenship is in heaven”, from where they “wait for a Savior, the Lord Jesus Christ”  (Phil. 3:20)?  Do you feel in your bones that “to live is Christ, and to die is gain” (Phil. 1:21)?  Or have you neglected the greatest of all realities and repeatedly diverted your attention to political strategies?

 Have you inadvertently created the mindset that the biggest problem in life is saving America and its earthly benefits?  Or have you shown your people that the biggest problem is exalting Christ with or without the United States?  Have you shown them that the people who do the greatest good to the greatest number for the longest (including the United States!) Are people who have the scent of another world with another King?

 Mr. Piper descends from heaven into his social reality:

 “Election day.  Where does that leave me when I face civic duty on November 3?  This is my answer.  I don’t need anyone to follow me (as if I could), not my wife, not my friends, not my colleagues.  I will not develop any calculations to determine which path of destruction I will support.  That is not my duty.  My calling is to lead people to see Jesus Christ, trust his forgiveness of sins, treasure him above all else in this world, live in a way that shows his all-satisfying worth, and help them get to heaven with love.  and holiness.  That call is contradicted by supporting any of the paths to cultural corruption and eternal ruin ”.

 John Piper resembles the resentful former White House National Security Advisor John Robert Bolton who claims to be neutral and will not vote for either candidate;  However, his balance is tipped to go to CNN and destroy his former boss’ reputation.  That is not fair, nor noble.

 “You may believe that there are types of support for such paths that do not involve such a contradiction, such a weakening of the authentic Christian witness.  You must act on what you see.  I can’t see it.  That is why I said that my path does not have to be yours ”.

 Disguised as light, he takes the matter to freedom of conscience and after throwing the stone he hides his hand.  Again Mr. Piper what is your purpose or is it a vain article of hypothetical considerations?

 What is your path as the two paths lead to cultural corruption and eternal ruin.  When you say, “my path does not have to be yours” Are you referring to the path of Obama and Hilary Clinton AND Biden?  Because Donald Trump cannot be.  Mr. Piper, whose side are you on?  And now I am not talking about the political side or partisan politics.  You have already revealed which is the ethic that dominates your thoughts, it is the ethics of “Total disqualification”.

 When I consider the remote possibility that I could do something good by supporting the devastation already evident in the two options before me, I am reluctant to undermine my calling (and the mission of the church) to stand up for faith, hope,  and love that exalt Christ.  I will be asked to account for my devotion to this life-giving calling.  The world will ask.  And the Lord of heaven will ask.  And my conscience will ask.  What I’m going say?

 In other words, the two options are the same: “in supporting the devastation that is already evident in the two options before me.”  You cheat yourself, dear Piper, and the dupes are fooled by you.  With your article, you have already condemned the innocent and justified the wicked: “He who justifies the wicked, and he who condemns the just, both are equally an abomination to the Lord” (Proverbs 17:15).  Ask Hollywood which of the two paths to choose.  Ask the abortionists, the homosexuals the socialists;  Go right now and ask him, you already know the answer.  You will be counted among the wicked.

 “With a joyous smile, I will explain to my incredulous neighbor why my loyalty to Jesus puts me in conflict with death: death from abortion and death from arrogance.  I’ll take you to Psalm 139 and Romans 1. And if you’re willing, I’ll show you how abortion and arrogance can be forgiven by Christ (Eph. 1: 7).  And I will invite you to become an exile, to have a kingdom that will never be shaken, not even when America is a footnote in the archives of the new creation. “

 The end of your article, like the devil himself, is cheeky: “With a cheerful smile” you do not have in your mind the dramatic picture or the crime scene of an abortion or a suicide.  Only on doomsday will you know and I don’t even want to be near you.

 His internal conflict is unfounded: “conflict with death: death by abortion and death by arrogance.”  You, Mr. Piper, are an emancipator of consciences that know very well that killing is a crime and killing a creature in addition to being infanticide in a cosmic uprising against divine design.  You love to invent sound terms with grace of intellectuality: “death by arrogance” how beautiful it was;  but in no legal dictionary you will find it that if you appreciated Piper you will find is death by infanticide of which you are already an accomplice.  God have mercy on you, on those close to you, on the church that you pastor and on your millions of followers around the world;  The veneer that you have of intellectuality does not let anyone see the lethality of your drops of poisons in a glass of milk.

Lee este artículo en español: https://willybayonet.home.blog/2020/11/02/john-piper-abogado-de-la-muerte/

Willy Bayonet resides in the DR, he has been a reformed christian pastor for more than 30 years, speaker and author. Willy Bayonet is married to his wife Brigida, with several children and grandchildren.  He penned his book in 2018 about Suicide, in Spanish, and still working in the English translation of ‘La Nobleza de Dios: Vivir o Morir’ (The Nobility of God : Living or Dying) or ‘In suicide, against Macarthurion’. Nov 1, 2020 aquiestamosentv@hotmail.com

John Piper abogado de la muerte

Respuesta de Willy Bayonet a un viejo profeta extraviado

El reconocido pastor y escritor John Piper escribió una sutil apología en defensa de los intereses de la visión del partido Demócrata de los Estados Unidos y una fuerte censura al candidato por el partido Republicano y su visión. La vía utilizada fue su poderoso e influyente medio de Desiring God y luego traducido al español por Coalición por el Evangelio. Algunos dirán que no es así, sino que él muestra “dos caminos a la ruina”, pero es lo que parece, no lo real. Lo real es que él pone de manera inteligentemente distrayente prácticas criminales y aberrantes, como debatibles. Esta es la gran estrategia del Enemigo en estos tiempos finales, debatir todo incluso hasta la pedofilia y el suicidio, si son pecados o no. De igual forma usa el recurso de la “descalificación total”, que es uno de los recursos favoritos de satanás. 

En lo personal tengo deuda de gratitud con el Dr. Piper y la iglesia que pastorea. Fui hospedado con mucho amor por una familia de Betlehen y la mitad de mi ticket aéreo me fue cubierto al participar de una de sus conferencias pastorales en Minnesota, Estados Unidos.  Fui privilegiado en ser el primer dominicano en entrevistarlo para la televisión nacional de mi país. He tratado de comunicarme con él a través de un amigo común, pero no ha sido posible. 

Mi tristeza y frustración vino por primera vez cuando leí su libro “Cuando las tinieblas no se disipan” en donde vindicaba a un suicida, y luego cuando lo escuché en una conferencia en Francia ratificando su doctrina del cristiano suicida. Quisiera ser indiferente o estar del lado de Piper, pero el temor de Dios me impide ser insensible al error. No lo combato a él como persona sino al error de su doctrina.  Es lógico, es muy difícil separar la herejía del hereje. Finalmente, a quien Dios condenará es al hereje. 

Procuré no leer las diversas respuestas a la postura de John Piper para no viciar mi análisis y comentario. Una vez terminado los leí. El amiguismo cristiano y la cofradía están cercenando la verdad. Es muy triste ver a soldados del ejército de la verdad con balas de salvas y preocupándose de si sentirá mal el que diseminó la herejía, en lugar de preguntarse cómo se siente Dios con el error fomentado que atenta contra su gloria. No se trata de un asunto personal. Se trata de la gloria de Dios y la preservación de millones de personas. No hemos entendido, al parecer, lo que significa “Herejías destructoras” son herejías que causan muertes, destrucción y condenación eterna. 

Uno que abandona la verdad ya no puede ser nuestro hermano. Nuestra hermandad o unidad se fundamenta en la verdad. Será siempre la verdad, en amor, pero la verdad con todo su fervor, ardor e implicaciones.

Nota: (Todas las letras en negritas son del autor Piper las demás del pastor Bayonet) 

Título del articulo:

“Políticas, personas, y caminos a la ruina: Considerando las implicaciones de las elecciones 2020”

El titulo del artículo es concluyente: “Caminos a la ruina”. Se podría inferir de inmediato lo que es “caminos a la ruina” por la posibilidad de que un candidato pro-infanticidio y pro-homosexualidad gane la presidencia de los Estados Unidos; y “Caminos a la ruina” porque un candidato pro-vida y a favor de la familia tiene la posibilidad de volver a ganar. Claro, él no censurará al candidato Republicano por ser pro-vida y pro-familia, sino por tres pecados mortales: “autoexaltación pecaminosa, la jactancia y la contienda” y por practicas de las cuales se acusa al candidato tales como: “inmoralidad sexual (porneia), jactancia (alazoneia), vulgaridad (aischrologia), disensiones (dichostasiai)”. Que lo hacen semejante al primero, según el pastor Piper.

John Piper comienza de la siguiente manera:

“Este artículo es probablemente lo más cercano a una respuesta sobre cómo votaré en las próximas elecciones presidenciales”.

Piper, está dando respuesta a una pregunta, no por quién votaré, sino cómo votaré, ¿Cuál es la diferencia?

Por quién, es la persona, en este caso el candidato. En principio su propósito no es que te decidas por uno o por otro candidato: Trump o Biden.

Cómo votaré, no solamente incluye la forma del voto, sino los procesos cognitivos del voto, es decir, cuál de los dos se acerca más a mi cosmovisión o a mi filosofía de vida por no decir, a la vedad verdadera, la Biblia.

“¿Probablemente?” Probablemente es un adverbio de duda o inseguridad. No guarda relación con lo expuesto anteriormente. Probablemente, ¿qué? ¿Probablemente no sea lo más cercano a una respuesta sobre cómo votaré en las próximas elecciones presidenciales? 

“Correcto. Solo Dios sabe lo que puede pasar en los próximos días”. Sin lugar a dudas qué Dios es omnisciente y soberano también. Piper tiene una lucha interna que se muestra desde el inicio en el aspecto conclusivo, infiriendo que sus lectores saben de sus luchas, es decir, de las luchas de Piper. 

Nada de lo que digo aquí tiene la intención de dictar cómo deben votar los demás, sino más bien de señalar una perspectiva que parece que se ha descuidado. Sí, esta perspectiva influye en mi voto. Pero no necesariamente estás pecando al sopesar las cosas de manera diferente”.

Nuevamente usa el “cómo” en lugar de “por quién”. Piper no es un escritor improvisado, él tiene muy claro, casi siempre, su propósito; ya me lo había expresado en una conversación que sostuvimos en Minnesota. Si no tiene la intención de dictar “cómo deben votar los demás” ¿cuál es la intención del artículo? Él lo revela inmediatamente: “señalar una perspectiva que parece que se ha descuidado”. Nuevamente, nuestra pregunta ¿Con cuál propósito? Piper dice que esta perspectiva sí influye en la decisión de su voto, es decir que él votará y ya sabe por quién votará.

Piper entiende que el tema es de libertad cristiana: “Pero no necesariamente estás pecando al sopesar las cosas de manera diferente”. Se está haciendo costumbre en lideres evangélicos conservadores de renombre confundir a los distraídos calificando temas fundamentales como de libertad cristiana. Esto, sin lugar a equivocación, es puro relativismo.

En realidad, este es un artículo que he trabajado por un tiempo, el cual intenta explicar por qué sigo desconcertado al ver que tantos cristianos consideren impenitentes los pecados de inmoralidad sexual (porneia), jactancia (alazoneia), vulgaridad (aischrologia), disensiones (dichostasiai) y otros similares, que son solo tóxicos para nuestra nación, mientras que las políticas que respaldan el asesinato de bebés, el cambio de sexo, la limitación de la libertad, y la extralimitación socialista se consideran “mortales”.

Piper revela que este articulo no es improvisado ni fruto de un momento emotivo: “este es un artículo que he trabajado por un tiempo”. Piper está desconcertado. Desconcertado significa: “Sumamente sorprendidos, anonadados o alucinados por la sucesión de determinado hecho que no se esperaba sucediera o por una situación fuera de serie, sorprendente y hasta espectacular que descoloca al destinatario o espectador”.

Piper es consistente con su teología y su forma de pensar que de manera sutil ha diseminado entre sus seguidores: “Todos los pecados son iguales”. Ciertamente todos los pecados son iguales, pero no todos los pecados tienen las mismas implicaciones morales y judiciales. Piper sabe muy bien que la Biblia contempla esta santa y justa demarcación. Cuando se apela a este aspecto forense de que, “todos los pecados son iguales” es casi siempre cuando se quiere justificar algún delito mayor, esta es la norma de los terroristas, narcotraficantes y prostitutas que acallan o tratan de silenciar sus conciencias con las maldades o delitos de otros señalando a los políticos corruptos, los delitos de cuello blanco y la hipocresía religiosa.

Observe como de una manera “malcriada”, como un niño resentido, hace la perversa comparación: “inmoralidad sexual (porneia), jactancia (alazoneia), vulgaridad (aischrologia), disensiones (dichostasiai) y otros similares, que son solo tóxicos para nuestra nación, mientras que las políticas que respaldan el asesinato de bebés, el cambio de sexo, la limitación de la libertad, y la extralimitación socialista se consideran “mortales””.

Es decir, que al gran intelectual se le olvidó que hay delitos o pecados conductuales y hay delitos o pecados que además de ser conductuales son fruto de teorías, filosofías, leyes o sistemas de pensamiento cómo el aborto y la homosexualidad. Al teólogo Piper se le olvidó algo tan elemental como Romanos 1:21 y 25 “…se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido…ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira”. También se le olvidó que hay pecados que son más pecados, son juicios divinos: “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos… Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza” (Romanos 1:24, 26).

Piper usa el recurso de la “descalificación total” para juzgar y discriminar; ya sus seguidores lo habían hecho y lo hacen cuando defienden la herejía del cristiano suicida: “Piensa alguien que va a morir sin pecado en el corazón… Si este techo se cae ahora mismo, ¿Piensas que te iras a la eternidad sin pecado en el corazón?” Así se expresó el anfitrión fatalista del evento “Por su Causa 2013” descalificando a todos los que enseñan que los homicidas no entrarán al reino de Dios y esto lo dijo el anfitrión, seguidor del pensamiento de la “descalificación total”, para justificar a un suicida.

Piper se convierte en abogado del diablo y no es la primera vez, ya lo había hecho con un suicida como William Cowper que para defender sus actos suicidas lo comparó al abandono de Jesús por el padre en la cruz: “…mientras que las políticas que respaldan el asesinato de bebés, el cambio de sexo, la limitación de la libertad, y la extralimitación socialista se consideran “mortales””. Es decir, que a razón de la conducta del presidente Trump, que el considera inmoral, se pone en duda la dimensión de estas políticas antinaturales de maldad. Creo que el señor Piper perdió el sentido de la realidad.

Observe que buen “sofista cristiano” es. “La razón por la que pongo esas palabras griegas entre paréntesis es para recordarnos que estos son pecados mencionados en el Nuevo Testamento. Para ser más específicos, son pecados que destruyen a las personas. No solo son mortales. Son mortales para siempre. Conducen a la destrucción eterna (2 Ts. 1: 9). Destruyen personas (Hch. 12: 20-23). Y a través de las personas, destruyen naciones (Jer. 48: 29–31, 42)”. Creo que su próximo libro deberá llamarse “El Sofista Cristiano por John Piper”.

Al Dr. Piper al parecer, ahora le interesa la doctrina del arrepentimiento, no le interesaba para nada cuando se trataba de defender a sus suicidas cercanos:

El perdón a través de Cristo siempre es posible donde hay arrepentimiento y confianza —como la de un niño— en Jesús (Mt. 19:14). Pero donde no hay arrepentimiento humilde, los pecados condenan. El Nuevo Testamento enseña que “los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gá. 5:21) y que “los que practican tales cosas merecen morir” (Ro. 1:32)”.

Quién podría negar esta verdad antes dicha de que el arrepentimiento es vital para la salvación eterna como dice el Señor, “si no os arrepentís todos pereceréis igualmente”. Piper debió aplicar esto también a el supuesto cristiano que se suicida y va directamente al cielo; pero Dios le levanta las faldas para que se descubra su vergüenza y de igual forma caiga en el hoyo que él mismo cavó.  Usa el tema del arrepentimiento para defender a su candidato abortista y homosexual (si no lo es de practica lo es de pensamiento y doctrina).

Satanás se mueve en el caos y la confusión. Esto es lo que está haciendo de una manera muy astuta, pero descarada el señor Piper. La confusión estriba en mezclar asuntos forenses con asuntos prácticos o sociales. Asuntos objetivos con asuntos subjetivos. Evaluar a los candidatos como si fueran cristianos o no: 

“A lo que tú podrías argumentar: “¿Y qué? Rechazar a Jesús como Señor también conduce a la muerte, pero estás dispuesto a votar por un no cristiano, ¿no es así?” Lo estoy, asumiendo que hay suficiente superposición entre la rectitud bíblica y la manifestación visible de su carácter y convicciones”. 

Con toda firmeza digo, que el pastor Piper tiene un solo propósito en mente y no es el de convencer a los que se inclinan por la vida y el matrimonio entre un hombre y una mujer, sino tranquilizar la conciencia de los que como él ya decidieron, por cualquiera que fuera la razón, votar por la muerte y las aberraciones.

Es muy fino en su forma de argumentar o en su retórica el “sofista cristiano”, John Piper. Él no pone su atención en la muerte misma, que es la corriente demócrata que aprueba el asesinato de un niño en el vientre materno hasta de nueve meses, sino en “los comportamientos públicos que conducen a la muerte” haciendo alusión, lógicamente, al candidato Republicano:

“Mi punto hasta el momento es elevar el estándar de lo que es modelado externamente en el liderazgo, para que los cristianos hagan un alto. No es poca cosa tratar a la ligera un patrón de comportamientos públicos que conducen a la muerte”.

No se entiende por qué un pastor que conoce muy bien la trascendencia de las doctrinas y creencias, que es realmente la razón por la cual combatimos con el evangelio y neutralizamos el error con la sana doctrina, las minimiza. Piper está contraponiendo la conducta con las políticas o filosofías, inclinando la balanza a favor de las políticas o dirección asumidas de un Estado o Gobierno. A Piper de le olvidó que las conductas pecaminosas, que son dignas de condenar, pasan, pero que las políticas institucionalizadas como sistema quedan y su alcance es impredecible: “De hecho, creo que es un grave error pensar que las influencias mortales de un líder provienen solo de sus políticas y no también de su persona. Esto es cierto no solo porque la flagrante jactancia, vulgaridad, inmoralidad, y rebeldía son inculpatorias en sí, sino también porque corrompen la nación. Se alejan de los centros de influencia para infectar culturas enteras. Los últimos cinco años atestiguan claramente esta infección en casi todos los niveles de la sociedad”.

Una conducta vulgar, inmoral y rebelde de un presidente (partiendo de que sea cierto) no determina una sentencia, pero una ley sí; y de igual forma una interpretación pragmática de la Constitución en lugar de una interpretación histórica y ortodoxa de la misma.

El sistema de injusticia y aberración, con la despenalización del aborto y el matrimonio homosexual, data de décadas y no de cinco años: “Los últimos cinco años atestiguan claramente esta infección en casi todos los niveles de la sociedad”.

La siguiente declaración es ambigua, pero creemos saber a qué se está refiriendo el pastor Piper:

“Esta verdad no es exclusivamente cristiana: “Un poco de levadura leuda toda la masa” (1 Co. 5: 6). “Las malas compañías arruinan las buenas costumbres” (1 Co. 15:33). Ya sea que ande con esa compañía en su casa o en las redes sociales, esta corrompe. Hay pecados que “llevan a la gente a más y más impiedad” a medida que “su palabra [se propaga] como gangrena” (2 Ti. 2: 16-17).

Trump pasará y su legado quedará: Combate de la ideología homosexual (Cero arco iris, símbolo pervertido, en la Casa Blanca, Cero presupuesto o fondos para ONG abortistas, nuevos jueces de la Suprema Corte de Justicia a favor de la vida, celebraciones de oración y estudios bíblicos en la Casa Blanca).

“Existe una conexión de carácter entre gobernantes y súbditos. Cuando la Biblia describe a un rey diciendo: “Él pecó e hizo pecar a Israel” (1 R. 14:16), no significa que les torció el brazo. Significa que su influencia moldeó a la gente. Ese es el llamado de un líder. Toma la iniciativa para dar forma al carácter de su pueblo. Así es como funciona. Para bien o para mal”.

Hasta donde sabemos el presidente Trump no es idolatra, ni sacrifica niños a Moloc, ni incita a rebelarse contra Dios; creo que él es todo lo contrario. Jeroboam, pecó e hizo pecar a su pueblo de la manera siguiente: “sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus espaldas” 1 Reyes 14:9).

Reflexione señor Piper, ¿del lado de quién usted está? Creo que los que han hecho pecar a su nación y al mundo, incluyendo a mi nación la RD enviando un embajador homosexual y con una agenda homosexual, son los que por inferencia usted está vindicando o defendiendo.

Creo, ciertamente, que la siguiente afirmación, pastor Piper, es una apreciación suya muy personal y que tristemente usted no tiene el valor como líder responsable de llamar las cosas por su nombre como bien le enseñó el maestro que usted dice seguir, el Señor Jesucristo: “¿No es desconcertante, entonces, que tantos cristianos parecen estar seguros de que están salvando vidas humanas y libertades al tratar como mínimos los efectos destructivos de la propagación de la gangrena del pecado de alto perfil, prepotente y que moldea la cultura? Este punto tiene una especial relevancia para los cristianos”.

Dígales, señor Piper, a tantos cristianos a quién usted se refiere cuando habla de: “propagación de la gangrena del pecado de alto perfil, prepotente y que moldea la cultura”. Usted está hablando de su presidente señor Piper, quien por la gracia de Dios ha revertido de manera dramática la agenda diabólica del nuevo orden mundial y por eso es tan odiado por muchas naciones incluyendo a la ONU.

Piper, su conciencia lo inquieta y como el diablo no viene como diablo, sino que se disfraza como ángel de luz y así son sus mensajeros como bien nos advirtiera el apóstol Pablo: “Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (1 Corintios 11:14,15). Usted espiritualiza el tema como es su costumbre:

“La libertad y la vida son valiosas. Todos queremos vivir y ser libres para buscar la felicidad. Pero si nuestras libertades, o incluso nuestras vidas, se ven amenazadas o arrebatadas, la esencia de nuestra identidad en Cristo, la certeza de nuestro gozo eterno con Cristo y la santidad y el amor por los cuales hemos sido salvados por Cristo, nada de esto perdemos con la pérdida de la vida y la libertad”.

Después de espiritualizar y sublimizar el tema, en donde usted da una apariencia de piedad, como buen “sofista cristiano”, usted vuelve y ataca, pero de una manera más agresiva; sus discípulos del cristiano suicida han aprendido muy bien de usted, su pecado es grande: “Por lo tanto, los cristianos comunicamos una falsedad a los incrédulos (¡que también están desconcertados!), cuando actuamos como si las políticas y leyes que protegen la vida y la libertad fueran más valiosas que ser cierto tipo de persona. La iglesia está pagando caro, y seguirá pagando, pues seguimos comunicando esta falsedad año tras año”.

Es decir que, “las políticas y leyes que protegen la vida y la libertad…” usted las está comparando con la persona de su presidente Donald Trump al cual usted acusa de rebelde, arrogante y corruptor de su nación. Nuevamente digo que al parecer usted perdió la noción de la realidad.

“Las justificaciones para clasificar los efectos destructivos de las personas por debajo de los efectos destructivos de las políticas, suenan huecas. Me parece desconcertante que los cristianos puedan estar tan seguros de que los malos jueces, las malas leyes, y las malas políticas causarán un daño mayor que el que está causando la propagación de la gangrena de la autoexaltación pecaminosa, la jactancia y la contienda (eristikos)”.

Nuevamente la pregunta, señor Piper ¿Cuál es su propósito? ¿Establecer que la conducta de un presidente, es decir, Donald Trump, es más nociva que las políticas de Estado, es decir, la cosmovisión perversa de los demócratas en cuanto a la vida, Dios, la sexualidad y la eutanasia que se muestran a través de leyes e interpretación pragmática o relativista de la Constitución? 

Uno de sus aliados en la doctrina del cristiano suicida se ha dado cuenta de que el barco se está hundiendo y de forma ambigua por temor a los hombres ya le respondió a usted a través de un Twitter: “Una sola persona puede hacer mucho daño; pero una plataforma política involucra a miles que influenciaran a múltiples niveles es aún más peligrosa” (doctor Miguel Núñez).

Escuchar o leer lo siguiente de un pastor evangélico es sumamente vergonzoso:

“¿Cómo saben esto? ¡En serio! ¿De dónde obtienen la certeza de que los jueces, las leyes y las políticas son menos destructivos que la contienda jactanciosa en las altas esferas?”

En su retórica, Piper, da por sentado que Donald Trump es más peligroso que la ley a favor del aborto (la tipología correcta para este crimen es infanticidio) o de su despenalización, la ley a favor del matrimonio homosexual y la eutanasia. Esto no tiene otro calificativo que de diabólico. 

En la siguiente parte del artículo de Piper, él se descuidó plenamente y el diablo tomó total control de su mente:

“¿Qué pasa con el aborto? ¿De dónde viene la maldad de defender la matanza de niños? Viene de corazones absortos en arrogancia y jactancia (Stg. 4: 1–2). Viene de corazones insubordinados a Dios. En otras palabras, proviene del carácter mismo que tantos líderes cristianos tratan como comparativamente inocuos, porque piensan que Roe, SCOTUS y Planned Parenthood son campos de batalla más fundamentales y decisivos”. Cuando un líder modela jactancia ensimismada, modela el comportamiento más mortífero del mundo. Él lleva a su nación hacia la destrucción Creo que Roe es una mala decisión. Creo que Planned Parenthood es un nombre en clave para matar bebés y (al menos históricamente) promover una “limpieza étnica”. Y creo que es desconcertante y presuntuoso suponer que las políticas proaborto matan a más personas que un orgullo ególatra que satura la cultura. Cuando un líder modela jactancia ensimismada, modela el comportamiento más mortífero del mundo. Él lleva a su nación hacia la destrucción. Destrucción de más tipos de los que podemos imaginar. Es ingenuo pensar que un hombre puede ser efectivamente provida y manifestar consistentemente los rasgos de carácter que conducen a la muerte temporal y eterna.

El centro de ataque de Piper es el de llevar a un grado superlativo el orgullo del presidente Trump y minimizar, a través de la comparación, a los abortistas y homosexuales: “Cuando un líder modela jactancia ensimismada, modela el comportamiento más mortífero del mundo”.

La retórica de Piper es la siguiente: Si el origen del aborto es el orgullo y Donald Trump es sumamente orgulloso, él está al mismo nivel de crimen o maldad, no importa que su orgullo todavía no se halla mostrado o desarrollado en el sentido de sus efectos prácticos cuantificables, que los abortistas y homosexuales.

Acusa a líderes cristianos de no ver la trascendencia del gran crimen de Donald Trump, de la siguiente manera: “proviene del carácter mismo que tantos líderes cristianos tratan como comparativamente inocuos”.

Para Piper, Donal Trump es casi el mismo diablo: “Cuando un líder modela jactancia ensimismada, modela el comportamiento más mortífero del mundo. Él lleva a su nación hacia la destrucción. Destrucción de más tipos de los que podemos imaginar”. 

Debo responderle a Piper desde esta nación bananera que el conoce porque nos ha visitado: Donald Trump lleva casi cuatro años y USA no ha experimentado una sola guerra, muy por el contrario de los presidentes anteriores; y que las revueltas internas se deben a influencia de personas como él (Piper) que siembran el odio de manera sutil no contra Donald Trump, sino contra lo que él representa.

El alma de Piper está enferma y no desde ahora, temo por su vida. 

Piper debería especificar cuáles son los rasgos de carácter de Donald Trump que lo hacen comparable a un genocida de hecho: “Es ingenuo pensar que un hombre puede ser efectivamente provida y manifestar consistentemente los rasgos de carácter que conducen a la muerte temporal y eterna”. Creo que Piper está viendo mucho a CNN.

Como buen “sofista cristiano” Piper debe concluir de una manera muy espiritual y sensible, y que mejor manera que tocando las fibras del alma por medio del martirio cristiano y dirigiéndose a los pastores, claro, después de haber dejado su perverso veneno:

Una palabra a los pastores, ¿Puedo sugerir a los pastores que en la tranquilidad de su estudio hagan esto? Imagina que Estados Unidos se derrumba. Primero anarquía, luego tiranía, de derecha o de izquierda. Imagina que la libertad religiosa se ha ido. Lo que queda para los cristianos son multas, prisión, exilio, y martirio. Entonces pregúntate esto: ¿Mi predicación ha estado desarrollando cristianos verdaderos y radicales? Cristianos que pueden cantar en la horca: Esa Palabra del Señor, Que el mundo no apetece, Por el Espíritu de Dios, Muy firme permanece. Nos pueden despojar De bienes, nombre, hogar, El cuerpo destruir, Mas siempre ha de existir De Dios el reino eterno”.

Pero de qué horca puede hablar el señor Piper si el Bando al cual él se ha inclinado, es el bando enemigo de Dios que desde hace muchos años viene persiguiendo a cristianos en los Estados Unidos por alegadas discriminaciones. Acaso él no sabe que los maestros cristianos en USA no son libres para hablar la verdad de Dios. Que se asustan cuando hablan de Gorge Washington y hablan de sus creencias religiosas, como me contó una maestra anglosajona estadounidense en la Florida, que después de dar su clase de sociales se fue llena de miedo a su hogar pensando que uno de sus alumnos se lo diría a sus padres y ellas sería sometida.  No es justo ni noble lo que hace este “hedonista cristiano”.

Muy desconcertante su arenga, después de tratar de corromper el discernimiento de los hijos de Dios, solamente los que no tengan el cinto de la verdad puesto seguirán el desenfreno de este viejo profeta, retorna a su sublimizado mensaje bíblico intencionado:

 Cristianos que actuarán como los creyentes en hebreos 10:34: “Aceptaron con gozo el despojo de sus bienes, sabiendo que tienen para ustedes mismos una mejor y más duradera posesión”. Cristianos que enfrentarán el odio, la injuria, y la exclusión por causa de Cristo y, sin embargo, “alégrense en ese día y salten de gozo, porque su recompensa es grande en el cielo” (Lc. 6: 22-23). ¿Has estado cultivando verdaderos cristianos que ven la belleza y el valor del Hijo de Dios? ¿Has revelado y anunciado fielmente “las inescrutables riquezas de Cristo” (Ef. 3: 8)?¿Estás levantando generaciones de aquellos que dicen con Pablo: “Todo lo cuento como pérdida por el inmenso valor de conocer a Cristo Jesús mi Señor” (Fil. 3: 8)?¿Les ha mostrado que son “peregrinos y desterrados” (1 P. 2:11), y que su “ciudadanía está en los cielos”, de donde “esperan un Salvador, el Señor Jesucristo” (Fil. 3:20)? ¿Sienten en sus huesos que “el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Fil. 1:21)? ¿O has descuidado la mayor de todas las realidades y has desviado repetidamente su atención hacia las estrategias políticas?

¿Has creado inadvertidamente la mentalidad de que el mayor problema en la vida es salvar a los Estados Unidos y sus beneficios terrenales? ¿O le has mostrado a tu pueblo que el mayor problema es exaltar a Cristo con o sin los Estados Unidos? ¿Les has mostrado que las personas que hacen el mayor bien al mayor número durante más tiempo (¡incluidos a los Estados Unidos!), son personas que tienen el aroma de otro mundo con otro Rey?

El señor Piper del cielo baja a su realidad social:

“El día de la elección. ¿Dónde me deja eso cuando enfrento un deber cívico el 3 de noviembre? Esta es mi respuesta. No necesito que nadie me siga (como si pudiera hacerlo), ni mi esposa, ni mis amigos, ni mis colegas. No desarrollaré algún cálculo para determinar qué camino de destrucción apoyaré. Ese no es mi deber. Mi llamado es llevar a las personas a ver a Jesucristo, confiar en su perdón por los pecados, atesorarlo por encima de todo en este mundo, vivir de una manera que muestre su valor que todo lo satisface, y ayudarlos a llegar al cielo con amor y santidad. Ese llamado se contradice al apoyar cualquiera de los caminos hacia la corrupción cultural y la ruina eterna”.

John Piper se parece al resentido John Robert Bolton ex asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca quien dice ser neutral y que no votará por ninguno de los dos candidatos; Sin embargo, su balanza se inclina a ir a CNN y destruir la reputación de su antiguo jefe. Eso no es justo, ni noble.

“Tú puedes creer que existen tipos de apoyo para tales caminos que no involucran tal contradicción, tal debilitamiento del auténtico testimonio cristiano. Debes actuar sobre lo que ves. Yo no puedo verlo. Por eso dije que mi camino no tiene por qué ser el tuyo”.

Disfrazado de luz, lleva el asunto a la libertad de conciencia y después que tira la piedra esconde la mano. Nuevamente señor Piper ¿cuál es su propósito o es un articulo vano de consideraciones hipotéticas?

Apreciado pastor Piper, ¿Cuál es su camino? ya que los dos caminos conducen a la corrupción cultural y la ruina eterna. Cuando usted dice: “mi camino no tiene por qué ser el tuyo” ¿Se refiere al camino de Obama y Hilary Clinton Y Biden? Porque al de Donald Trump no puede ser. 

Señor Piper, ¿de qué lado está usted? Y ahora no me refiero al lado político o de la política partidista. Usted ya reveló cual es la ética que domina sus pensamientos, es la ética de la “descalificación total”.

Cuando considero la remota posibilidad de que pueda hacer algo bueno al respaldar la devastación que ya es evidente en las dos opciones que tengo ante mí, soy reacio a socavar mi llamado (y la misión de la iglesia) de defender la fe, la esperanza, y el amor que exaltan a Cristo. Se me pedirá que dé cuenta de mi devoción a este llamamiento vivificante. El mundo preguntará. Y el Señor del cielo preguntará. Y mi conciencia preguntará. ¿Qué voy a decir?

Es decir que las dos opciones son iguales: “al respaldar la devastación que ya es evidente en las dos opciones que tengo ante mí”. Usted se autoengaña apreciado Piper y los incautos se dejan engañar por usted. Ya usted con su articulo condenó al inocente y justificó al impío: “El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación al Señor” (Proverbios 17:15). Pregúntele a Hollywood cuál de los dos caminos va a escoger. Pregúnteles a los abortistas, a los homosexuales y a los socialistas; Vaya ahora mismo y pregúntele, ya usted sabe la respuesta. Usted será contado entre lo impíos. 

“Con una sonrisa alegre, le explicaré a mi vecino incrédulo por qué mi lealtad a Jesús me pone en conflicto con la muerte: muerte por aborto y muerte por arrogancia. Lo llevaré al Salmo 139 y Romanos 1. Y si está dispuesto, le mostraré cómo el aborto y la arrogancia pueden ser perdonados por Cristo (Ef. 1: 7). Y lo invitaré a convertirse en un exiliado, a tener un reino que nunca será sacudido, ni siquiera cuando los Estados Unidos sean una nota al pie de página en los archivos de la nueva creación”.

El final de su artículo, como el diablo mismo, es descarado: “Con una sonrisa alegre” usted no tiene en su mente el cuadro dramático o la escena del crimen de un aborto o de un suicidio. Solo en el día del juicio final usted lo sabrá y no quiero ni estar cerca de usted. Su conflicto interno es infundado: “conflicto con la muerte: muerte por aborto y muerte por arrogancia”. Usted señor Piper es un emancipar de conciencias impías, que saben muy bien que matar es un delito y matar a una criatura además de ser infanticidio en una sublevación cósmica en contra del diseño divino. A usted le encanta inventarse términos sonoros con donaire de intelectualidad: “muerte por arrogancia” que bonito le quedó; pero en ningún diccionario jurídico lo encontrará, el que si usted apreciado Piper encontrará es, muerte por infanticidio del cual usted es ya cómplice. Dios tenga misericordia de usted, de los que están cerca de usted, de la iglesia que usted pastorea y de sus millones de seguidores del mundo entero; El barniz que usted tiene de intelectualidad y falsa espiritualidad no deja ver a algunos la letalidad de sus gotas de veneno en el vaso de leche, como bien diría el puritano William Gurnal: “El brillante barniz que algunos oradores utilizan ciega el juicio de sus admiradores hasta llegar a la conclusión de que sus palabras son de origen divino. Entonces es difícil amar y estimar
a un hombre como tal, y reverenciarlo, sin correr peligro de amar sus errores también”.

Si. Los pastores también se deprimen.

Si. Los pastores también se deprimen. Ellos no están glorificados y se encuentran en un mundo caído al igual que los demás. Algunos, como Spugeon, padecen de algún tipo de enfermedad que los hace proclives a la depresión. Al parecer Timoteo también era tendente a deprimirse, eso lo podemos observar en algunos versículos en la carta enviada por su mentor el apóstol Pablo. Era sensible: “deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo” (2 Timoteo 1:4); padecía de algún tipo de enfermedad estomacal: “Ya no bebas agua sola, sino usa un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades” (1 Timoteo 5:23); la exhortación de Pablo podría revelar un carácter tentado al miedo: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7).

Pero Timoteo tenía una cualidad o gracia espiritual que marcaba la diferencia y le impedía sucumbir en medio de la depresión, y era la sinceridad de su fe: “trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti…” (2 Timoteo 1:5).

¿Cuál es la razón por la que hoy en día algunos pastores hayan sucumbido ante la depresión?

Nadie mejor que el apóstol Pablo para identificar la razón o el origen de caer en desesperanza:  No tener una limpia conciencia.

El lema de Pablo para tener salud emocional y espiritual era: “Y por esto, procuro yo tener siempre conciencia sin remordimiento acerca de Dios y acerca de los hombres” (Hechos 24:16). Al joven pastor Timoteo lo instruyó bajo esa misma conciencia vital: “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida” (1 Timoteo 1:5) y nuevamente enfatiza: “manteniendo la fe y buena conciencia” (1 Timoteo 1:19).

¿Y qué explicación se puede dar acerca de los pastores que decidieron seguir el camino oscuro del suicidio?

En primer lugar, nadie puede constituirse en juez absoluto, solo hay un juez, como bien dice Santiago en su epístola: “Sólo hay un dador de la ley y juez, que es poderoso para salvar y para destruir” (Santiago 4:12). Pablo también afirma: “Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo” (2 Corintios 5:10).

En segundo lugar, cada suicidio tiene su historia. La de Saúl, la de Ahitofel, la de Judas y la de cada uno de los que sirvieron por un tiempo a la obra de Dios. Son historias de pecados ocultos, de amarguras, de robos y de traiciones. Como diría el apóstol Pablo no guardaron el tener una limpia conciencia.

Como se podrá observar, Pablo asoció el caer en apostasía o renegar la fe, que es lo mismo que naufragar de la verdad, a no haber tenido una limpia conciencia: “manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar” (1 Timoteo 1:19 y 20).

Todos los casos de pastores sonoros o famosos y de miembros de iglesias de renombre que naufragaron en cuanto a su fe y luego naufragaron en cuanto a su existencia, tienen su historia. De igual forma los personajes que en la historia bíblica perecieron. Ahitofel de ser el hombre más sabio y piadoso de Israel se convirtió en un profano que prostituyó a Absalón; Saúl después de eliminar a casi todas las adivinas y hechiceras, él mismo en su desesperación consultó con una; Judas además de traidor era ladrón.  Una cosa es cierta, con relación a todos estos suicidios, sin lugar a ninguna duda: Dios es inocente.

Los escándalos recientes de suicidios conmovieron al mundo cristiano. El hijo de Rick Warren, Matthews; Isaac Hunter, hijo del pastor Joel Hunter, guía espiritual de Barack Obama; el pastor Teddy Parker que tomó una escopeta frente a su casa y se suicidó mientras su iglesia lo esperaba para el culto dominical; el pastor descubierto en pornografía John Gibson y que decidió terminar con su vergüenza por medio de esta práctica que deshonra al creador; El pastor Robert Mackeehan con apenas 42 años; Kent Nelly de Grace Community Church, oveja  que pastorea John MacArthur, quien luego de intentos fallidos de suicidios se encerró en el closet, tomó una escopeta y se suicidó; John Piper informa en Francia que lleva más de dos suicidios en su propia iglesia, pero la lista es mucho más extensa.

Ravi Zacharias dice que este acto del suicidio es singular y que está relacionado con la perdida absoluta de la fe: “En Génesis 9: 6, el asesinato se le llama el ataque final contra la imagen de Dios. Podemos violar la imagen de Dios en otra persona o en nosotros mismos. Además, el asesinato es el último acto de falta de fe, y “sin fe, es imposible agradar a Dios”.

¿Cómo puede salir airoso un pastor de la depresión?

Debe destacarse que en sentido general hay diversidad de factores que ciertamente inciden en el comportamiento depresivo, entre ellos: el temperamento, una providencia aflictiva, pérdida del sueño, el agotamiento físico y emocional, la falta de aceptación y enfermedades entre otros.

Pero en los casos recientes de pastores célebres, aun cuando pudiera haber algunos de los factores antes mencionados, podríamos inferir que la razón básica fue la carencia una limpia conciencia. Es por esto que estas recomendaciones se limitan al plano espiritual.

Estas son nuestras sinceras recomendaciones para los amados pastores:

1- Sé humilde y no creas que no necesitas un auto-examen de conciencia continuo: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” (Timoteo 4:16).

2- Vístete con el cinto de la verdad. Vestirse con el cinto de la verdad incluye dos cosas: Integridad doctrinal e integridad de corazón.

3- No contristes al Espíritu Santo.

4- No traspases los limites dados por Dios. Traspasarlos sería darle lugar al diablo.

5- Evita la proyección de la culpa y la auto conmiseración.

6- Bástate la gracia de Dios y no las obras muertas compensadoras. Un pecado no se expía con una buena obra y una doctrina de error no se expía enseñando otras verdades. Tanto para el pecado como para la doctrina de error el único camino es el arrepentimiento sincero.

7- No dejes que tu yo pecaminoso tome el control de tu vida, háblale tú a él como hizo David en el Salmo 42.

8- Nunca dejes de entrar en el santuario de Dios. Esto fue lo que libró al salmista Asaf de sucumbir definitivamente: “Hasta que entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos” (Salmos 73:17).

9- Ten paciencia y espera en Dios. Tu socorro viene de Jehová y en un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida.

10- No descuides el ser lleno continuamente del Espíritu Santo.

Ravi Zacharías: Preservado por Dios de cometer suicidio

Cuando era apenas un adolescente intentó destruir la imagen de Dios en su vida auto asesinándose, pero Dios lo preservó. En él se cumplió lo dicho por los puritanos y que tan maravillosamente el Dr. Sam Waldrom, comentando la Confesión de Fe de Londres de 1689, expresó: “De la misma manera que los elegidos no mueren antes de ser convertidos, así los regenerados no mueren antes de arrepentirse”. Mucho más que esto, la promesa dada por el Señor Jesucristo en Su Palabra: “y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano” (Juan 10:38).

El testimonio de Ravi Zacharias contradice la doctrina que de manera pesimista y diabólica dice, que no necesariamente Dios preserva del suicidio y en santidad a sus elegidos para salvación. Pero Dios en su gracia tenia planes gloriosos para Ravi: Ser un proclamador y defensor de Su verdad y como bien decía su slogan: “ayudando al pensante a creer y al creyente a pensar”.

Siendo de origen hindú, o de la India, emigró a Canadá y desarrolló un poderoso ministerio desde los Estados Unidos para el mundo. Fue un defensor de la vida y del matrimonio diseñado por Dios en medio de una cultura cristiana paganizada y una apostasía rampante.

En su labor ministerial sus preferidos eran los jóvenes estudiantes. Precisamente en uno de estos encuentros apologéticos una joven universitaria le hizo recordar aquel momento de su adolescencia cuando intentó suicidarse. Ella preguntó: “La tradición de la Iglesia enseña que los que se suicidan van directamente al infierno, ¿Qué me puedes decir al respecto?”

Ravi Zacharias... - Foto de la oficina de Ravi Zacharias ...

La pregunta era muy fácil de responder con tan solo citar dos textos de la Biblia, como más luego hizo, se disipaba la preocupación y la inquietud del bachiller. Pero Zacharias era un apologista de experiencia y entendió que no era sabio ni prudente hacerlo así. Probablemente porque muchos de sus amigos pastores de reputación creen que los que se suicidan, si son cristianos, van directamente al cielo; por otro lado, la influencia de estos pastores en la cultura doctrinal de millones de estadounidenses.

Ravi Zacharias pudo haber sido claro y tajante en su respuesta como lo fue Jesús cuando dijo: “Pero yo os digo que todo aquel que esté enojado con su hermano será culpable ante la corte; y cualquiera que diga: “Raca a su hermano, será culpable delante de la corte suprema; y cualquiera que diga: Idiota, será reo del infierno de fuego” (Mateo 5:22). Pero Ravi prefirió ser astuto como las serpientes e inocente como las palomas.

Consideremos lo que él astutamente le respondió a la joven:

Comenzó su respuesta hablando de la eutanasia, del avance de la ciencia y de los enfermos que son mantenidos con vida por medio de aparatos médicos, es decir, fue de menor a mayor: “Gracias al avance de la medicina moderna, las decisiones relacionadas con el suicidio asistido por un médico o el retiro de alguien del soporte vital se están volviendo cada vez más complejas”.

Por favor, no se olvide de cuál fue la pregunta: “La tradición de la Iglesia enseña que los que se suicidan van directamente al infierno, ¿Qué me puedes decir al respecto?” Observe que la universitaria no dijo, la Biblia dice, sino la Iglesia Católica o la tradición.

Ravi Zacharias tenía, ciertamente, una respuesta absoluta, pero, al parecer, no quiso ser chocante desde el principio y perder rápidamente a su contaminado auditorio, y de manera sutil añadió: “Desearía tener una respuesta absoluta para darte, solo diré esto: no me gustaría conocer al Señor después de haberme quitado la vida”.

Su repuesta absoluta se encuentra en el libro de Génesis, y su comentario del mismo, dramático: “En Génesis 9: 6, el asesinato se llama el ataque final contra la imagen de Dios. Podemos violar la imagen de Dios en otra persona o en nosotros mismos. Además, el asesinato es el último acto de falta de fe, y “sin fe, es imposible agradar a Dios”

Él se cuidó, como hábil apologista, de no ser acusado de motu propio de condenar eternamente en el infierno al suicida. Precisamente, la pregunta de la universitaria hizo, implícitamente, responsable a la Iglesia Católica de enviar directamente al infierno a los suicidas, y Ravi quería evitar que luego Satanás pusiera en labios de muchos que Ravi Zacharias envía al infierno a los suicidas.

Hábilmente fue empático y consistente con su fe. Expresó que se siente más cómodo dejándole el juicio a Dios: “Dios es el juez de quien comete suicidio”

Al mismo tiempo, sin embargo, Zacharias dice que no podría presentarse como juez ante un padre cuyo hijo se suicidó y declarar que su hijo está “en el infierno”. Zacharias dice que se siente mucho más cómodo dejando a Dios como juez y dejándolo trabajar por la paz de la familia que perdió a un miembro por suicidio.

Su empatía se amplía cuando habla de su persona y admite que intentó suicidarse una vez cuando era adolescente. Él dice que le tomó años hablar sobre el incidente: “El hecho de que intenté quitarme la vida es un pensamiento devastador para mí. El único consuelo que tengo es que no conocía a Cristo en ese momento. Ahora que lo conozco, nunca trataría de violar la imagen de Dios que me ha dado”.

Zacharias se distanció de la pregunta de la universitaria y aprovechó santamente el escenario para cumplir con su santa misión de salvar almas y de advertir a los que en ese lugar tenían instintos suicidas. Usó el recurso de la retórica paulina.  Dijo que si estuviera aconsejando a alguien que consideraba quitarse la vida, lo amonestaría a pensar en el “regalo más sagrado” que Dios le ha dado, que es su libertad: “No uses tu libertad para violar tu libertad” y añadió: “Los destinos eternos están en manos de Dios, pero el momento es para que elijamos y seleccionemos. No violemos lo que Dios nos ha dado como un regalo sagrado”.

Concluyó su respuesta como deben concluir los mensajeros del evangelio de la gracia de Dios, con una historia de fe y esperanza: “Jorge VI del Reino Unido se estaba muriendo de cáncer cuando tenía un mensaje para el mundo: Le dije al hombre que estaba parado en la puerta, ‘Dame una luz para que pueda caminar con seguridad hacia lo desconocido’. Él me dijo: ‘Sal a la oscuridad y pon tu mano en la mano de Dios, que será para ti mejor que la luz y más seguro que lo conocido”

Un columnista comentando la historia narrada por Ravi, escribió: “Zacharias implica que hay una lección aquí para aquellos que luchan con la voluntad de vivir: a veces no podemos caminar por la vista (con una luz), sino que debemos salir a la oscuridad desconocida y sentir la mano de Dios que nos guía. Lo mismo ocurre con la depresión paralizante: no hay esperanza de que podamos ver. No hay razón para vivir, pero debemos continuar incluso cuando no podamos verlo”.

Finalmente, Ravi Zacharias concluyó: “La vida es demasiado preciosa. No la desperdicies … Los mayores triunfos son aquellos que han sufrido la mayor oscuridad “.

Ravi Zacharias murió recientemente, y seguro está viendo el rostro del Señor, porque fue  fiel, y no como “Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó” (o como otros que dicen que con tal de que confieses a Cristo, no importa si te suicidas porque como quiera irás directamente al Cielo), “y trastornan la fe de algunos”.

Masada y el juicio divino

Ninguna maldición viene sin causa

Escuché con gran terror la afirmación de un famoso predicador mexicano llamado Armando Alducín, que para justificar el suicidio en llamados cristianos declaró como inocentes los homicidios y suicidios en Masada, dijo lo siguiente: “¿Podemos juzgarlos? ¿Podemos decir que todos estos romanos causaron estos suicidios o están justificados para los judíos? Lo podemos confirmar claramente, porque, ¿qué haríamos nosotros en ese punto? ¿qué preferirías ver que violen a tu esposa y a tus hijos, o, vamos a quitarnos la vida? La motivación que se encuentra detrás de una persona que se quita la vida es lo que cuenta”.

Armando Alducin: El Suicidio puede no ser pecado dependiendo la ...

Para un judío ortodoxo Masada no es sinónimo de orgullo, sino de vergüenza, fanatismo y pecado. En cambio, la inmolación de Sansón es sinónimo de orgullo e inspiración. Fue un héroe de la fe como bien describe Hebreos 11.

La tragedia en Masada no puede ser catalogada como de inmolación, sino como una tragedia de homicidios y suicidios.  Masada forma parte de la maldición divina que invocaron los judíos al momento de llevar a Jesús a la muerte: “Y respondiendo todo el pueblo, dijo: ¡Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!”. Muchos otros judíos en su desesperación habían optado de igual forma por el suicido y cuenta Flavio Josefo de cómo los persuadía para que no lo hicieran ya que esto era contrario a la ley de Dios.

La tragedia es descrita de la siguiente manera: “Por la noche Eleazar ben Yair pronunció un discurso con el que persuadió a los defensores de Masada de que lo mejor era quitarse la vida para ahorrarse el oprobio de verse humillados por los romanos. Puestos todos de acuerdo, quemaron sus posesiones y víveres, aunque respetando una parte para dejar claro que no morían por falta de abastecimiento. Luego, puesto que la ley judía prohíbe el suicidio, cada hombre se encargó de dar muerte a su esposa e hijos. A continuación, sortearon diez hombres que dieron muerte al resto y, por último, uno de ellos mató a los otros nueve antes de, éste sí, suicidarse. Cuando al día siguiente los romanos entraron en Masada se encontraron con una montaña de más de 950 cadáveres y sólo siete supervivientes: dos ancianas y cinco niños que se habían escondido y que contaron lo que había ocurrido en la cumbre de Masada durante el asedio” (Flavio Josefo).

Este comportamiento de estos judíos no fue casual antes bien fue el resultado de una filosofía o creencia con relación a la vida. Estos judíos eran zelotes y dentro de esta secta eran sicarios, tenidos así por la forma en como mataban a los soldados romanos en su rebelión, es decir, de sorpresa, por la espalda y con una pequeña daga mortal.

Pasaron más de 30 años para que el suicidio de Judas Iscariote se volviera a repetir, pero de una manera más dramática y colectiva. Justificar el suicidio colectivo en Masada sería lo mismo que justificar el suicidio de Judas el hijo de perdición.

Vivir o Morir: Libre Albedrío

En el  programa de televisión de investigación científica “Redes” fue entrevistado el  científico alemán John Haynes, y se anunció lo siguiente: “Máquinas para ver cómo decide el cerebro. Los primeros resultados muestran que antes de entrar en la conciencia muchas decisiones  ya están tomadas por completo en redes cerebrales” (1).

Es realmente sorprendente esta noticia, de que aún antes de entrar en la conciencia muchas decisiones ya están tomadas por completo en las redes cerebrales. Es decir, que la conducta humana debe ser estudiada a partir de los procesos cognitivos y cerebrales. No olvide que la conciencia es el conocimiento que el ser humano tiene de su propia existencia, de sus estados y de sus actos.

Para llegar a una  conclusión como esta se exploró algo tan complejo como el cerebro humano: “Se realizó un experimento con un escáner cerebral en que las personas debían tomar decisiones sencillas; podían decidir si pulsaban un botón a la izquierda u otro a la derecha” (2).

El Dr. Haynes afirmó: “En este caso sientes que eres libre para decidir una cosa u otra, no hay nada que te obligue una cosa o la otra. Se registró la actividad cerebral de las personas y se descubrió que se puede predecir su decisión: si iban a pulsar el botón de la izquierda o el de la derecha cinco segundos antes de que la hubieran tomado. Los siete segundos antes de que pulsaran por el botón, incluso antes de que pensaran cuál iban a escoger” (3).

El comunicador y escritor preguntó: “¿De qué está hecha una decisión?”(4).

Y el científico alemán John D. Haynes, respondió: “La decisión se puede dividir en dos. Hay dos aspectos que forman una decisión: Por un lado el proceso cerebral, algo que ocurre en el cerebro y que te lleva a decidir una cosa u otra, y en el otro lado, que conscientemente sabes qué quieres hacer; ahora tomas una decisión. Parece que antes que eso, se produce un procesamiento inconsciente en el cerebro. En el cerebro sucede algo que propicia tu decisión. Que te conduce a ella e influye en la manera en que tu mente consciente elige”(5).

Inquieto, el escritor español, preguntó: “¿Podemos descartar el libre albedrío?” (6).

Esta fue la respuesta del Dr. Hayne:

“Creo que la ciencia a estas alturas no puede descartar el libre albedrío por completo. Aún existe la posibilidad de que el libre albedrío exista, pero lo hacemos muy inverosímil. ¿Y por qué es inverosímil? Tenemos la impresión de que en las tomas de decisiones sencillas  podemos cambiar el futuro del mundo. Podemos comenzar ahora para que cambien la manera en que el mundo continúe, y esto queda descartado  si podemos demostrar si el cerebro predice  qué ocurrirá en el futuro mucho antes de que la persona haya tomado una decisión. Lo que sí descartamos es una idea muy simple del libre albedrío como intuición que todos tenemos de que podamos empezar a cambiar el mundo independientemente de la historia del cerebro, de la historia del universo y cambiar la manera de cómo el mundo va a continuar” (7).

Independientemente de la veracidad o no de esta investigación científica, queda evidenciada una gran  paradoja: El ser humano no es totalmente libre y ciertamente es responsable de sus decisiones.

El cerebro humano es un universo que parece infinito como el mismo hombre. El salmista David no podía entender el porqué de la visitación o cuidado de Dios al hombre: ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, y el hijo del hombre para que lo cuides?” (Salmos 8:4) Ciertamente el hombre fue hecho a imagen y semejanza de su creador.

Nobleza de Dios y libre albedrío

¿De qué manera se relaciona la Nobleza de Dios con el libre albedrío y el suicidio? Muy sencillo. Al  hablar de Dios nos referimos al Dios de la Biblia. Su nobleza radica en  crear un ser a su imagen y semejanza con libre albedrío.  El libre albedrío es una cualidad o condición que los humanos poseen y el suicidio es un acto o conducta humana, planificada e intencionada. En otras palabras, sólo los humanos, quienes llevan la imagen de Dios, tienen la capacidad de atentar contra un don tan hermoso como la vida. Los animales irracionales no lo hacen, mucho menos los  enajenados mentales o locos.

Comencemos por el principio

El trino Dios, en el capítulo uno de Génesis declara: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (Genesis1:26). Sin entrar en muchos detalles teológicos podemos decir con certeza, que la idea básica de llevar la imagen de Dios es la inteligencia. Inteligencia es la capacidad de pensar, razonar, y muy especialmente de tener autoconciencia, es decir, de saber que existimos.

Los animales, criaturas maravillosas, no tienen esa digna y determinante cualidad o capacidad. Es por esto que no se le puede atribuir  a un perro, por más noble que parezca, en el buen sentido del término, el calificativo de fiel. La fidelidad es un atributo o virtud de un  ser inteligente, quien determinó o decidió ser fiel. En otras palabras, la fidelidad es una cualidad humana inteligente y consciente.

“Amor Sincero”, así llamamos a una hermosa perrita que le regalaron a nuestra familia. Nunca habíamos vivido una experiencia tan refrescante con un animal doméstico. Ella, “Amor Sincero”, inmediatamente nos huele llegar parece emocionarse de alegría y cuando abrimos la puerta nos recibe con mucho entusiasmo: le cantamos y ella danza de regocijo. Pero,  ¿Cree usted que “esa conducta”, si conducta se le puede llamar, es un acto inteligente? No. Su accionar es por instinto. Sus cualidades positivas a favor de nuestra familia son dones que Dios en su amor ha dado para producir felicidad en nuestros corazones.

Realmente, llamar a una perrita con el nombre de “amor sincero” es un antropomorfismo, ya que le atribuimos una cualidad humana a un animal. La sinceridad es propia de los humanos pensantes.

¿En dónde radica la Nobleza de Dios?

 El único ser libre e independiente es Dios. Todo lo creado depende de su creador y por tanto no es realmente libre. Paradójicamente, Dios creó al hombre con libertad de decisión.

¿Quién hizo a Dios?

Aseidad es el término usado para decir que Dios siempre ha existido y que existe por sí mismo. El niño hace una pregunta lógica: Entonces, ¿Quién creó a Dios? La respuesta es: Que el único ser increado, que tiene existencia propia es Dios. Solamente de Dios se puede decir que “Él es”.

Parménides,  fue un filósofo de hace más de dos mil años quien expresó una verdad científica: “Lo que es, es”. Otro pensador con igual o mayor profundidad exclamó: “Lo que es, está cambiando”. Este filósofo fue Heráclito. La primera declaración es aplicable solamente a un ser inmutable: A Dios. La segunda, a  todo lo creado, incluyendo al hombre.

El rey Salomón lo resumió de la manera siguiente: “Todo debajo del sol es vanidad” (Eclesiastés 1). Ninguna criatura puede decir que “es” o “yo soy”. Esto no es un asunto meramente filosófico, es un asunto científico. El único que puede decir con razón de causa “Yo Soy” es Dios. Dios en su ser es inmutable, no envejece; y el hombre encerrado en el espacio y el tiempo es mutable tanto en su aspecto moral como físico.

En su accionar soberano Dios no es movido por causas externas, es por esto que el apóstol Pablo, considerando su plan eterno,  habló del puro afecto de su voluntad. Entonces, bien podemos decir, que Dios creó al hombre por el puro afecto de su voluntad, a su imagen y semejanza.

Ya se ha acentuado que la imagen de Dios en el hombre es esencialmente la inteligencia. Ahora veremos que esa inteligencia incluye una cualidad humana y angelical que ha generado muchos debates y ha dividido históricamente al pueblo de Dios y a la humanidad. Nos referimos al libre albedrío o autodeterminación.

La Nobleza de Dios radica en que Él pudo haber creado un ser con la capacidad de solamente obedecerlo y que moralmente no fuera inclinado a rechazarlo. Sólo un Dios noble podía haber hecho algo semejante.

  •          Autodeterminación Humana: Su Complejidad

Antes de desarrollar esta parte del tema es pertinente que hagamos la siguiente salvedad: Cualquier declaración tocante al libre albedrío que contradiga u ofenda  algún atributo de Dios, es pertinente que se pondere o se reconsidere seria y solemnemente. Con sobrada frecuencia nos pasa como a los amigos de Job, que tratando de ayudar o defender a Dios creamos una ofensiva caricatura de su persona.

La complejidad de la autodeterminación humana radica en la realidad de la independencia humana o no.

¿Es realmente el hombre libre para decidir?

La postura doctrinal clásica es la siguiente: El hombre antes de pecar era libre para decidir el bien o el mal; pecar u obedecer. Después de pecar perdió esa facultad, la facultad del libre albedrío, y ahora es esclavo del pecado. Su inclinación tiende sólo a pecar.

La paradoja o aparente contradicción es la siguiente. Un individuo que nace con esta condición ¿Hasta qué punto es responsable de sus actos pecaminosos ante Dios?

Históricamente,  muchas fueron las escuelas y corrientes de pensamientos que debatieron este controversial asunto. Entre las cuales se pueden destacar: el pelagianismo, el semipelagianismo, la agustiniana, el arminianismo y el calvinismo. Algunas de estas escuelas  parecen ridículas de acuerdo a la convicción que se tenga.

La postura arminiana es absurda para el calvinista y viceversa. Sin embargo, nadie, ningún hombre, ni ninguna escuela de pensamiento, tienen la verdad absoluta. En todas hay algo o mucha verdad.

Creemos firmemente que la verdad absoluta se encuentra en la Biblia. Jesús dijo: “Tú palabra es la verdad.”

Debemos ser ingenuos, en muchos casos, como parece ser Dios en su trato con los hombres, y aceptar los textos bíblicos que respaldan una postura o la otra sin que el orgullo  nos corone al querer defender o querer que gane la tendencia asumida. Con mucha frecuencia los calvinistas sin proponérselo caen en el fatalismo: Lo que será, será. Y los arminianos en dar un poder al hombre que en realidad no tiene. Se debe evitar que la lógica humana pisotee la claridad Bíblica. Un autor estadounidense muy conocido y de tendencia calvinista, viendo este peligro, en un panel de preguntas y respuestas observó:

“Lógica humana pisoteando la claridad de la Biblia, los arminianos son propenso a esto, los calvinistas son propensos a esto. Cualquiera que sea amante de ver las cosas que encajan coherentemente, puede ser una presa de ser guiado por la lógica y no por  ser guiado por la exégesis” (8).

En todo esto debemos procurar que la sabiduría sea justificada por sus hijos o resultados.

Eliminar el concepto de la autodeterminación humana de forma absoluta es sumamente peligroso, porque convierte al hombre en lo que Dios nunca ha querido: en un robot. Ciertamente no hay quién busque a Dios, pero fue ese mismo hombre,  quien inteligentemente cambió la verdad por la mentira y luego Dios, atribuyéndole justa responsabilidad, lo entregó a la inmundicia. El hombre está muerto espiritualmente, pero determina hacer obras de maldad.

De la ingenuidad que hemos hablado es la  de procurar no ver más allá de lo que está escrito en la Biblia. Creemos que lo que más preocupa al estudioso serio del tema es el dilema de la capacidad de decisión hacia lo bueno que tiene el hombre caído.

¿Quién se decidió por el buen camino: Dios o el hombre? ¿Ambos o sólo Dios?

  • Libre Albedrío y Reconocimientos o Méritos

Aquí entramos en otro asunto sumamente conflictivo: El mérito. ¿Se disgusta Dios de que el hombre reciba algún mérito por creer? Pablo dijo con limpia conciencia “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10).

Eliminar el “ego” humano significaría un rotundo fracaso en  el plan de Dios al crear a un ser a su imagen y semejanza. Es precisamente ese “ego” el que hace al hombre responsable y le da sentido o justifica el tribunal de Dios, ya que todos compareceremos ante su santa y justa presencia.

Si eliminas el “yo”, eliminas al hombre mismo. Algunos ingenuamente piensan que cuando entregan sus vidas a Cristo se crea una especie de fusión en donde se pierde la identidad. Sin embargo Pablo dijo: “Y ya no vivo “YO”, mas Cristo vive en “MÍ”.”(Gálatas 2:20) Él estaba muy consciente del “yo”, y continuó diciendo: “y lo que ahora vivo en la carne…” (Gálatas 2:20), ¿Quién? “YO”.

Dios es glorificado dentro del marco de su propósito creativo cuando se tiene conciencia del “yo”. Todo hombre inteligente y sabio  reconocerá como Pablo, su “yo”, y al final le dará toda la gloria a Dios. En esto también estriba la nobleza de Dios.

  •          Suicidio, Autodeterminación Humana y Proyección de Culpa

 La Biblia nos enseña con claridad meridiana que el corazón del hombre es perverso más que todas las cosas, y añade “¿Quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9). Desde niño he conocido la palabra de Dios. Mi amado padre me instruyó en el camino. Mi principal inquietud como niño pensante era, si Dios, realmente, tomaba en cuenta mis pecados como niño. Esa misma conciencia me hacía responsable ante Él.

Pecar no es solamente pecar, es algo más. Es tener conciencia de que se  ha hecho lo malo. Creemos firmemente que no hay un solo ser humano que peque y no tenga conciencia, en menor o mayor grado, de que ha hecho algo que no está bien. Pablo bajo la inspiración del Espíritu Santo, hablando de los paganos escribió: “Estos, aunque  no tengan ley, son ley para sí mismos” (Romanos 2:14).Esta conciencia llevaal individuo a la proyección de la culpa.

Cuando se habla de la proyección de la culpa, el nombre que viene a nuestras mentes inmediatamente es el del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud. En su engranaje conceptual, Freud, estableció la responsabilidad de otros en la conducta como algo fundamental: La sociedad, los padres, causas emocionales, causas mentales, causas fisiológicas y otras causas parecidas. Y todo para evadir la responsabilidad en el individuo. El psiquiatra  de Jay Adams en su libro Manual del Consejero Cristiano, observa: “Según Freud, el problema principal del hombre es la socialización pobre” (9).

El Dr. Adams,  ha presentado defensa en sus escritos en contra de esta corriente de pensamiento y lo primero que hace es corregir el léxico o vocabulario usado por los psiquiatras. Él llama etiquetamiento a los términos para definir ciertas condiciones o conductas humanas. Por ejemplo, los términos enfermedad mental, esquizofrenia, bipolaridad, entre otros; son  usados comúnmente para proyectar la culpa o la responsabilidad del individuo.

La medida de responsabilidad en términos jurídicos y humanos la establecen los hombres falibles a través de legislaciones y bajo la administración de jueces mortales y falibles sujetos a pasiones; pero en sentido absoluto, la responsabilidad penal la establece Dios.

Las legislaciones humanas, como diría Calvino, movidas por Dios, contemplan la astucia humana para evadir responsabilidades jurídicas y penales y crean sabiamente los mecanismos para desenmascarar al farsante y darle su debida retribución.

Los esquizofrénicos y los bipolares, por ejemplo,  son sujetos de obligaciones y de penas o sanciones.  El hombre en muchos casos ha evadido o burlado  la justicia terrenal a través del engaño y la proyección de la culpa, pero ¿Podrá evadir y burlar la justicia de aquel que todo lo sabe, aún los secretos e intenciones del corazón?

(Del libro “La nobleza de Dios: Vivir o morir”)

¿Realmente quieres ser profeta?

¿Realmente quieres ser profeta?

Un profeta en su sentido original era un vidente. En su sentido ordinario es uno que habla de parte de Dios ya sea por medio de la exégesis bíblica aplicada o por una revelación extraordinaria particular dada por el Espíritu Santo. Ser profeta es un don y un llamado. La persecución es inherente al don: “Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros” (Mateo 5:12). “¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Ellos mataron a los que antes habían anunciado la venida del Justo, del cual ahora vosotros os hicisteis traidores y asesinos” (Hechos 7:52).

En la mayoría de los casos, la soledad es el estilo de vida del profeta. Su mensaje es inverosímil y usualmente no es escuchado “Les hablarás mis palabras, escuchen o dejen de escuchar, porque son rebeldes” (Ezequiel 2:7). Es una voz que clama en el desierto. El profeta es dotado con un poder especial de valentía para decir la verdad.

Como John Knox ante la reina de Escocia y Jeremías ante el rey de Israel.

Foto: Bridgeman Images

En el Nuevo Testamento hay un pasaje que nos muestra  las implicaciones del don: “Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros” (1 Corintios 14). Spurgeon vivió la experiencia de este texto en la iglesia que pastoreaba y el hombre a quien el Espíritu Santo le estaba hablando se disgustó, pero luego regresó arrepentido; En mi caso lo he vivido y lo vivo con sobrada frecuencia. Hay esposos inconversos que han salido disgustados después de la predicación pensando que la esposa le contó su vida al pastor. En nuestro más reciente bautismo un joven expresó en su testimonio que por medio de la predicación su vida había sido descubierta. Sé que este es un tipo de profecía y que hay otras aún más específicas y extraordinarias que el Espíritu Santo soberanamente revela.

Es una temeridad menospreciar las profecías: “No menospreciéis las profecías…” (1 Tesalonicenses 5:20).

En algunos casos especiales Dios puede hablar palabras proféticas por medio de personas que no tienen ni el don ni el llamado, como en el caso de Anás y la esposa de Pilato.

William Hendriksen destaca la advertencia de Pablo en 1 Tesalonicenses 5:20 con la siguiente paráfrasis: “Al menospreciar la palabra de los profetas que están entre vosotros, estáis empequeñeciendo la obra de Aquel que es nada menos que el Espíritu Santo mismo”(Comentario 1 de Tesalonicenses). Lo sabio y prudente es seguir las indicaciones divinas: “Examinadlo todo; retened lo bueno”(1 Tesalonicenses 5:21). No actuar así significaría hacernos sabios en nuestra propia opinión y menospreciar a Dios mismo y a Su Palabra.

¿Por qué muchos anhelan inadecuadamente el don o por qué algunos se autoproclaman profetas o profetizas sin medir las repercusiones?

Porque es un don o un oficio que da brillo y por la influencia del ambiente positivista de hoy en día.  Tristemente, por la falta de discernimiento de muchos que no saben diferenciar entre el don y el profeta, en muchas ocasiones, el que profetiza es visto como un semidiós.

¿Quién no quisiera conocer el futuro y, todavía aún más, su propio futuro? y en asuntos particulares, ¿quién no quisiera saber la voluntad expresa de Dios?

El don de profecías no se induce

Revisa o examina la intención de tu corazón. El don no se induce, Dios lo otorga soberanamente a su iglesia para edificación. Es muy peligroso inducirlo: “En el momento en que intentas inducir un don, estás actuando psicológicamente, y como ya he dicho, puedes estar entregándote a espíritus malos. Eso es exactamente lo que pasa a quienes se convierten en médiums haciendo esto mismo: rinden su voluntad y los espíritus malos los utilizan” (Dr. Martyn Lloyd Jones, Gozo inefable).

Julio Melgar, Christine D’Clario: Una lección que debemos aprender 

La canción “Ya No Soy Esclavo del Temor”, interpretada por Julio Melgar, ha sacado lágrimas de mis ojos. Una canción poderosamente motivadora, acompañada por Christine D’Clario, fascinante. En el concierto en Argentina, en el momento de la participación de Melgar, él sentía que había un ambiente de sanidad. Y quién podría contradecir tan bella y edificante declaración.

Julio Melgar se identificaba no solamente como ministro de adoración, sino también como profeta; de igual forma la artista y adoradora Christine D’Clario. Todas sus profecías públicas eran positivas, nunca negativas. No hay duda de que Melgar al igual que el apóstol Pablo hablaba conforme a lo que creía. La diferencia entre Melgar y Pablo es que Pablo era un apóstol autenticado tanto por su llamamiento como por sus señales. Melgar, un hijo de su tiempo y de su ambiente profético. El hombre es él y su contexto.

A sus intuiciones y sensaciones positivas Melgar les llamaba voz de Dios. A su sana perspicacia le llamaba declaraciones proféticas. Pero él era prudente. A él, hasta donde sabemos, no se le escuchó dar auto profecías positivas acerca de su posible curación del cáncer. Solo decía que sus canciones habían profetizado su quebranto. Él sabía claramente que el amoroso Dios lo estaba disciplinando para conducirlo por un camino más excelente de santidad.

Foto: Facebook Julio Melgar

Pero otros autodenominados como profetas no actuaron conforme al pudor y la sensatez de Julio.

Christine D’Clario también profetizó y oró conforme a lo que creyó, una hija de su ambiente y de su contexto. El momento emotivo la traicionó y creyó que lo que ella sentía era fe y voz de Dios cuando realmente todo era pura y sana emoción que tristemente la llevó a la soberbia y temeridad de decir que “el Señor Jesucristo le decía”; aumentando ahora, probablemente, su depresión, con la cual debe estar fuertemente luchando ante una profecía fallida. Es nuestra más fervorosa y amorosa oración que Dios en su gracia la libre del suicidio, algo que el maligno ya le ha susurrado hacer en el pasado según su propio testimonio.

Casuística errada por doctrina errada

Una doctrina se compone de ideas y conceptos. La definición de los términos o conceptos a la luz de su significado original es lo que nos permite comunicarnos de manera veraz y coherente. Es muy difícil que podamos entendernos doctrinalmente entre las denominaciones evangélicas de hoy en día debido a una equivocada definición de los términos o conceptos bíblicos. En algunos casos por adaptar los términos a la casuística de manera deshonesta tratando de hacer que la casuística encaje en el esquema teológico asumido y en otros, creo que la mayoría, por ignorancia. Esto se aplica al tema en cuestión de las profecías y los profetas.

Exégesis bíblica vence a deducción teológica

Lo que salvaguarda al pueblo de Dios es la exégesis bíblica. Exégesis bíblica vence a deducción teológica y a casuística errada. La exégesis bíblica tiene el poder o la autoridad, sin lugar a dudas, de decir: “Así dice Jehová el Señor”. La exégesis bíblica extrae el significado y sentido original de cada palabra u oración del texto sagrado. Lógicamente todo esto bajo la dependencia del Espíritu Santo que es, sin lugar a dudas, quien nos conduce a todo a verdad y como bien dice Juan en su primera epístola, “la unción misma os enseña todas las cosas”. Después de esto podemos manejar la casuística con total seguridad y fe.

¿Qué dice la Biblia del don de profecías?

Primero, qué no dice:

1- No dice que caducó. Al igual que decir que el don de lenguas cesó, es pura inferencia decir que el don de profecías no está vigente. La Biblia dice: “Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis… Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas”(1 Corintios 14:1 y 39). Comentando este texto el pastor Presbiteriano Dr. Martyn Lloyd Jones escribió: “…En cualquier época y momento el Espíritu puede decidir soberanamente conceder nuevamente esos dones…” (Gozo inefable, página 277).

2- No dice que es para la propia edificación: “Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación” (1 Corintios 14:3).

3- No dice que si se tiene el don se puede retar a Dios. Tener un don no nos hace soberanos como Dios: “Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz.” (1 Corintios 14: 32,33).

4- No dice que no se deba examinar y confrontar con la palabra profética más segura, la Biblia: “Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así.” (Hechos 17:11).

5- No dice que no debamos revisar por medio de la Biblia las profecías y a los profetas: “Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos…” (Gálatas 2:14).

6- No dice que las mismas reglas que existían para los profetas del Antiguo pacto, cuando las profecías no se cumplían o cuando la motivación era mercenaria, caducaron a los ojos de Dios , es decir, la pena de muerte, en el lenguaje de Pablo para hoy en día dignos de muerte: “Para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.” (Judas 13).

Y Segundo, qué si dice la Biblia del don de profecía:

1- Que el don de profecías debe usarse conforme a la medida de la fe:

“Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe” (Romanos 12:6).

“El apóstol amonesta a los profetas de la iglesia a concordar sus profecías con la regla de la fe, para que no se descarríen persiguiendo otra finalidad. Por la palabra fe se entienden los primeros rudimentos y las máximas principales de la religión por consiguiente, toda doctrina que no esté de acuerdo con esto debe ser declarada falsa y reprobada” (Juan Calvino).

2- Entre los dones anhelados el don de profecías debe tener preeminencia:

“Procurad alcanzar el amor; pero también desead ardientemente los dones espirituales, sobre todo que profeticéis” (1 Corintios 14:1).

3- Que el don de profecías no debe hacer que se pierda la ecuanimidad y la cordura de la iglesia:

“Y que dos o tres profetas hablen, y los demás juzguen. Pero si a otro que está sentado le es revelado algo, el primero calle. Porque todos podéis profetizar uno por uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados. Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas” (1 Corintios 14:29-32).

4- Que los extremistas y fanáticos no pueden por su conducta llevar a la Iglesia de Jesucristo a menospreciar las profecías:

 “No menospreciéis las profecías. Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno” (Tesalonicenses 5:20-21).

5- Que los dones de profecías existen con razón de causa:

“El amor nunca deja de ser; pero si hay dones de profecía, se acabarán; si hay lenguas, cesarán; si hay conocimiento, se acabará” (1 Corintios 13:8).

6-Que el profetizar es un oficio:

“Dios ha designado: primeramente, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego, milagros; después, dones de sanidad, ayudas, administraciones, diversas clases de lenguas” (1 corintios 12:28).

7-Que en el oficio de profeta hay un tipo de profeta que es exclusivo y temporal:

Aquí Pablo dice que la iglesia está edificada “sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular” (Efesios 2:20).

Dos escuelas básicas acerca del don de profecías en la iglesia evangélica:

En primer lugar, los que entienden que fue un don exclusivo hasta que llegara lo perfecto, la Biblia; Y que para hoy en día ese don tiene que ver únicamente con la predicación de la Palabra de Dios, la Biblia. Al parecer esta posición decide no complicarse la vida en el uso del discernimiento a las profecías y se siente segura con “Sola Escritura”. Debe recordarse que este lema era antítesis al dogma Católico de Biblia y tradición como fuentes de autoridad.

El primer gran riesgo de esta escuela es que los mismos profetas de la exégesis bíblica y sus seguidores asuman que sus interpretaciones son tan inspiradas como la Biblia misma, aun cuando ellos mismos de hecho no lo digan.

Foto: Grace Community Church

Y el segundo gran riesgo tiene que ver con el manejo inadecuado o pervertido de la soteriología que es una rama de la teología que estudia específicamente la manera como el individuo se puede salvar; esto es mucho más solemne que las profecías particulares, directas y extraordinarias. Es decir, tomar las deducciones teológicas como si fueran exégesis bíblicas y dar garantías de salvación, por ejemplo, al que murió sin arrepentimiento en pecados dominantes bajo la deducción teológica de la gracia salvadora.

Esta escuela entiende que sus orígenes formales datan desde los tiempos de la Reforma. Sin embargo esta escuela se divide entre los Cesacionistas y los No Cesacionistas o continuistas. Es casi imposible pensar que, por ejemplo, John MacArthur y John Piper sean de escuelas diferentes en este punto. El primero es Cesacionista y el segundo Continuista.

Observemos el propio testimonio de Piper como continuista: “O fue probablemente el don de profecía el ejercido cuando Charles Spurgeon, mientras predicaba en London, señaló a un joven y dijo: joven, los guantes en su bolsillo aún no han sido pagados. O cuando dijo en otra ocasión: hay un hombre sentado allí quien es zapatero; él mantiene su tienda abierta los domingos; estaba abierta el pasado sábado en la mañana. Él tomó nueve peniques, y había cuatro peniques de ganancia en él, ¡su alma ha sido vendida a Satanás por cuatro peniques!”. Las dos palabras probaron ser ciertas y trajeron arrepentimiento.

Foto: Rocket Republic via Flicker

Piper cree en la posibilidad de tener, él mismo, el don de profecías:

“O, bajo esta definición del don de profecía, quizás fue el don de profecía el que se manifestó el pasado domingo cuando señalé hacia el Centro Minneapolis y dije (sin que estuviera en mis apuntes): ‘un estudio bíblico en piso 36 de la IDS Tower con hombres de negocio ricos no es un ministerio de misericordia, pero es crucial, y valioso, y necesario’. Una mujer se me acercó después del servicio con gozo en su rostro diciendo que ella estaba de visita esa mañana y justamente esa semana había tenido una reunión con hombres de negocio ricos en el piso 36 de la IDS Tower acerca de una posibilidad ministerial y ella vino buscando ánimo en su empresa. Ella lo tomó como una exhortación de ánimo del Señor” (El Don de Profecía, por John Piper).

Esta forma de ver el don de profecías que usa los adverbios de duda tales como “probablemente o quizás” no encaja con la economía del Espíritu Santo y con el espíritu de fe de Las Escrituras. O se tiene o no se tiene. O Dios reveló o no reveló.

Los dos más importantes teólogos de Escocia del siglo XVI: No cesacionistas o continuistas:

Jack Deere, teólogo de Dallas, reseña en su libro “Sorprendido por la voz de Dios” la experiencia profética de dos grandes íconos de la Fe Reformada y de vital influencia en Escocia: George Wishart y John Knox.

De Wishart, Knox comentó: “No era solo singularmente culto, tanto en conocimientos piadosos como en toda ciencia humana honrada, sino que también iluminado por el espíritu de profecía, que no solamente veía las cosas relacionadas con su persona, sino también las relacionadas con ciudades enteras y con todo el reino, las cuales manifestaba, no en secreto, sino ante numerosos oyentes”(Página 79).

Deere destaca: “Wishart escapó a dos intentos públicos de asesinato gracias a revelaciones sobrenaturales. También profetizó en 1545 que el pueblo de Haddington sería juzgado con una fuerte plaga, seguida por el sometimiento a extranjeros. Esto se cumplió en 1548-49. Cuando los ingleses destruyeron al pueblo. La plaga fue tan grande que impidió incluso que se enterrara a los muertos.” (Página 79, Sorprendido por la voz de Dios).

De John Knox (1514-72) Deere observa: “El gran reformador escocés, no sólo consideraba a Wishart como profeta, sino que también pensaba que él mismo poseía poderes proféticos.. James Melville, profesor de teología en la Universidad de St. Andrews, se refirió a él llamándolo el profeta y apóstol de nuestra nación”.

Antes de morir Knox profetizó acertadamente: “Vayan, se los ruego, y díganle de mi parte en nombre de Dios, que a menos que se aparte del camino de maldad en el que se ha metido, ni esa roca (el castillo de Edimburgo) le servirá de ayuda alguna, ni tampoco la sabiduría carnal de ese hombre al que considera como un semidiós (William Maitland de Lethington, ex secretario de María, Reina de Escocia), sino que lo sacarán de ese nido, lo bajaran por el muro en medio de la vergüenza y colgarán su cadáver ante el sol: esto es lo que Dios me ha asegurado”(Página 81).

Como se puede destacar, estos hombres de Dios no usaban adverbios de duda. Ellos estaban seguros de que era la voz del Espíritu Santo y así hablaban: “esto es lo que Dios me ha asegurado”.

Y en segundo lugar, los que entienden que está vigente hoy en día de una manera más abundante a la luz del cumplimiento de la profecía de Joel y confirmada por Pedro en el día de Pentecostés: “Y sucederá que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones” (Joel 2:28).

El movimiento Pentecostal

A través de la historia siempre ha habido movimientos que han creído en las revelaciones extraordinarias. Cabe destacar el más reciente: el movimiento pentecostal. De este movimiento se han desprendido muchas novedades. Tales como, el movimiento de prosperidad con Kenneth E. Hagin y Kenneth Copeland y el movimiento de la risa en Toronto, Canadá con John Wimber, Paul Cain, John White (de fundamento reformado) y Jack Deere (Este último teólogo de Dallas y probablemente el más influyente y preparado teólogo del movimiento de Toronto). En América Latina hombres como Cash Luna y Maldonado han sido y son influyentes modelos tanto del movimiento de la prosperidad como del movimiento de sanidades y profecías.

Identificando Bíblicamente a los falsos profetas tanto de la exégesis bíblica como de las revelaciones extraordinarias

La Biblia presenta muchas evidencias o señales para identificar a los falsos profetas, pero hay dos que son esenciales: Contradicen la palabra profética más segura, la Biblia y procuran agradar a los hombres en lugar de buscar la gloria de Dios.

“La norma por la cual todo verdadero profeta se distingue del falso es que el primero no dirá nada que se oponga a lo que Dios ha dado a conocer previamente en su revelación especial” (William Hendriksen).

La Biblia presenta muchas evidencias o señales para identificar a los falsos profetas, pero hay una que es esencial: agradar a los hombres en lugar de buscar la gloria de Dios.

Pablo advirtió acerca de esto: “Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos…” (2 de Timoteo 4:3,4).

La gran lucha del apóstol Pablo fue mantener la consistencia del Evangelio. Bien se puede decir: La verdad de Dios no agrada a la pecaminosidad humana: “Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo” (Gálatas 1:10).

Isaías también lo había advertido: “que dicen a los videntes: No veáis visiones; y a los profetas: No nos profeticéis lo que es recto, decidnos palabras agradables, profetizad ilusiones.” (Isaías 30:10).

Al rey Acab 400 profetas falsos le profetizaron conforme a lo que él quería escuchar, solamente Micaías, el profeta de Dios, le declaraba la verdad: “El rey Acab contestó: Hay otro profeta, Micaías hijo de Imlá, pero lo detesto porque cuando él habla de parte del SEÑOR nunca me dice nada agradable. Siempre dice lo que no me gusta.” (2 de Crónicas 18:7).

Profetas de la exégesis bíblica y de las revelaciones extraordinarias: Esperanzas infundadas

Ambas escuelas pueden confluir en dar esperanzas infundadas al impío. Decirle a un impío o a un cristiano nominal que le va a ir bien, independientemente de su vida de santidad bajo el argumento de que se está en una esfera de gracia, es desviarse del mensaje divino.

Los profetas apostatas se adaptan a su cultura pecaminosa y dan esperanzas infundadas.

Ezequiel tuvo que enfrentar a estos falsos profetas: “Estos profetas han engañado a mi pueblo diciendo: ‘¡Todo anda bien!’, pero las cosas no andan bien” (Ezequiel 13:10).

Jeremías de igual forma: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová. Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros” (Jeremías 23:16,17).

Dios dice claramente el origen del desvío de esos profetas: “No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, mas ellos profetizaban. Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras.” (Jeremías 23:21,22).

Hoy en día, por ejemplo, la casuística de vindicar al suicida, religiosamente, es motivada por la cantidad alarmante de suicidios en los Estados Unidos de Norteamérica, no solamente en el mundo secular, sino, y muy especialmente, entre los llamados creyentes en Cristo. Este desvío doctrinal es la respuesta “consoladora” a los familiares de los que decidieron terminar con su existencia por cuenta propia; la lista trágica incluye a pastores e hijos de pastores.

Las estadísticas son alarmantes, se cree que más de 39 mil personas cada año se quitan la vida, solamente en los Estados Unidos de Norteamérica, y se estima que la mitad dentro del sector religioso.

Los escándalos recientes de suicidios conmovieron al mundo cristiano. Matthew Warren, hijo del pastor Rick Warren, autor del libro Una vida con propósito; Isaac Hunter, hijo del pastor Joel Hunter, guía espiritual del presidente Barack Obama; el pastor Teddy Parker, que tomó una escopeta frente a su casa y se suicidó mientras su iglesia lo esperaba para el culto dominical; el pastor descubierto en pornografía John Gibson, que decidió terminar con su vergüenza por medio de esta práctica que deshonra al Creador; el pastor Robert Mackeehan, con apenas 42 años; Kent Nelly, de Grace Community Church, oveja que pastoreaba John MacArthur, quien luego de intentos fallidos de terminar con su vida se encerró en el clóset, tomó una escopeta y se suicidó; John Piper informó en Francia que lleva más de dos suicidios en su propia iglesia; pero la lista es mucho más extensa.

Ante una realidad como esta no es fácil mantener la verdad de Dios ya que hiere muchas susceptibilidades dentro de las iglesias. El camino más cómodo y que evita la persecución es empatizar con los familiares de los suicidas antes que declarar la verdad profética: “Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira.” (Apocalipsis 22:15).

Cuando un pecado no se condena, como acostumbran hacer los falsos profetas, se promueve: “Como la sentencia contra una mala obra no se ejecuta enseguida, por eso el corazón de los hijos de los hombres está en ellos entregado enteramente a hacer el mal.” (Eclesiastés 8:11).

Es una abominación el justificar la maldad del impío:

“El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación al SEÑOR.” (Proverbios 17:15).

Confluencia en el error

Observemos a profetas de diferentes escuelas proféticas antagónicas  que anteponen la deducción teológica corrompida o la revelación “extraordinaria” pervertida a la fiel y verdadera Revelación Divina, la Biblia.

Jack Deere, profeta de la revelación extraordinaria

Pierde la objetividad bíblica ante el suicidio de su propio padre cuando tenía 12 años y acepta una revelación profética infundada de su amigo y compañero de ministerio el famoso Paul Caín: “Esta tarde tuve una visión acerca de tu mamá. Se llama Wanda Jean. La vi de pie frente a un precipicio, buscando su joya perdida. Eso debe significar que el nombre de tu papá es Jewel(Joya) Clifford: “precipicio”. Entonces vi a tu papá. Cuando lo vi, estaba en el Cielo, mirando el rostro del Señor Jesús. El Señor me mostró que algún tiempo antes de morir, tu papá, como Abraham, creyó en él  y él se lo contó por justicia”.

¿Cómo depuró el teólogo perspicaz Jack Deere a su amigo profeta y su esperanzadora profecía? ¿Con la Biblia? No. Sino con la casuística conveniente: “Sabía que la única forma en que pudo obtener esos nombres fue con una revelación sobrenatural del Señor. Cualquiera me habría podido decir que había visto a mi padre en el Cielo, pero solo el Señor me habría podido decir los nombres reales de mis padres, de tal forma que esto confirma la revelación sobrenatural acerca de la presencia de mi padre en el cielo. Mi padre se suicidó cuando yo tenía  doce años”. A Jack Deere se le olvidó que el diablo también es adivino y exégeta bíblico. Engañó a Saúl con la adivina de Endor y pretendía engañar a Pablo con la joven esclava adivina en Filipo.  La Biblia es clara y el crimen del suicidio no tiene eximentes de justificación: “No matarás”. Las profecías se juzgan por el testimonio de la Biblia.

Judas Iscariote en el cielo: nueva revelación

Un  profeta de esta escuela de la revelación extraordinaria dice, con total seguridad, que tuvo una revelación en donde vio al Señor Jesucristo en el infierno sacando a Judas de ese lugar y diciéndole, ven, te perdono que tú eres uno de los míos. A este profeta se le olvidó que Judas es descrito en la Biblia como hijo de perdición.

John Piper profeta de la exégesis bíblica confesó en Francia que lleva más de tres suicidios en su propia iglesia y uno de los que se suicidó era muy cercano a él. Piper, recuerde, no es cesacionista, pero su argumento es fruto, no de la Biblia, ni aun de una revelación extraordinaria. Sino de la lógica y la deducción teológica. Antepone el “Yo no creo” a la Biblia:

“Un cristiano se deprime por un período corto y termina con su vida…” —con esto simplificó el acto del suicidio a un asunto del momento y a una sobrerreacción. Para demostrar esto puso un inverosímil ejemplo. Aquel que en un estado de ira se suicida o, como él mismo dijo: “Se mata a sí mismo”, entiende que no se perdería por esto. No mostró un solo texto bíblico que respaldara una declaración tan determinante.

Expresó que: “Una persona no se salva por no cometer homicidio, sino por la fe en Jesucristo”. Es decir, que a la luz del pecado del suicidio, que es el tema, tú puedes matar, robar, fornicar, mentir y hasta morir en estos pecados, y como la salvación no es por hacer, sino por creer, tú te salvas. ¡Qué perversa manera de corromper el Evangelio de la gracia de Dios en Cristo!

Se pregunta si por una acción pecaminosa como esta, ¿se hubiera perdido? Para él mismo responderse: “Yo no creo”.

John MacArthur profeta de la exégesis bíblica pierde el norte ante un suicidio ocurrido en uno de los miembros de su iglesia llamado Kent Nelly. Este profeta de la exégesis bíblica sin ningún temor, a través de un sagrado memorial, declara que Nelly está en el cielo. MacArthur afirmó: “Puede un cristiano desanimarse, estar tan desanimado que se deprime, puede deprimirse tanto que pierde toda la esperanza y esto con frecuencia lleva al suicidio”(5).

Foto Grace Community Church)

Steven Lawson profeta de la exégesis bíblica ratificó su profecía del suicida en el cielo: “Una persona que comete suicidio si es un creyente en el Señor Jesucristo se irá directamente al Cielo”(7).

Recuerde que de manera absoluta solamente Dios sabe los que están en el cielo y por el testimonio de la Biblia el profeta de Dios declara quiénes irán y quiénes no irán al cielo. No es su declaración, ni lo que él entiende, sino lo que dice claramente Dios en Su Palabra.

Soberanía divina en las profecías

El pueblo de Dios debe persuadirse que Dios es soberano en usar los medios que Él entienda más pertinentes para enviar sus mensajes sea para juicio o para bendición.

Saúl un apóstata contado entre los profetas, pero de una manera vergonzosa: “Se quitó además la ropa, también profetizó delante de Samuel, y estuvo echado desnudo todo aquel día y toda la noche. Por lo que suele decirse: ¿También está Saúl entre los profetas?” (1 Samuel 19:24).

La locura del profeta refrenada por la voz de una mula: “pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta” (2 de Pedro 2:16).

La mujer de Pilato sin ser profetisa se convirtió en emisaria de Dios para advertir de lo que le vendría a su esposo: “Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó aviso, diciendo: No tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por causa de Él” (Mateo 27:19).

Anás siendo un apóstata fue usado por Dios proféticamente como parte del plan de redención: “Ahora bien, no dijo esto de su propia iniciativa, sino que siendo el sumo sacerdote ese año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación.” (Juan 11:51).

Los que no aman de corazón la verdad serán entregados a juicio por medio del error y de los falsos profetas: “Por esto Dios les enviará un poder engañoso, para que crean en la mentira, a fin de que sean juzgados todos los que no creyeron en la verdad sino que se complacieron en la iniquidad”(2 Tesalonicenses 2:11-13).

Profetizando con la Biblia o Profetizando con una revelación del momento ¿Cuál tiene mayor trascendencia?

Pedro fue testigo ocular del cumplimiento de extraordinarias profecías, pero dio más crédito a la Biblia, le llamó: “la palabra profética más segura”.

Profetizar con la Biblia o profetizar con una revelación del momento, ambas cosas son muy solemnes y delicadas a los ojos de Dios. Ambas tienen que ver con tomar el nombre de Dios, y Dios no tendrá por inocente a aquel que tome su nombre en vano. Profetizar con la palabra es mucho más riesgoso y delicado que profetizar con alguna revelación del momento.

El salmo 50 advierte a los que usan la Palabra de Dios e interpretan el silencio de Dios como aprobación:

 “Pero al impío Dios le dice: ¿Qué derecho tienes tú de hablar de mis estatutos, y de tomar mi pacto en tus labios? Pues tú aborreces la disciplina, y a tus espaldas echas mis palabras. Cuando ves a un ladrón, te complaces con él, y con adúlteros te asocias. Das rienda suelta a tu boca para el mal, y tu lengua trama engaño. Te sientas y hablas contra tu hermano; al hijo de tu propia madre calumnias. Estas cosas has hecho, y yo he guardado silencio; pensaste que yo era tal como tú; pero te reprenderé, y delante de tus ojos expondré tus delitos.” (Salmos 50:16-21).

¿Un profeta de la exégesis bíblica?

Un profeta de la exégesis bíblica es uno que  no cree en revelaciones extraordinarias, es cesacionista.  De manera radical cree que Dios solamente habla por medio de la Biblia. Un profeta de la exégesis bíblica se va ganando el respeto y la admiración por sus exactitudes exegéticas y sus acertadas aplicaciones. De igual forma el profeta de las revelaciones extraordinarias.

El grave peligro de las empatías enfermizas y corrompidas en los profetas

Ambos ministerios proféticos pueden caer en la misma grosera apostasía. Un cáncer en un nacido de nuevo e hijo de Dios nunca se puede interpretar como un juicio, sino como una tierna y firme disciplina paterna: “Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo” (Hebreos 12:6). La disciplina de Dios padre siempre será para que participemos mucho más de Su santidad: “pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad” (Hebreos 12:10).

 Una creyente que dice tener el don de profecías lo primero que deberá reconocer y discernir es la soberanía divina. Decir en una oración cargada de emoción y empatía con el hombre “No acepto un NO” es temerario y hasta se puede llegar a ser un instrumento del diablo para desviar del propósito de Dios del genuino hijo que Él está  disciplinado con amor. Es pretender ser más bueno y justo que Dios. La reacción de un hijo de Dios ante la disciplina deberá ser como la de Julio Melgar, con contentamiento: “Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos… Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.” (Hebreos 12:7 y 11).

Empatizar con el hombre en contra de la soberanía divina

 Las profecías bíblicas y extraordinarias pueden ser de aliento, esperanza y  juicio, pero nunca infundadas. Samuel le profetizó a David y lo alentó, pero Natán le profetizó juicio por causa de su pecado.

Los profetas de la exégesis bíblica pueden caer en perversiones peores y más temerarias. Se entiende que estos profetas son más ecuánimes y reflexivos. Un profeta de la exégesis bíblica declara como palabra de Dios profética: “El que encubre sus pecados no prosperará, mas el que los confiesa y los abandona hallará misericordia.” (Proverbios 28:13). Pero ese mismo profeta por empatizar con los dolientes de un suicida dice: “Puede un cristiano desanimarse, estar tan desanimado que se deprime, puede deprimirse tanto que pierde toda la esperanza y esto con frecuencia lleva al suicidio”(5);  Otro profeta con igual o mayor autoridad exegética que el anterior profetiza: “Una persona, yo pienso, que está deprimida por un periodo corto, se deprime y termina con su vida. Yo me maté a mí mismo porque estaba airado, no hubiese muerto sino hubiese estado airado, me llevé a la tumba ¿Me hubiese perdido por eso? Yo no creo”(6).

Su profecía es favorable para el suicida que recibirá el Cielo como recompensa. Para el pastor profeta de la exégesis bíblica Steven Lawson no importa el proceso, con tal de que sea un creyente: “Una persona que comete suicidio si es un creyente en el Señor Jesucristo se irá directamente al Cielo”(7).

Profecía y discernimiento humano

El profeta Agabo y Pablo

“Llevábamos ya varios días en Cesarea, cuando llegó de Judea un profeta llamado Agabo. Vino a vernos, tomó el cinturón de Pablo, se ató con él los pies y las manos y dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al dueño de este cinturón. Después lo entregarán en manos de extranjeros. Al oír esto, tanto los creyentes de la localidad como nosotros rogamos a Pablo que no fuera a Jerusalén. Pero él respondió: ¿Por qué me desanimáis con vuestro llanto? Estoy dispuesto no sólo a dejarme encadenar, sino a morir en Jerusalén por la causa de Jesús, el Señor. Y, como no había manera de disuadirlo, dejamos de insistir, diciendo resignados: ¡Que se haga la voluntad del Señor!” (Hechos 21: 10-14).

¿Le habló realmente el Espíritu Santo a Agabo? Todos entendieron que sí, incluyendo a Pablo. Pero Pablo interpretó claramente la profecía. El Espíritu Santo no le dijo que no fuera, sino más bien lo que le iba a ocurrir. Pablo sabía que soberanía divina prevalece a voluntad humana: “Estoy dispuesto no sólo a dejarme encadenar, sino a morir en Jerusalén por la causa de Jesús, el Señor…”

Conclusiones

¿Realmente quieres el don de profecías? ¿Sabes las implicaciones de un don como este? ¿Cuál es realmente tu motivación? ¿Sabes que el don está indisolublemente ligado al rechazo y a la persecución?

“Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación” (Santiago 3:1).

Algunos profetas de Dios por causa de su misión exclamaron:

 “Y ahora, oh SEÑOR, te ruego que me quites la vida, porque mejor me es la muerte que la vida” (Jonás 4:3).

 “Porque no me mató en el vientre para que mi madre hubiera sido mi sepultura, y su vientre embarazado para siempre” (Jeremías 20:17).

“Si así lo haces conmigo, yo te ruego que me des muerte” (Números 11:12-15).

“Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres” (1 Reyes 19:4).

Entonces:

Seamos sobrios

La emoción del concierto con todas sus luces hizo que se perdiera la sobriedad y fuera neutralizado el espíritu de discernimiento. Ella dijo “No aceptamos un no como respuesta” y todo el mundo aplaudió, ella se emocionó y dijo que el Señor hablaba por boca de ella y todo el mundo aplaudió. Por no honrar la Biblia, todos fueron cómplices del error.

Examinemos las profecías

Ante una multitud de más de cinco mil personas, una transmisión virtual a nivel mundial y con uno de los pastores más conocido en el mundo evangélico con una Biblia que lleva su nombre(Biblia de estudio MacArthur)  muy pocos se prepararon para examinar la profecía y al profeta de la exégesis bíblica. Dijo con una sonrisa en los labios El pecado del suicidio también fue perdonado en la cruz del calvario y su compañero profeta de la exégesis bíblica enfáticamente y lleno de emoción sentenció: “Si el que se suicida era cristiano irá directamente al cielo”. Los aplausos fueron abundantes y prolongados. Horrible: Por no honrar la Biblia, todos fueron cómplices de profanar la sangre del Cordero inmolado y de fomentar el suicidio en el pueblo de Dios.

Busquemos siempre el equilibrio

“Examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno”(1 Tesalonicenses 5:21LBLA),parezca simple, realmente no lo es. Es estar alerta todo el tiempo, sin escondernos del error; antes bien, saber que el error casi siempre va ligado a la verdad y que los que proclaman la verdad son vulnerables al error. “Escudriñadlo todo y retened lo bueno”, es la metáfora del trigo y la cizaña aplicada a este mandato. Lamentablemente la cizaña permanecerá con el trigo hasta el día de la siega, de igual forma el error con la verdad.

Lo importante aquí no es salir rápidamente del problema y desechar ambas cosas, es decir, arrancar la cizaña abruptamente, ya que podríamos estar arrancando también el trigo juntamente con la cizaña. La sabiduría cristiana estriba en botar solamente el agua sucia y preservar al bebé. Es la mentira de la profecía del agua sucia la que hay que desechar; el bebé de la verdad debe ser preservado. Esta tarea es muy delicada y ciertamente no es meramente humana; necesitamos la unción del Santo para que nos enseñe todas las cosas y nos conduzca a toda verdad: “Pero vosotros tenéis unción del Santo, y todos vosotros lo sabéis” (1Juan 2:20LBLA).

Desarrollemos el don del discernimiento

Son muy pocos los que aspiran el valioso don de discernimiento de espíritu “…a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus…” (1Corintios 12:10). Sin lugar a dudas es tener una percepción de las fuerzas del mal, pero al mismo tiempo es una capacidad intelectual para descubrir las doctrinas de demonios aun dentro de las mismas comunidades cristianas.

El imperativo bíblico continua siendo: “AMADOS, no creáis á todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo” (1 Juan 4:1).

Y para que nadie se ofenda Pablo se incluyó en los que debían ser sondeados: “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:8).

Una gloriosa promesa: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad” (Juan 16:13).

Judas Iscariote fue “un hombre serio”

Judas fue un hombre serio, el más serio de los apóstoles; por eso fue escogido como tesorero, pero un pecado lo condujo a otro pecado ya que los pecados no son solamente pecados, sino también entregas divinas (Romanos 1:24). La amargura, lo condujo al robo, el robo a la traición, la traición a subestimar el amor de Dios y este último al suicidio. Todo el que justifica y defiende a un suicida probablemente este antecedido por otros pecados como entrega divina.

Para el autor del libro Judas Iscariote el calumniado el Evangelio según Juan está lleno de encono. Específicamente por la forma clara y llana como se narra y se comenta la traición de Judas Iscariote. Para el autor del libro antes mencionado, el apóstol Juan tenía una indisposición y celos contra el Iscariote.Pero lo que bien se puede observar en el apóstol Juan es su santa indignación ante un pecado tan horrendo. Ciertamente, no fue neutral, pero fue veraz. Cuando se narran los hechos se debe ser objetivo, pero nunca neutral. Debemos estar del lado de la verdad y la justicia siempre.

Tira la piedra y esconde la mano

El príncipe de la potestad del aire es muy astuto. Tira la piedra y esconde la mano. Siembra sutil y secretamente su motivación al suicidio, tanto en el plano legal como religioso. Usa la casuística cristiana, las legislaciones, los tiempos de preguntas y respuestas y las redes sociales para diseminar su mortal veneno, pero cuando se le reta seriamente a considerar el tema, a la luz de la Biblia y el sentido común, lo rehúye escandalizado. Para justificar su silencio ha sembrado la idea de que, mientras más se habla del suicidio más se promueve. Pero su orgullo lo traicionó; él mismo, orondo, expuso el tema y pensó que el terreno estaba fértil para abierta y descaradamente anunciar, en un evento de alcance mundial, la “buena nueva”: Que para los suicidas, como Judas, hay esperanza. Sin embargo, cuando vio la realidad, ordenó a sus principales maestros que instruyeran rápidamente a sus seguidores a no tratar el asunto, de tal manera que parezca como un absurdo y una calumnia la denuncia de que los mismos hombres de Dios que predican vida, también predican, sutilmente, muerte.

La familia de Judas te lo va a agradecer mucho

“Sí, escríbelo, que la familia de Judas te lo va a agradecer mucho”(1). Fue la irónica afirmación de un amigo del escritor de un libro cuyo propósito era demostrar que Judas Iscariote había sido calumniado. ¿Qué sentido tiene defender a un suicida? Es una defensa vana y sin sentido.

Ningún escritor cristiano en su sano juicio o cuerdo, osará salir en defensa de Judas Iscariote. La Biblia habla claramente que Judas era hijo de perdición. A Iscariote, ¿Se le podría aplicar la misma fórmula doctrinal que se les aplica a los “cristianos” que se suicidan hoy en día?

¿Cuántos Judas hay en las iglesias? Realmente no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que algunos concluyen su vida terrenal, aun dentro de las iglesias, de manera necia igual que Judas.

Realmente hay que ser un buen abogado, de los más finos y sofistas, para tratar de defender bíblicamente la inocencia de uno que afrentó, vilmente, a su Creador suicidándose.

Judas Iscariote “el calumniado”.

¿Podría un cristiano, con un mínimo de sensibilidad escritural, darle alguna posibilidad de salvación a Judas? A menos que sea un resentido por la religión y trate de demostrar que Judas fue “el calumniado”. Pienso, que quien así crea, mucho se lo agradecerá, no solamente la familia de Judas, sino también aquel que entró en su corazón después de traicionar al que tanto amor y confianza le brindó.

No hay duda, Judas fue un apóstata y es calificado como hijo de perdición. Aquel que fue iluminado, gustó del don celestial, fue hecho partícipe del don del Espíritu Santo, gustó de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero y al final todo lo negó; él mismo se enjuició ahorcándose y “se desvió para irse al lugar que le correspondía” (Hechos 1:25LBLA).

Un juicio divino

El suicidio de Judas, más que un pecado, fue un juicio divino. La Biblia es consistente en mostrar la inmerecida protección de Dios,de las garras del maligno, para con sus criaturas y en especial para sus hijos.

Cuando Dios quita este campo “magnético”, como le fue quitado a Job temporalmente “¿No has hecho tú una valla alrededor de él, de su casa y de todo lo que tiene, por todos lados? (Job 1:10), el enemigo tiene libertad para obrar. A esto la Biblia le llama también entregar. Judas fue engañado por Satanás y luego entregado a él. Fue poseído por Satanás: “Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo pronto” (Juan13:27LBLA).¡Qué ironía!

Ninguna maldición viene sin causa

Un pecado conduce a otro pecado y una maldición a otra. Cuando Satanás entra en una persona, como en el caso de Caín, que era del maligno, silencia la conciencia y levanta la pasión:“Cuando Judas empezó a robar, dudo que pensara convertirse en traidor. Pero la traición fue el castigo del robo: él se permitió un pecado oculto, y Dios lo entregó a uno más visible y horrendo” (2).

Después que Judas entregó a Jesús se le levantó su conciencia y, como Esaú, aparentemente se arrepintió, pero ya era muy tarde: “Y él, arrojando las piezas de plata en el santuario, se marchó; y fue y se ahorcó” (Mateo27:5LBLA).

Escuela neocalvinista

Los seguidores de la escuela neocalvinista, que atribuyen posibilidad de salvación al suicida, encontrarán en Judas un buen ejemplo de uno que pecó, “se arrepintió” y luego se suicidó. Pero, qué sabia es la Biblia, que previó esta perversa doctrina y calificó a Judas como hijo de perdición, y para que nadie fuera a pensar que todo se acabó con su suicidio, el Señor Jesucristo expresó lo siguiente: “El Hijo del Hombre se va, según está escrito de Él; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido” (Mateo 26:24LBLA). ¿De qué forma habría consolado un pastor de la escuela del cristiano suicida a la madre o al padre de Judas?

Es increíble observar que aun personas que están en doctrinas de error, pueden tener discernimiento del horrendo pecado del suicidio, y en particular del suicidio de Judas Iscariote. Judas consideró su pecado más grande que la misericordia de Dios. Su muerte vil y sangrienta fue un insulto a la gracia y perdón de Dios. Que verdad tangloriosa: “Al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás” (Salmos 51:17).

La pedagogía divina

La pedagogía divina siempre se inclina a la confrontación y a la urgencia a fin de vivir una vida de santidad. ¡Qué Dios nos ayude a presentar un Evangelio sano de doctrina y de casuística! Que seamos honestos entre lo que decimosy lo queremos decir.

La siguiente exhortación es lo que realmente se necesita hoy en día:“Judas ejemplifica lo horrible y peligroso de la traición espiritual. Pero Judas no es el único hipócrita que ha traicionado al Señor. En todas las épocas hay Judas que parecen verdaderos cristianos e íntimos seguidores del maestro y lo traicionan por razones perversas del corazón. Debemos examinar contantemente el corazón, no vaya a ser que seamos reprobados”.

Exhortación final

Permítanme cerrar este capítulo con otras puntuales declaraciones acerca de Judas:“Sin lugar a dudas Judas se encontraba en el tormento de su propia hechura. La esencia misma del infierno era su mente perturbada. Dolor inaguantable, arrepentimiento insincero. No se hubiera quitado la vida si hubiera habido sinceridad en el corazón. Autocompasión era lo que tenía porque repudiaba lo que sentía. No buscó la fuente de su liberación, ni el poder del todopoderoso. No clamó clemencia, ni buscó liberarse de Apolión. Pensó que el final de su perturbación era acallar la conciencia matando su cuerpo y su alma. Fue la perturbación de un demente que se salió de sus rieles”.

Pero esta insensibilidad e indiferencia a valorar y proteger la vida no es casual, es el resultado de un acondicionamiento mental y espiritual del príncipe de la potestad del aire.

Referencias

1- Juan Calvino,Institución de la religión cristiana.

2- William Gurnall, El cristiano con toda la Armadura